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	<title>Mitología archivos - CIAG - Círculo de Investigación de la Antropología Gnóstica</title>
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	<description>Web oficial del Círculo de Investigación de la Antropología Gnóstica</description>
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	<title>Mitología archivos - CIAG - Círculo de Investigación de la Antropología Gnóstica</title>
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		<title>El Arte Regio en las Antiguas Culturas Mexicanas</title>
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		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 19 May 2024 18:07:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Antropología]]></category>
		<category><![CDATA[Articulo para el Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Mitología]]></category>
		<category><![CDATA[Samael Aun Weor]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Distinguidos hermanos gnósticos, damas y caballeros, a todos me dirijo desde esta tribuna de la elocuencia. Todos ustedes han sido testigos esta noche de un espectáculo maravilloso, de un espectáculo Náhuatl autóctono. Ciertamente, la Sabiduría antigua de Anáhuac es formidable, en este Arte de naturaleza realmente objetiva, es claro que el Arte se halla asociado ... <a title="El Arte Regio en las Antiguas Culturas Mexicanas" class="read-more" href="https://ciagweb.com/el-arte-regio-en-las-antiguas-culturas-mexicanas/" aria-label="Leer más sobre El Arte Regio en las Antiguas Culturas Mexicanas">Read more</a></p>
<p>La entrada <a href="https://ciagweb.com/el-arte-regio-en-las-antiguas-culturas-mexicanas/">El Arte Regio en las Antiguas Culturas Mexicanas</a> se publicó primero en <a href="https://ciagweb.com">CIAG - Círculo de Investigación de la Antropología Gnóstica</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p id="u10462-7">Distinguidos hermanos gnósticos, damas y caballeros, a todos me dirijo desde esta tribuna de la elocuencia.</p>
<p id="u10462-10">Todos ustedes han sido testigos esta noche de un espectáculo maravilloso, de un espectáculo Náhuatl autóctono.</p>
<p>Ciertamente, la Sabiduría antigua de Anáhuac es formidable, en este Arte de naturaleza realmente objetiva, es claro que el Arte se halla asociado a la Ciencia y a la Religión en su forma más pura.</p>
<p>En tiempos de las antiguas culturas de mayas, zapotecas, toltecas, etc, nunca estuvo el Arte divorciado de la Religión ni de la Ciencia ni de la Filosofía.</p>
<h2 id="u10462-11">El Arte Regio en las Antiguas Culturas Mexicanas</h2>
<p id="u10462-13">Por medio del Arte se llega directamente a la Conciencia, por medio del Arte se instruye al Cerebro Emocional y eso es grandioso.</p>
<p>En los Templos de la antigua Grecia y de Eleusis, el Arte también se hallaba asociado a la Religión a la Filosofía y a la Ciencia.</p>
<p id="u10462-16">En la antigua Babilonia el Arte era eminentemente místico, profundamente filosófico y también científico.</p>
<p>En los Templos de la antigüedad el Arte nunca fue subjetivo. En la Babilonia, la gran Babilonia que floreció en otras edades, existió el teatro y entonces se instruía a los tres cerebros del ser humano: el intelectual, el emocional y el motor.</p>
<p id="u10462-19">Bien sabemos nosotros que la Ley del Eterno Heptaparaparshinock, es decir, la Ley del Siete, gobierna todo lo creado. Así que nunca faltaba en las esculturas de la antigua Babilonia, ni en los monolitos y esculturas de este México milenario la Sabiduría Artística basada en el número siete.</p>
<p id="u10462-22">Si alguna vez, alguna pieza artística, por incongruencia, resulta con algo diferente, que fácil¬mente puede ser confundida con algún deterioro ocasionado por el tiempo, se debe ello, precisa¬mente, al hecho de querer llamar la atención sobre la Ley Sagrada Heptaparaparshinock.</p>
<h2>La Danza Sagrada</h2>
<p id="u10462-25">En el México antiguo, glorioso, se hablaba por medio de la Danza Sagrada, y se hablaba por medio de la palabra y se hablaba también a través de ciertos signos científicos.</p>
<p>En la Babilonia la Música, la Danza, la Filosofía, la Ciencia, se expresaban vivamente en el Teatro.</p>
<p id="u10462-27">A través del Centro Motor, por medio de la Danza, se instruía este cerebro. A través del Centro Emocional fluía, pues, la emoción mas pura. Y a través del Centro Intelectual se concebían ideas trascendentes y trascendentales.</p>
<p id="u10462-30">Se instruía al Centro Intelectual, se instruía al Centro Emocional y se instruía al Centro Motor. Se usaba la Danza, se usaba la Palabra Iluminada, se usaba la Mística Religiosa y los tres cerebros del ser humano (intelectual, emocional y motor), recibían instrucción.</p>
<p>¡Vienen a mi memoria las Danzas de Egipto, de Samotracia, de Grecia, de India, de Persia y también estas Danzas extraordinarias y maravillosas de nuestros antepasados Aztecas!</p>
<h2>La Sabiduría Antigua</h2>
<p id="u10462-33">Amigos, la Sabiduría que floreció en el México antiguo es la misma de Egipto. Es la misma de la India milenaria, la tierra sagrada de los Vedas. Es la misma de Samotracia, de Troya, de Roma, de Cartago.</p>
<p id="u10462-36">Quienes piensan, ignorantemente, que nuestros antepasados de Anáhuac adoraban ídolos, están totalmente equivocados, porque México tiene una cultura extraordinaria y maravillosa que deviene de los más antiguos tiempos.</p>
<p id="u10462-39">Bien podría haber México conquistado a Europa, para enseñarle una Doctrina Solar, para llevarla a un nivel de más alta civilización.</p>
<p id="u10462-41">Amigos, si en la vieja Europa se adoró al Cristo, quiero que sepan también que aquí se reverenció al Cristo Cósmico, a nuestro señor Quetzalcóatl. No es, pues, Quetzalcóatl un ídolo, como presumen de ello muchos supercivilizados ignorantes.</p>
<p id="u10462-44">El drama de nuestro Señor Quetzalcóatl es formidable, extraordinario, maravilloso. Es el mismo drama de Jeshuá Ben Pandirá, es decir, el mismo drama de nuestro Señor el Cristo.</p>
<p>Bien podemos asegurar, y en nombre de la Verdad, que Quetzalcóatl es el Cristo.</p>
<h2>El Drama de Quetzalcóatl</h2>
<p id="u10462-47">Si leemos cuidadosamente los viejos códices, hallaremos riquísima información sobre nuestro Señor Quetzalcóatl.</p>
<p id="u10462-50">“Vivía él – se dice – en una casa espléndida, en una ciudad maravillosa, viva representación divinal del Paraíso Terrenal.</p>
<p>Un día cualquiera – dice la tradición alegórica, o simbólica – mandó llamar a su esposa.</p>
<p>Ella concurrió al llamado; se extendió la estera sagrada en el duro piso, y, cuenta la leyenda de los siglos, que se embriagó con vino”&#8230;</p>
<p id="u10462-52">No debe tomarse esto en el sentido literal de la palabra.</p>
<p>Realmente, se trata de alegorizar el Drama Edénico. Es decir, comió de ese fruto del que se le prohibiera cuando se dijo: “De todos los árboles del huerto podéis comer, menos del Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal, porque el día que de él comeréis moriréis”&#8230;</p>
<p id="u10462-55">Quetzalcóatl se entristeció mucho por haberse “embriagado”. Es decir, había comido del Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal.</p>
<p>Entonces hubo de abandonar la lejana Thule (la ciudad espléndida de la Luz), y vagó por todos los países del mundo, sufriendo terriblemente&#8230;</p>
<p id="u10462-57">Nos viene a la memoria aquél momento en que Jehová, Dios, se dirigiera a Adam y Eva para decirles: “Vosotros pereceréis”&#8230;</p>
<p>Y ellos hubieron de salir del Edén para “trabajar y ganar el pan con el sudor de su frente” y para “alumbrar sus hijos con dolor”.</p>
<p id="u10462-60">Así también nuestro Señor Quetzalcóatl, vagando por todos los países del mundo, sufrió lo indecible.</p>
<p>“Arrojó sus joyas en un río sagrado (escondió sus Tesoros Divinales) y se fue en busca de la Tierra Roja”&#8230; Sufrió mucho, y mirándose un día en el espejo dijo: “¡He envejecido!”&#8230;</p>
<h2>Las Pruebas de Quetzalcóatl</h2>
<p id="u10462-63">Fue sometido a pruebas por algunos Magos Negros pero él salió victorioso y, al fin, después de haber sufrido mucho, llegó a la Tierra Roja.</p>
<p>Entonces, dice la tradición, “pudo morir y resucitar. Bajó a la Región de los Infiernos, al Mictlán, para recoger los huesos de sus antepasados”&#8230;</p>
<p id="u10462-66">Incuestionablemente, “antes de subir es necesario bajar, a toda exaltación le precede siempre una espantosa y terrible humillación”.</p>
<p>Quetzalcóatl fue humillado antes de ser exaltado.</p>
<p>Arrepentido, resolvió incinerarse y entre esas cenizas resucitó, para convertirse en el Lucero de Mañana.</p>
<h2>El Lucero de la Mañana</h2>
<p id="u10462-69">Recordemos nosotros aquella frase del Apocalipsis que dice: “Al que venciere le daré el Lucero de la Mañana”&#8230;</p>
<p id="u10462-72">Ese lucero de la mañana, esa estrella maravillosa (Venus), realmente representa la fuerza extraordinaria del Amor.</p>
<p id="u10462-75">Quetzalcóatl resucitó de entre los muertos, es decir, volvió a cristificarse.</p>
<p>Sufrió por haber caído, pero se transformó después de haber sufrido. Y convertido, pues, en un Maestro de Sapiencia se transforma en el Lucero de la Mañana.</p>
<p id="u10462-78">¡Quetzalcóatl es el Cristo Cósmico, el Cristo que bulle y palpita en todo lo que es, en todo lo que ha sido y en todo lo que será!</p>
<p id="u10462-81">En todas las ciudades de los distintos reinos de este antiguo México, se rendía culto a nuestro Señor Quetzalcóatl. Y si nosotros visitamos Yucatán, hallaremos en algunas piedras, todavía, la historia de la Vida, Muerte y Resurrección de nuestro Señor Quetzalcóatl.</p>
<p id="u10462-83">Eso se debe a que los antiguos Nahuas, los antiguos Mexicas, eran verdaderamente Guerreros y Sabios: conquistaron otras tierras, se expandieron hacia el Sur, llegaron a Yucatán. Impusieron su Doctrina en todos los lugares centroamericanos.</p>
<p id="u10462-86">Ni siquiera los Mayas pudieron rechazar el grandioso culto al Cristo Cósmico, a nuestro Señor Quetzalcóatl.</p>
<h2>Las religiones precolombinas</h2>
<p id="u10462-89">Incuestionablemente, la religión Nahua, lo mismo que la Maya y la Tolteca, están impregnadas de tremenda Sabiduría Divinal.</p>
<p>Quienes supongan, por ejemplo, que los Dioses de Anáhuac o los Dioses Toltecas o Zapotecas eran meramente ídolos, se hallan perfectamente equivocados.</p>
<p>¡En nombre de la Verdad diremos que los Dioses de la antigua Tenochtitlán no fueron jamás “ídolos”! Los Nahuas no eran tan ignorantes (como suponen los extranjeros que vinieron de Europa), como para adorar ídolos.</p>
<p id="u10462-92">En realidad de verdad, en la Gran Tenochtitlán y pueblos adyacentes se rindió siempre culto a los Ángeles, a los Elohim, a los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pray%C3%A1pati" target="_blank" rel="noopener">Prajapatis</a>.</p>
<p>Quienes piensen que los Dioses de Anáhuac eran simplemente “ídolos” están totalmente equivocados.</p>
<p id="u10462-95">Los Dioses de Anáhuac son los mismos ángeles del cristianismo, los mismos elohim de los hebreos, los mismos Prajapatis del Indostán.</p>
<p id="u10462-98">Por ejemplo, el Señor del Viento, aquel Dios maravilloso que tanto fue adorado en los pueblos antiguos, no es simplemente un “ídolo”. Ehecatl, es el Señor del Movimiento Cósmico y tiene una escuela&#8230;</p>
<h3>El Congreso Maya</h3>
<p id="u10462-101">Todavía hace poco tiempo que se realizó, en Yucatán, un gran Congreso de Mayas.</p>
<p>Se realizó en un pueblo que ahora no menciono.</p>
<p>El dirigente de aquél congreso fue un maya. Sin embargo, éste <a href="https://dle.rae.es/fungir" target="_blank" rel="noopener">fungía</a> ante el pueblo como simple sacerdote católico.</p>
<p>¡Y se realizó el Congreso del Mayab en pleno atrio de la iglesia!.</p>
<p id="u10462-104">Y fue precisamente allí donde un discípulo de la “Escuela del Gran Ehecatl” manifestó al Alto Sacerdote y a todos los grandes Iniciados Mayas, que “él quería el GRAN SALTO. Que su ciencia magnífica relacionada con el Movimiento Cósmico en modo alguno podría ser entendida por esta humanidad caduca y decadente del siglo XX.”&#8230;</p>
<p>Pedía permiso para dar el “Gran Salto”, es decir, para meter el Cuerpo Físico dentro de la Cuarta Vertical definitivamente, y marcharse a otro planeta.</p>
<p id="u10462-107">Suplicó, se postró en tierra ante todos y oró, y la congregación le concedió el permiso.</p>
<p>En presencia de todos metió el cuerpo dentro de la Cuarta Vertical con procedimientos esotéricos y científicos que la gente ésta, supercivilizada, ignora totalmente&#8230;</p>
<p>Ahora, ese gran Maestro vive en otro planeta&#8230;</p>
<h2>Las Ciudades Jinas</h2>
<p id="u10462-110">Lo que estamos diciendo aquí, estoy seguro que en modo alguno podría ser entendido por aquellos que están embotellados dentro de los dogmas científicos y dentro de aquella Geometría Tridimensional de Euclides.</p>
<p id="u10462-113">Pero los Mayas nada tienen que ver con toda nuestra jerga cientifista: ellos conservan viejas tradiciones milenarias, viven en ellas y nadie podría hacerles cambiar de ideas&#8230;</p>
<p id="u10462-116">Y aunque parezca increíble lo que voy a manifestar aquí, ante este honorable auditorio que me escucha, todavía en el Yucatán existe una ciudad jinas.</p>
<p>En ella moran gentes del antiguo Mayab, en ella viven conservando aún su Ciencia, estudiando sus tablillas siderales, haciendo sus cálculos de tipo matemático.</p>
<p id="u10462-119">Estamos plenamente seguros de que los famosos supercivilizados de esta época jamás darán con esa Gran Ciudad del Mayab.</p>
<p id="u10462-121">¡El México antiguo tuvo una cultura que ni remotamente sospechan las gentes de esta época!&#8230;</p>
<h3>El deseo de Moctezuma</h3>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignleft wp-image-4384 size-medium" src="https://ciagweb.com/wp-content/uploads/2024/05/moctezuma-300x300.jpg" alt="Las ciudades jinas mayas - Moctezuma (Cuauhtémoc)" width="300" height="300" srcset="https://ciagweb.com/wp-content/uploads/2024/05/moctezuma-300x300.jpg 300w, https://ciagweb.com/wp-content/uploads/2024/05/moctezuma-150x150.jpg 150w, https://ciagweb.com/wp-content/uploads/2024/05/moctezuma.jpg 450w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></p>
<p id="u10462-124">Me viene a la memoria el caso aquél tan extraordinario de los 60 Ancianos.</p>
<p>Queriendo el poderoso Emperador Moctezuma saber algo sobre nuestros antepasados llamó a su Primer Ministro diciéndole:</p>
<p id="u10462-127">“Quiero saber donde viven los antepasados del antiguo pueblo de Anáhuac, ¿Dónde estará Quetzalcóatl, dónde la Madre de Huitzilopóchtli, dónde tantos ilustres Varones fundadores o cofundadores de la Gran Tenochtitlán?”</p>
<p id="u10462-130">“Señor – dijo el Primer Ministro –, lo que pedís es imposible.</p>
<p>Donde viven estos Santos Varones y la Madre de Huitzilopóchtli, es en la lejana Thule, allá, en la Ciudad Maravillosa. Y nadie, absolutamente nadie, podrá llegar a esa lejana Thule.</p>
<p>El camino está cerrado y hay por doquiera bestias espantosas, océanos sin fondo y terribles peligros. Sólo por medio de encantos extraordinarios podríamos saber algo sobre nuestros antepasados.”</p>
<p id="u10462-133">“Voy a consultar – dice le poderoso Emperador– al antiguo historiador de este imperio&#8230;”</p>
<p id="u10462-135">Y cuentan las tradiciones que se fue entonces a la montaña y, encontrándose cara a cara con un Viejo Eternal milenario, le interrogó:</p>
<p id="u10462-138">“Decidme, buen anciano: ¿Dónde moran actualmente Quetzalcóatl, la Madre de Huitzilopóchtliy todos esos Santos Varones de los antiguos tiempos?”</p>
<p>Cuenta la leyenda de los siglos que el anciano respondió:</p>
<p id="u10462-141">“¡Poderoso Emperador, ellos viven en la lejana Thule!</p>
<p id="u10462-144">– Quisiera llegar allá – dice el gran emperador.</p>
<p id="u10462-147">– ¡Imposible, el camino está cerrado! ¡No es posible! Sólo metiendo el cuerpo, por medio de encantos extraordinarios, dentro de la Cuarta Vertical, podríais llegar a ese lugar”.</p>
<p id="u10462-150">“Lo que me ha dicho el Primer Ministro – responde el poderoso Emperador Moctezuma –, es verdad, porque el anciano historiador de este gran imperio me lo ha comprobado.”</p>
<h2>¿Dónde viven los Dioses de Anáhuac?</h2>
<p id="u10462-153">Y marchándose llegó a su palacio.</p>
<p>Días después, los heraldos convocaban al pueblo, y convocaba también, en forma específica, definida, a los 60 ancianos.</p>
<p>Estos vinieron. El Emperador dirigiéndose a ellos les dijo:</p>
<p id="u10462-156">“Quiero saber dónde viven los Dioses de Anáhuac. Quiero saber algo sobre Quetzalcóatl, y sobre la Madre de Huitzilopóchtli, y sobre todos esos Santos y heroicos varones fundadores de la Gran Tenochtitlán.</p>
<p>Vosotros, Ancianos, tenéis la Sapiencia que se necesita, a vosotros os encomiendo, inmediatamente, esa labor.</p>
<p>Deberéis llevar presentes para la Tierra Sagrada de la lejana Thule.”</p>
<p>Y entregándoles esos presentes les dijo: ¡Marchaos!&#8230;</p>
<p id="u10462-159">Dice la leyenda de los siglos que “los 60 se prepararon con muchos ayunos y abstinencias, impregnaron sus cuerpos con ciertas hierbas, y luego, haciendo sus mágicos círculos y sus encantos (así cuenta el padre Duran, eminente sacerdote, en una de sus obras), metieron su cuerpo físico dentro de la Cuarta Vertical”.</p>
<p>Es tan real esto, que ni siquiera el padre Duran, se atreve a negarlo.</p>
<h2>El viaje a Thule</h2>
<p id="u10462-162">Viajaron, dícese, por la Dimensión Desconocida hasta la lejana Thule.</p>
<p>Al llegar ahí, dice la historia, que entonces se pusieron en contacto con un buen anciano.</p>
<p>Preguntaron ellos por estos heroicos fundadores, discípulos de los Dioses Santos, y se les dijo que ellos vivían allí.</p>
<p id="u10462-165">Se condujo a los 60 hasta al lugar donde estaba viviendo nuestro Señor Quetzalcóatl y todo su séquito de heroicos y nobles varones mexicanos.</p>
<p>Entregaron sus presentes a quienes debían entregarlos.</p>
<p>Mas no se deja de mencionar el caso de que, cuando marchaban hacia las casas de tan legendarios Señores, “los pies se hundían en la arena, y hasta se les dificultaba, a estos 60, caminar”&#8230;</p>
<p id="u10462-168">¿Qué os pasa?, preguntó el Anciano a los 60, ¿Porqué no podéis andar? ¿Qué es lo que coméis vosotros mexicanos? ¿Qué es lo que bebéis?</p>
<p>Los 60 respondieron: “Señor, nosotros bebemos mucho pulque y nos embriagamos. Comemos de toda clase de carnes de caza. Desgraciadamente también fornicamos&#8230;”</p>
<p id="u10462-174">Es por eso, ilustres varones, dijo el Anciano, que se os dificulta caminar en este lugar.</p>
<p>Vuestros presentes, ciertamente, no son para nosotros necesarios, pues vivimos una vida modesta: dormimos en el duro yermo, no necesitamos de lujo.</p>
<h3>El mensaje de la Madre de Huitzilopóchtli.</h3>
<p id="u10462-177">Una anciana salió al encuentro de los 60. Traía la cara tiznada con carbón, su vestidura estaba toda rasgada, sucia.</p>
<p>Era la Madre de Huitzilopóchtli, la Deidad fundadora de la Gran Tenochtitlán. Era la Divina Madre Kundalini, triste porque su hijo había caído por la fornicación&#8230;</p>
<p id="u10462-180">Estoy triste, dijo ella, hasta que mi hijo regrese (es decir, hasta que el Bodhisattva, hablando en lenguaje Sánscrito, se eleve se regenere, suba otra vez del lodo de la tierra).</p>
<p>Si vosotros continuáis así,como vais – dijo la Madre de Huitzilopóchtli –, pronto vendrán del otro lado del mar hombres blancos y barbudos que os conquistarán y os destruirán&#8230;</p>
<p>Se refería claramente ella a los conquistadores de España.</p>
<p id="u10462-183">Platicaron los 60 con Quetzalcóatl.</p>
<p>Recibieron distintas Enseñanzas.</p>
<p>Después de todo, la Madre de Huitzilopóchtli, entregó un braguero, se dice, a los 60, para que ellos, a su vez, se lo entregaran al poderoso Moctezuma. (Ciertamente éste no es más que un símbolo de Castidad).</p>
<p>Y despidió la Madre de Huitzilopóchtli a los 60 llevando tan duro mensaje al poderoso Emperador Moctezuma, poderoso Señor de la Gran Tenochtitlán&#8230;</p>
<h2>El regreso de los 60 ancianos</h2>
<p id="u10462-186">Regresaron los 60 por entre la Cuarta Vertical, con su cuerpo físico en Estado de Jinas.</p>
<p>Algunos de ellos perecieron durante el trayecto, pero quienes lograron volver a la Gran Tenochtitlán entregaron el mensaje al poderoso Emperador.</p>
<p id="u10462-189">Y él y su Primer Ministro lloraron llenos de dolor.</p>
<p>Hablaron al pueblo, convocaron a las multitudes para que dejaran la embriaguez del pulque y para que entraran por el camino de la regeneración.</p>
<p>Mas todo fue inútil.</p>
<p>Ya la poderosa Civilización Solar que otrora resplandeciera maravillosa en la Gran Tenochtitlán y en Teotihuacán, y ciudades adyacentes, había entrado en el proceso descendente, decadente e involutivo.</p>
<h2>Evolución e involución</h2>
<p id="u10462-192">Las civilizaciones nacen, crecen, llegan a su cenit y, después, entran por el camino decadente, hasta su destrucción.</p>
<p>Así también, un día, por ejemplo, floreció la poderosa Civilización Romana, la tierra augusta de los Césares.</p>
<p>Ymás tarde, la Gran Roma heroica, victoriosa, entró por el camino descendente hasta su destrucción general.</p>
<p id="u10462-195">¿Y qué diremos de las poderosas civilizaciones de Babilonia la Grande, de Menfis y de El Cairo, de la antigua India de los Rishis Sagrados y del poderoso Tíbet?</p>
<p>Todas esas civilizaciones entraron también en procesos decadentes y murieron.</p>
<p>¿Por qué tenía que ser la excepción la poderosísima civilización de la Gran Tenochtitlán?</p>
<p id="u10462-198">Obviamente, los ciclos históricos son así. Las civilizaciones nacen, crecen, envejecen y mueren, como las plantas, como los hombres, como los mundos, como todo lo que es, como todo lo que ha sido, como todo lo que será&#8230;</p>
<p id="u10462-201">Pero quienes piensen que la poderosa civilización Mexicana no existía y que aquí, nuestros antepasados adoraban “ídolos”, están completamente equivocados, porque México en su esplendor bien hubiera podido colonizar a Europa.</p>
<h2>Los tesoros extraordinarios de la Gnosis</h2>
<p id="u10462-204">Nuestra Asociación Gnóstica de Estudios Antropológicos y Culturales posee Tesoros preciosos.</p>
<p>Entre ellos tenemos realmente los Tesoros del antiguo México.</p>
<p>Quiero referirme a los Tesoros Esotéricos y Endotéricos, a los Tesoros Trascendentales y Trascendentes, a la poderosa Cultura Mística, Religiosa y Artística de la antigua Anáhuac.</p>
<p id="u10462-207">Invitamos a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a conocer todos estos tesoros extraordinarios, a estudiar en verdad la Doctrina antigua del México milenario&#8230;</p>
<p id="u10462-210">Amigos, es necesario comprender la hora en que nos encontramos.</p>
<p>“Los Hijos del Quinto Sol – está dicho claramente por los Sabios de Anáhuac – perecerán por el fuego y los terremotos”&#8230;</p>
<p id="u10462-213">En estos instantes de crisis mundial y de bancarrota de todos los principios, la tierra tiembla por todas partes: ora en Europa, dando siete mil muertos; ora en el Perú, dando cincuenta mil; ora en la tierra de Managua, acabando con la capital de ese país; ora en Venezuela o en Colombia, o en la China.</p>
<p id="u10462-216">Y nadie conoce, realmente, la raíz de todos esos terremotos.</p>
<p>Y es que ahora comienza a cumplirse todo lo que dijeron los Sabios que cincelaron la Piedra del Sol, el Calendario Azteca:</p>
<p>“Los Hijos del Quinto Sol – es decir, nosotros – pereceremos dentro de muy poco tiempo por el fuego y por los terremotos”&#8230;</p>
<p id="u10462-219">¡Paz Inverencial!&#8230;</p>
<p><a href="https://ciagweb.com/conferencias-vm-samael-aun-weor/" target="_blank" rel="noopener">Samael Aun Weor</a></p>
<p>La entrada <a href="https://ciagweb.com/el-arte-regio-en-las-antiguas-culturas-mexicanas/">El Arte Regio en las Antiguas Culturas Mexicanas</a> se publicó primero en <a href="https://ciagweb.com">CIAG - Círculo de Investigación de la Antropología Gnóstica</a>.</p>
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		<title>El Dios Tlaloc</title>
		<link>https://ciagweb.com/el-dios-tlaloc/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Enrique]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 10 May 2024 09:01:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Articulo para el Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Mitología]]></category>
		<category><![CDATA[Samael Aun Weor]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Aquí estamos todos reunidos para compartir deliciosos instantes de Sabiduría y Amor. Han visto ustedes en escena una danza muy preciosa de hermosos niños, compatriotas mexicanos. Ahora voy a explicarles algunos aspectos muy importantes de nuestra Antropología Gnóstica. Todas estas danzas antiguas, como ya les he venido diciendo, contienen en sí mismas, mensajes esotéricos-crísticos profundos. ... <a title="El Dios Tlaloc" class="read-more" href="https://ciagweb.com/el-dios-tlaloc/" aria-label="Leer más sobre El Dios Tlaloc">Read more</a></p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Aquí estamos todos reunidos para compartir deliciosos instantes de Sabiduría y Amor. Han visto ustedes en escena una danza muy preciosa de hermosos niños, compatriotas mexicanos. Ahora voy a explicarles algunos aspectos muy importantes de nuestra Antropología Gnóstica.</p>
<p>Todas estas danzas antiguas, como ya les he venido diciendo, contienen en sí mismas, mensajes esotéricos-crísticos profundos. Todas estas danzas están llenas de honda significación. Vale la pena escuchar todas estas armonías, vale la pena observar estas exóticas danzas&#8230;</p>
<h2>El Dios Tlaloc</h2>
<p>Nuestro país, México, está lleno de profundas tradiciones esotéricas. Recordemos nosotros a los Seres Divinos a quienes se les rindió culto en el antiguo México. Recordemos por un instante a Tlaloc, el Dios de las Aguas.</p>
<p>En el paraíso de Tlaloc, dicen las tradiciones, reina la felicidad absoluta.</p>
<p>A muchos les parecerá como algo fantástico que en pleno siglo XX hablemos del «Paraíso de Tlaloc». Sucede que los «supercivilizados» de esta época se han olvidado plenamente de a Sabiduría Elemental de la Naturaleza.</p>
<p>Tlaloc es ciertamente un «Deva» del elemento agua, es una potencia Cósmica del Universo, tiene existencia real. Indubitablemente, esta clase de Deidusos Cósmicos viven normalmente en la región de las Causas Naturales, región a la cual los <a href="https://ciagweb.com/ciencia/" target="_blank" rel="noopener">científicos</a> del átomo y de la molécula no tienen acceso.</p>
<p>Sin embargo, los Profetas de Anáhuac, en estado de éxtasis, podían penetrar en tal región y platicar cara a cara con Tlaloc. En nombre de la verdad diremos en forma enfática que el «Paraíso de Tlaloc» existe.</p>
<h2>Las 4 regiones fundamentales</h2>
<p>Existen 4 regiones fundamentales:</p>
<ul>
<li>Región celular.</li>
<li>Mundo mineral sumergido.</li>
<li>Mundo molecular (regiones astral y mental).</li>
<li>Mundo electrónico (mundo de las causas naturales, de la conciencia universal y región del espíritu puro).</li>
</ul>
<p>Bien sabemos nosotros que hay cuatro regiones fundamentales.</p>
<p>A la primera la denominaríamos la «Región Celular». Es esa región de la vida orgánica, la región tridimensional de Euclides.</p>
<p>La segunda es el «Mundo Mineral Sumergido», que no lo pueden negar los científicos porque existe. Las minas y el interior de la Tierra lo demuestran. Nosotros vivimos físicamente en la costra del reino geológica de la Tierra, en la costra mineral.</p>
<p>La tercera región es el «Mundo molecular», y la cuarta el «Mundo Electrónico». Desde un punto de vista cósmico y Gnóstico diríamos que el MUNDO MOLECULAR está constituido por las regiones Astral y Mental.</p>
<p>En cuanto al mundo electrónico solar, está formado por los mundos de las causas naturales, por el mundo de la conciencia universal y por la región del espíritu puro. Así pues, hay 4 regiones, y esto es necesario comprenderlo&#8230;</p>
<h2>La Existencia del Dios Tlaloc</h2>
<p>La región de Tlaloc es formidable, extraordinaria, maravillosa. Tlaloc vive en el Mundo Causal. Cuando se habla de Tlaloc, se refiere a ese Mundo de las Causas Naturales en el cual vive.</p>
<p>Preciosas tradiciones registradas en los Códices dicen que «vive rodeado de multitud de hermosos niños», y que «cuando un rayo cae, es porque algún cántaro, o simplemente vasija, se ha quebrado, se ha roto».</p>
<p>Claro, esto es simbólico; en modo alguno deberíamos tomarlo literalmente&#8230;</p>
<p>Se dice también que «Tlaloc tenía su esposa». Se refiere a la «Walkiria», se refiere al ALMA ESPIRITUAL, que es femenina.</p>
<p>Bien he dicho en muchas de mis obras, que el ÍNTIMO, es decir, nuestro SER, tiene dos Almas.</p>
<p>La una es el ALMA ESPIRITUAL, la otra es el ALMA HUMANA. El Alma Humana es masculina, el Alma Espiritual lo es femenina.</p>
<p>Este es El Padre gemelo dentro de nosotros mismos.</p>
<p>Este es el SIGNO de GEMINIS en nuestra naturaleza Espiritual.</p>
<p>Así que cuando se habla de Tlaloc y de su esposa, se refiere en forma enfática, en los Códices, a las dos Almas: la masculina y la femenina de Tlaloc.</p>
<p>No es culpable Tlaloc de que se hubiesen inmolado muchos niños y doncellas en su honor: siempre se hacía para implorar las lluvias, más Tlaloc jamás exigió tales holocaustos&#8230;</p>
<h2>Experiencia del Maestro Samael con el Dios Tlaloc</h2>
<p>Algún día, me encontraba en estado de Maitreya quiero decir «Samadhi», que podría traducirse en el mundo occidental como «éxtasis».</p>
<p>Lo había logrado a través de la técnica de la meditación, pasando por el «Darana», que significa concentración y por el «DHYANA» que significa «meditación».</p>
<p>En tal estado de arrobamiento espiritual hube de encontrarme en realidad de verdad, frente a frente con Tlaloc.</p>
<p>La recriminación que le hice resultó injusta. Tú, le dije, cometisteis grandes crímenes, permitisteis que se os sacrificaran niñas, niños, doncellas y hasta ancianos, y eso es delictuoso.</p>
<p>Tlaloc parecía, en tales instantes, un árabe de los tiempos antiguos. Respondió: «Nunca exigí tales sacrificios a la Humanidad, nunca exigí que inmolaran a seres vivientes. Eso fue cosa de los habitantes del mundo físico, porque yo nunca exijo tales sacrificios humanos. Sin embargo, yo volveré, en la nueva Era del Acuarius».</p>
<p>Así dijo Tlaloc, y entendí.</p>
<p>Ese gran Ser que ahora vive en el mundo de las Causas Naturales, se reencarnará en la futura «Edad de Oro». En pleno esplendor de Acuarius, tomará cuerpo físico y ayudará a la sexta raza durante su «Edad de Oro».</p>
<p>Así mis queridos hermanos, se trata de un gran Ser que habrá de volver al mundo físico. Hablando en el sentido meramente cristiano, diríamos que se trata de un Ángel, y volverá, (así lo dijo).</p>
<h2>La experiencia del Samadhi</h2>
<p>Mediante el «Samadhi», en el cual eran expertos los antiguos sacerdotes del Mayab, como los profetas de Anáhuac, o los místicos Toltecas, (artistas de renombre), etc., podían penetrar, mediante la profunda oración y meditación, en esa región maravillosa donde vive Tlaloc.</p>
<p>También se afirmaba que aquéllos difuntos que eran sacrificados o aquellos que morían ahogados, podían penetrar en el paraíso de Tlaloc (así se ha dicho).</p>
<p>En el mundo oriental se habla también de «reinos», cuales son «el de Los Cabellos Largos» o «El de la Gran Concentración» o el de «Maitreya», etc.. Son regiones que existen, más allá del mundo tridimensional de Euclides&#8230;</p>
<h2>La Danza en las antiguas culturas</h2>
<p>¿Y qué diremos nosotros de todos esos danzantes que también sabían atraer los beneficios del Dios de la Lluvia? Ya han contemplado ustedes a estos niños, han gozado ustedes, con su representación.</p>
<p>Esas danzas, cual las que estos niños han representado ante ustedes, tenían por objeto, entre otras cosas, atraer las aguas puras para que fertilizaran la tierra y germinaran las simientes de toda especie.</p>
<p>En otros lugares de América se conocieron danzas similares.</p>
<p>En Teotihuacán se celebraban ciertos cultos, en la «Pirámide de la Luna», con el propósito de atraer las lluvias, y nunca se dejaba de impetrar el auxilio de Tlaloc, el «Dios Benéfico de las Lluvias».</p>
<p>Es interesante saber que los nativos de Teotihuacán reunidos en la «Pirámide de la Luna», y colocados en la forma en que se encuentran los sapos y ranas, imitaran en forma maravillosa el «croar» de esas criaturas, y lo hacían con el propósito de hacer llover, y llovía.</p>
<p>Mas no olvidaban nunca a Tlaloc.</p>
<p>También los Mayas practicaron ritos semejantes, y como quiera que ellos llegaron no solamente hasta Costa Rica y Panamá, sino también hasta la costa del Caribe, en sur América, aún se conservan tradiciones entre los «Arhuacos» de la Sierra Nevada, quienes practican todavía tales ritos y logran atraer a las lluvias.</p>
<p>Esos sistemas, esos métodos, son extraños para la «Edad de Hierro», para esta Negra Edad en la que nos encontramos. Ya las gentes se volvieron terriblemente groseras y materialistas. Ahora se burlan de todas estas maravillas de la Naturaleza y del Cosmos.</p>
<h2>La Edad del Kali-Yuga</h2>
<p>Ya no se ven en las plazas públicas las danzas de los niños, danzas, como las que ahora hemos visto.Ya no danzan en Turquía, por ejemplo, los «Derviches» en las plazas públicas. Ni siquiera el uso del (…) les es permitido.</p>
<p>Todas las bellezas de una Humanidad inocente y pura se han perdido.</p>
<p>Las viejas pirámides de Egipto han quedado abandonadas, y los «super civilizados» de Inglaterra y Francia se burlan de los antiguos Monolitos.</p>
<p>Me viene a la memoria en estos momentos, aquella frase que el sacerdote de Sais dijera a Solón: «Solón, Solón, ¡ay hijo mío!, día llegará en que los hombres se reirán de nuestros Sagrados Jeroglíficos, y dirán que nosotros los antiguos adorábamos ídolos»</p>
<p>En realidad de verdad, con el «Kali-Yuga» se perdió completamente la inocencia, y de la belleza del Espíritu ya no se recuerdan sino las Pirámides, que como cadáveres han quedado entre las arenas sombrías del desierto.</p>
<h3>La pérdida de las antiguas tradiciones</h3>
<p>Ya no resplandecen las Danzas de Eleusis. Las Sacerdotisas de aquellos tiempos han desaparecido entre las tinieblas del tiempo y ni siquiera llegan a los profanos oídos los sonidos de sus flautas maravillosas.</p>
<p>Del encanto de los DRUIDAS tan sólo ha quedado como una figura que se desliza entre los cipreses del tiempo.</p>
<p>Las sacerdotisas druidesas desaparecieron. Las flautas de los templos incaicos ya no se escuchan. Los corredores del Perú a Bolivia se cerraron. Los templos desaparecieron y las pirámides se cubrieron de hierbas.</p>
<p>Ya no se ven aquellas Sacerdotisas DRUIDESAS, ceñidas con sus coronas de laurel en la vieja Europa; las danzas del los Pikinsh entre la tierra de los autóctonos o en la Península de Escandinavia han desaparecido, y sólo recuerdos muy lejanos en el Folklore y la Leyenda Mística; Y por el Sur de América, ya no se escuchan las flautas de los Templos Incaicos; se han cerrado los «corredores» que comunicaban al Perú con Bolivia, los Templos están desiertos, las Pirámides se han cubierto de hierba, no se ven por aquí o por allá los SACERDOTES DEL FUEGO, los Incas, esos Reyes majestuosos y brillan ahora por su ausencia.</p>
<h2>El olvido de la «Religión &#8211; Sabiduría»</h2>
<p>Ha huido de la Humanidad la Sabiduría antigua.</p>
<p>Ha olvidado la Humanidad la RELIGIÓN-SABIDURÍA de las antiguas edades.</p>
<p>Con gran dolor vemos nosotros ruinas y sólo ruinas.</p>
<p>¿Qué saben las gentes de esta época con respecto a la Sabiduría de los Lemures o de los «HIPERBÓREOS»?</p>
<p>La ciencia apenas si puede penetrar unos 15 mil años, o 20 mil a lo sumo, en el mundo de las Leyendas.</p>
<p>Pero, ¿qué saben los científicos actuales, los historiadores, sobre esos HOMBRES-CÍCLOPES que levantaron las murallas de las a antiguas ciudades del continente «Mu»? ¿Qué se sabe sobre los Ciclopes, que se sabe sobre el ojo de los (…)</p>
<p>La Humanidad actual se ha vuelto espantosamente mecánica, y del continente «Mu» no quedan sino las islas de la Australia, de la Oceanía. Ese viejo Archipiélago es tan sólo una reminiscencia del Continente aquél donde vivieran los HOMBRES DIOSES.</p>
<p>¡Amigos: es a nosotros, los Gnósticos, los que nos toca luchar por sacar de entre el polvo de los siglos LA SABIDURÍA DIVINA! ¡Es a nosotros, los Gnósticos, a los que nos toca luchar contra las tinieblas de esta Edad Negra! ¡Es a nosotros a quienes nos toca luchar para restaurar la inocencia perdida sobre la faz de la Tierra!</p>
<p>Los tiempos han llegado, estamos ante el dilema del «SER o del NO SER» de la Filosofía. Y aunque los «ignorantes ilustrados» se rían de la Antropología Gnóstica, continuaremos nuestras investigaciones.</p>
<h2>Huehueteotl, el Dios viejo del Fuego, y el Cristo</h2>
<p>¿Y qué diremos de Huehueteotl?. El «Dios viejo del Fuego», un «ídolo» para los «ignorantes ilustrados», una carcajada, un sarcasmo, una idolatría, un «fetiche» y nada más.</p>
<p>Más los gnósticos no pensamos así. Huehueteotl es el Fuego Universal que arde en esta creación.</p>
<p>Recordemos que el «Cordero de Dios que borra los pecado del mundo» es el FUEGO&#8230; Sobre la Cruz del mártir del Calvario está explicado el sentido del Cristo.</p>
<p>Muchos volúmenes inmensos se han escrito para explicar que es el Cristo, mas en verdad con sólo 4 letras está ya explicado.</p>
<p>Y esas 4 letras están escritas sobre la Cruz del «Gólgota».</p>
<p>INRI: Ignis Natura Renovatur Integram, «el fuego renueva incesantemente la naturaleza».</p>
<p>Cristo es el Fuego que arde en esta creación.</p>
<p>No debemos olvidar que el Cristo está crucificado en la Tierra, el fuego del fuego, es el Cristo.</p>
<p>A nosotros nos interesa la llama de la llama, lo oculto de lo oculto la signatura astral del elemento ígneo. A nosotros nos interesa Huehueteotl, el «Dios Viejo del Fuego», el Cordero que borra las faltas del mundo. Así que el Cristo Cósmico nunca ha sido otra cosa más que el fuego.</p>
<p>Hermanos, los he invitado a la reflexión, los he invitado al estudio esotérico de todos estos esplendores crísticos, gnósticos y antropológicos…</p>
<h3>El Fuego es la Vida</h3>
<p>El Fuego es la vida.</p>
<p>En realidad de verdad, existimos por el advenimiento del fuego. Dejamos de existir cuando el fuego abandona la forma. «Antes de que la falsa Aurora apareciera sobre la Tierra, aquellos que sobrevivieron al huracán y a la tormenta alabaron al Fuego, y a ellos se les aparecieron los Heraldos de la Aurora»…</p>
<p>El Cordero con la Cruz, Cruz sostenida sobre una de sus patas, nos invita a la reflexión.</p>
<p>La Cruz es completamente fálica y yónica. Bien sabemos nosotros que el Phalus Vertical, al introducirse dentro del Yoni formal, hacen Cruz, la Cruz, pues, es el elemento básico para el desarrollo del Fuego Sagrado en la Espina Dorsal del Asceta Gnóstico.</p>
<p>Representar al fuego en común cordero, parecería como antitético, como incongruente. Pero es que El Cordero de Dios es Cristo, es El Cordero que se sacrifica por la Humanidad, es el Fuego crucificado en la Tierra, el fuego que debe arder en cada uno de nosotros mediante el Esoterismo-Crístico.</p>
<h2>El Elemento Aire</h2>
<p>Amigos, al entrar nosotros en este análisis superlativo de algunos aspectos de la Antropología Gnóstica, no debemos tampoco olvidar al elemento aire.</p>
<p>Jamás deberíamos olvidar a Ehecatl, el «Dios del viento», el «Dios del Movimiento Cósmico».</p>
<p>Ehecatl es un Gran Maestro, un Ángel, es el Señor del Movimiento, obviamente la ciencia del movimiento es profunda, terrible.</p>
<p>Uno puede pasar años y años y años estudiando tal Ciencia y no llegaría jamás a un límite.</p>
<p>El Movimiento Cósmico está lleno de muchos misterios. Ehecatl, el «Dios del Viento», es precisamente especialista en el Movimiento Cósmico.</p>
<h2>El Elemento Tierra</h2>
<p>Más allá de todo esto hayamos nosotros, precisamente a la Madre del Mundo.</p>
<p>Ante ella tiemblan todos los Elementales del Elemento Mineral, del Elemento Tierra.</p>
<p>Así querido hermanos que hoy me escuchan: en el México antiguo se rindió culto a los Dioses Elementales de la Naturaleza y del Cosmos.</p>
<p>Con las danzas sagradas, con los ritos, con la oración, con la meditación, se invocaba a los DEIDUSOS del fuego, de los aires, de las aguas y de la tierra.</p>
<h2>Quetzalcátl y la Serpiente Emplumada</h2>
<p>Mas en el fondo de todos los Misterios nunca dejaba de brillar la figura hierática y terrible de nuestro señor Quetzalcóatl.</p>
<p>Este Quetzalcóatl se pierde en la noche de los siglos.</p>
<p>Cada Sacerdote se consideraba a sí mismo un Quetzalcóatl en Tula.</p>
<p>Pero en el fondo lo que sucedía era que los Sacerdotes que se cristificaban tomaban el nombre de Quetzalcóatl, el DIOS-SOL.</p>
<p>Por el camino de la regeneración, debemos entrar si que queremos convertirnos en «SERPIENTES EMPLUMADAS» como el señor Quetzalcóatl.</p>
<p>Cuando uno desintegra el EGO, cuando lo reduce a polvareda cósmica. Cuando uno fabrica los Cuerpos Superiores Existenciales del Ser y los convierte en vehículos de oro puro. Cuando uno levanta la antorcha para iluminar el camino de los demás. Cueste lo que cueste, incuestionablemente se convierte por tal motivo en una «Serpiente Emplumada», en un Quetzalcóatl…</p>
<p>No bastaría solamente despertar el Fuego Sagrado, no bastaría solamente despertar el Kundalini-Shakti, para hacerlo subir por el canal medular espinal hasta el cerebro, y pasarlo de allí al corazón.</p>
<p>En realidad de verdad uno no podría gozar del poder contenido en los «Chacras», «Discos», Ruedas Magnéticas, si no ha sido devorado previamente por la serpiente.</p>
<p>Ahora debemos explicarnos aquellas palabras del Chilam Balam de Chumayel: «Es necesario ser devorados por la serpiente, es urgente convertirnos en serpientes»…</p>
<h2>Wotan en México y entre los Nórdicos.</h2>
<p>En el Popol Vuh, se cita el caso de Wotan.</p>
<p>Este Wotan era un Dios del antiguo México, este Wotan también es citado en Escandinavia entre los Nórdicos.</p>
<p>Ydijo: «Yo pude penetrar por el orificio que conduce al interior de la Tierra, yo pude penetrar por ese Camino lleno de serpientes, porque yo soy también una serpiente»…</p>
<p>Todo aquél que ha sido «devorado por la Serpiente» se convierte en Serpiente, y Wotan fue «devorado por la Serpiente».</p>
<p>Los Druidas, en estado de éxtasis, gritaban: «soy una serpiente». Los egipcios también clamaban, levantando sus brazos desde la cima de sus Pirámides, mirando al desierto: «Soy una Serpiente».</p>
<p>El conde Saint Germain alguna vez dejó olvidada una nota sobre la mesa de un Palacio decía: «Hace muchos miles de años estoy establecido en Isis». Y es que el Conde Saint Germain era una Serpiente.</p>
<p>La sabiduría del antiguo México es evidentemente SERPENTINA, en el México arcaico se rindió culto a la serpiente.</p>
<p>Así queridos hermanos gnósticos que hoy están presentes, los invito al despertar de la serpiente, ¡y más aún!, deseo que cada uno de ustedes se convierta en Serpiente.</p>
<p>Mucho más tarde en el tiempo, la Serpiente es devorada por el Águila, el Logos.</p>
<p>Ese símbolo de nuestra Bandera Mexicana, el Águila tragándose a la Serpiente, es profundamente significativo.</p>
<p>Cuando alguien ha sido devorado por la Serpiente, se convierte en Serpiente.</p>
<p>Pero el Águila a su vez, “El Logos” a su vez, se devora a la Serpiente, y entonces deviene la «Serpiente Emplumada», Quetzalcóatl.</p>
<p>He dicho.</p>
<p><a href="https://ciagweb.com/conferencias-vm-samael-aun-weor/" target="_blank" rel="noopener">Samael Aun Weor</a></p>
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			</item>
		<item>
		<title>Astarté</title>
		<link>https://ciagweb.com/astarte-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Enrique]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 10 Oct 2023 10:54:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Articulo para el Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Mitología]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Astarté Astarté es el nombre griego de la principal diosa fenicia, la diosa semítica (Ashtart). Conocida por los sumerios como Inanna, por los acadios como Ishtar y por los israelitas como Asera. Los fenicios, principalmente los que provenían de Tiro, extendieron su culto en la colonia de Gades fundada en torno al 1100 a. C. Su ... <a title="Astarté" class="read-more" href="https://ciagweb.com/astarte-2/" aria-label="Leer más sobre Astarté">Read more</a></p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h1><strong>Astarté</strong></h1>
<p><strong>Astarté es el nombre griego de la principal diosa fenicia,</strong> la diosa semítica (Ashtart). Conocida por los sumerios como <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Inanna">Inanna</a>, por los acadios como <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ishtar">Ishtar</a> y por los israelitas como <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Astarot">Asera</a>. Los fenicios, principalmente los que provenían de Tiro, extendieron su culto en la colonia de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Gades">Gades</a> fundada en torno al 1100 a. C. Su culto se extendió rápidamente entre las poblaciones <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Tartessos">tartésicas</a>, que la aceptaron sin dificultad, gracias al recuerdo aún fresco de la adoración, en el 2º milenio a. C., a una Diosa Madre de la fecundidad.</p>
<h3><strong>Astarté, </strong><em><strong>“advocación” de la Diosa Madre.</strong> </em></h3>
<p><strong>Conocida por los egipcios como </strong><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Qadesh_(mitolog%C3%ADa)"><em><strong>Qadesh</strong></em></a><strong> , la “Santa”,</strong> Astarté sería la encarnación correspondiente a la Edad de Hierro (después del 1200 a. C.) de la diosa Ashera, de la Edad de Bronce (antes del 1200 a. C.).  Astarté fue aceptada por los griegos con el nombre de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Afrodita">Afrodita</a> o, como alternativa, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Artemisa">Artemisa</a>. Todas ellas estaban identificadas invariablemente con el lucero crepuscular o planeta Venus.</p>
<p><strong>A Astarté se la solía representar desnuda o apenas cubierta con velos, de pie sobre un león.</strong> Sus símbolos eran el león, el caballo, la esfinge, la paloma, y una estrella dentro de un círculo que indica el planeta Venus.  También fue representada, como tantas diosas de la antigua religión,  con la serpiente en sus manos y, en algunos casos, también flores de lirio.</p>
<p>Como sabemos, la serpiente es sinónimo de conocimiento inherente a la madre naturaleza, capaz de regenerarse mediante el renacimiento y, por esta razón, fuente de toda realización. Pero lo que sorprende en estas representaciones es encontrar la serpiente asociada con el lirio, esta última considerada en Occidente como un símbolo de pureza, inocencia y virginidad, tanto como para representar a la Virgen y algunos santos.</p>
<p>En el caso de la diosa cananea del amor, el lirio en su mano no representa la casta flor de Occidente, sino el lirio rojo, la anémona carnal de Palestina con la esencia afrodisíaca de la miel y las especias  del Este.</p>
<p><strong>El lirio y la serpiente juntos completan el simbolismo evocador de la Diosa en el culto sacerdotal del amor iniciático</strong>.  Un amor vivido en lo sagrado de eros y en el abrazo que une cuerpo, alma y mente  con todo el universo. Que, como el Fénix, brillará en el nuevo <em>Rex Deus</em> del linaje divino, surgiendo de las cenizas del Uno, que es padre y madre.</p>
<h3><strong>Culto a la Madre Tierra</strong></h3>
<p><strong>Astarté representaba el culto a la Madre Tierra y la fertilidad,</strong> progenitora de todos los seres vivos, era la diosa de la fecundidad, del amor y la vida, pero también podía serlo de los astros. Con el tiempo se tornó en diosa de la guerra.</p>
<p>Astarté /Ishtar introdujo el concepto de la eliminación de los defectos por la práctica del tantrismo: rito “santo” entre una sacerdotisa y un  sacerdote.  Era una ofrenda de acción de gracias por la purificación.</p>
<p><strong>El símbolo más común de Astarté era la luna creciente (o cuernos). </strong> En el Libro de los Reyes de la Biblia, se nos dice que una estatua de Asera se encontraba en el templo de  Jerusalén y que bajo la denominación de la «Reina de los cielos» (Jer 44,17) se practicaban sus rituales.</p>
<p>En la <em>Biblia</em> hebrea a menudo se la presenta como el complemento femenino del dios El  (Jue 2.13; 10.6; 1 S 7.3, 4; 12.10).</p>
<h3><strong>Astarté en la Península Ibérica</strong></h3>
<p><strong>La diosa ha sido conocida como la “estrella de la tarde”.</strong></p>
<p>Los dioses principales del panteón fenicio son <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Baal">Baal</a> y Astarté, y  mientras el primero es un dios masculino eminentemente solar, esta última es una deidad femenina identificada con Venus. De hecho, según relatan los historiadores griegos y romanos de la antigüedad, en la costa sur de España había templos dedicados a  Astarté y con el citado planeta. Heródoto escribió que la comunidad religiosa de Afrodita se originó en Fenicia y llegó a los griegos a partir de ahí. También escribió sobre el templo más grande del mundo de Afrodita, en una de las ciudades fenicias.</p>
<p><strong>Fue muy aceptada por los íberos del sur y del levante, con gran número de imágenes suyas en Iberia, incluso en zonas habitadas por los celtas.</strong></p>
<p>Era también la Venus Marina (denominación de tiempos romanos), venerada en una isla próxima a Cádiz, donde tenía un templo con una profunda gruta y un oráculo; o la diosa infernal, que disponía de un rico templo, con cueva y oscura cripta, en un cabo hacia la desembocadura del <strong>río Iberus (Tinto)</strong>, donde se sitúa el actual monasterio de Santa María de la Rábida. También era venerada en un santuario en la <strong>cueva ibicenca </strong>de Es Cuyram.</p>
<h3><strong>El Carambolo</strong></h3>
<p>En el célebre yacimiento tartésico de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Tesoro_de_El_Carambolo">El Carambolo (Sevilla)</a> se descubrió una figurilla de la diosa, desnuda y tocada con una peluca de estilo egipcio. Data de la 2ª mitad del siglo VIII a. C. El bronce tartésico conocido como “Bronce Carriazo” es una representación de la diosa fenicia Astarté, como diosa de las marismas, aunque con el peinado típico de la diosa egipcia <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hathor">Hathor</a>, pero sin las orejas de vaca tan características de esta deidad. Astarté aparece representada en el bronce con túnica de mangas cortas ornada de lirios, y acompañada por dos torsos de aves cuyas alas se unen sobre la cabeza de la diosa. El objeto se encuentra en el Museo Arqueológico de Sevilla y es una de las obras tartésicas más conocidas.</p>
<p>En otro ejemplo, un lobo con las fauces abiertas acompaña a la diosa mater Astarté; en uno de los mosaicos más importantes de la Península ibérica (necrópolis ibérica de Cerro Gil –s. V a.C.-, Iniesta, Cuenca). Dea Mater de la cosmogonía mediterránea –influencia fenicia y griega-, en las advocaciones de Astarté, Tanit, Artemis y Hécate.</p>
<h3><strong>Sus figuritas</strong></h3>
<p><strong>Sus figuritas se usaban en libaciones rituales</strong>, <strong>de leche u otro líquido asociado a la fecundidad;</strong> en ellas un hueco en la cabeza comunica con agujeros en los senos, bajo ellos la diosa sujeta un recipiente con las manos. El culto de los fieles se reducía a la realización de ofrendas con la intención de obtener un beneficio, salud, protección, etc… Las ofrendas podían consistir en alimentos, libaciones rituales de líquidos (leche, aceite, miel…) o quema de incienso, como demuestra el hallazgo de pebeteros y quemadores con imágenes de divinidades. Este carácter de ofrenda es también evidente en la Astarté encontrada en la Tumba de la Galera, la antigua Tutugi (Granada). Esta hermosa figura, enmarcada por dos esfinges, tiene una abertura en la cabeza y los pechos, con orificios, se apoyan en un cuenco. Los fieles vertían sus libaciones en la cabeza, y el líquido surgía de los senos, llenando el cuenco.</p>
<h3><strong>Protectora de los marinos</strong></h3>
<p>En Hispania, Astarté era considerada protectora de los marinos. Desde las costas, las influencias llegarían por el interior hasta las provincias de Extremadura, Ávila y Salamanca.</p>
<p>En la actualidad, perviven las peregrinaciones a los lugares de culto de la diosa Astarté, donde en la época fenicia había algún templo en su honor. Es el caso de la peregrinación del Rocío a las marismas de Huelva. Y es que cuenta una leyenda sevillana, que <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/H%C3%A9rcules">Hércules</a> se enamoró de Astarté. La diosa se escondió en un lado del río Guadalquivir, pero Hércules se equivocó y la buscó en el lado contrario. Entonces Hércules fundó Sevilla, y Astarte fundó Triana en su lado del río.</p>
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		<title>El Agua: Fuente de Vida</title>
		<link>https://ciagweb.com/el-agua-fuente-de-vida/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Enrique]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 21 May 2023 16:17:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Articulo para el Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Mitología]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El Agua: Fuente de Vida Pensar que alguna religión, cultu­ra, o grupo social determinado ha sido o es poseedora de la verdad como algo exclusivo de esa comunidad es algo absurdo, ya que el Conocimiento (gnosis) se ha manifestado de muchas formas a través de los tiempos, en todas las gran­des religiones, culturas y pueblos ... <a title="El Agua: Fuente de Vida" class="read-more" href="https://ciagweb.com/el-agua-fuente-de-vida/" aria-label="Leer más sobre El Agua: Fuente de Vida">Read more</a></p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h1><strong>El Agua: Fuente de Vida</strong></h1>
<p>Pensar que alguna religión, cultu­ra, o grupo social determinado ha sido o es poseedora de la verdad como algo exclusivo de esa comunidad es algo absurdo, ya que el Conocimiento (gnosis) se ha manifestado de muchas formas a través de los tiempos, en todas las gran­des religiones, culturas y pueblos dis­persos sobre la faz de la tierra.</p>
<p>Así pues, podemos ver, como pue­blos, que aparentemente nada tienen en común, separados por el tiempo y la distancia, poseen sin embargo la misma simbología, referida siempre a las mis­mas verdades eternas que han sido nu­bladas por el turbio velo de las palabras.</p>
<p>La Verdad, es siempre una, ya sea en China, en Japón, África, la India, Europa o América, lo único que cambia es la forma de expresarla. Sólo así podremos explicarnos la di­versidad de religiones y multitud de culturas.</p>
<p>Entre muchos de los sím­bolos comunes a muchos pue­blos de la Tierra que antiguamen­te poseyeron el Conocimiento, hay uno, sin embargo, sobre el cual merece la pena pongamos espe­cial atención, ya que es el basa­mento de todas las religiones y el fundamento de todo lo existente. Me estoy refiriendo sin ninguna duda al AGUA.</p>
<p>El agua es símbolo de vida y de regeneración, así como prin­cipio creador de todo cuanto exis­te, por ello, veamos unos ejem­plos que aluden a ésta, como el principio de la creación.</p>
<p>El Bhavicyottarapurana, 31,14 dice: <strong><em>«Agua, tú eres la fuente de todas las cosas y de toda existen­cia».</em></strong><strong> </strong></p>
<p>El texto indio (Cataphata Bráhmana VI, 8, 2, 2) dice: <strong><em>«Las </em></strong><strong><em>aguas son el fundamento del mun</em></strong><strong><em>do entero».</em></strong></p>
<p>El agua es germinativa, es fuente de vida en todos los planos de existencia.</p>
<p>En la cosmogonía Babi­lónica figura también un caos acuático, el poema de la creación, Enuma Elish, empieza así:</p>
<p><strong><em>«Cuando en lo alto de los </em></strong><strong><em>cielos no hab</em></strong><strong><em>ían sido nombrados </em></strong><strong><em>todavía, cuando abajo la Tierra no </em></strong><strong><em>tenía nombre, cuando el primor­dial Apsü, que los engendró, cuan­do Mummu, cuando Tiamat, ma­dre de todos ellos confundían sus aguas&#8230;»</em></strong></p>
<p>En la Biblia el Génesis dice así:</p>
<p><strong><em>«Y la Tierra estaba desorde­</em></strong><strong><em>nada y vacía, y las tinieblas esta­</em></strong><strong><em>ban sobre la faz del abismo, y el </em></strong><strong><em>espíritu de Dios se movía sobre la </em></strong><strong><em>faz de las aguas».</em></strong></p>
<p>Así por ejemplo, en la mito­logía india se ha popularizado en muchas variantes el tema de las aguas primordiales sobre las que flotaba Náráyana, de cuyo ombli­go brotaba el árbol cósmico.</p>
<p>Esta idea de las aguas como elemento de donde surgen los mundos tiene muchas variantes en las cosmogonías arcaicas (pri­mitivas), ya que si de ellas vienen los mundos y universos (macro­cosmos) no es también menos cierto que de ellas surgen los hombres y animales (microcosmos), réplica exacta del Univer­so. Por eso decían los antiguos: <em>«Hombre, conócete a tí mismo y conocerás al Universo y a los Dioses»</em>. Así mismo no es difícil encontrar mitos y leyendas que hagan descender de las aguas al género humano.</p>
<p>En la costa sur de Java exis­te una «segara anakan» (mar de los niños). Los indios karaja del Brasil conservan aún el recuerdo de los tiempos míticos «en que estaban aún en el agua».</p>
<p>También podemos ver como Fu-Hi, uno de los funda­dores de la civilización china, ha­bía nacido en un estanque, famo­so por sus dragones.</p>
<p>Una tradición que se con­serva en el sur de la India, dice que <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Agastia">el sabio Agastya</a> nació con Vasishtaen una vasija de agua, de la unión de los Dioses Mitra y <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/V%C3%A1runa">Varuna</a>. Por otra parte, en el «Deuyupanishad» se nos cuenta que cuando los Dioses pregunta­ron a la gran Diosa Devi (que es la bendita Madre Interior particular que todos llevamos dentro, y que según en qué parte del planeta ha recibido distintos nombres: «Ma­ría, Isis, Adonia, Insoberta, Rea, Cibeles, etc.») quién era y de dón­de venía, ella contestó entre otras cosas:</p>
<p><strong><em>«El lugar de mi nacimiento </em></strong><strong><em>está en el agua, en el interior del </em></strong><strong><em>océano; el que lo conoce obtiene </em></strong><strong><em>la morada de Devi».</em></strong></p>
<p>El agua, principio de todo y símbolo de fecundidad ha sido siempre objeto de ritos y creen­cias religiosas, como este mito de la isla de Wakuta, que habla de una muchacha que perdió la vir­ginidad porque dejó que la lluvia tocara su cuerpo, y el mito más importante de la isla Toobiand cuenta que Bolutukwa, madre del héroe Tudava, se hizo mujer al caerle encima algunas gotas de agua de una estalactita.</p>
<p>Los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pueblo_pima">indios Pima</a> de Nuevo México, tienen un mito parecido: <strong><em>«Una mujer muy bella fue fecun</em></strong><strong><em>dada por una gota de agua ca</em></strong><strong><em>ída </em></strong><strong><em>de una nube».</em></strong></p>
<p>El mito acuoso ha intenta­do reflejar una realidad por muy pocos comprendida, ya que el agua en sí misma es el fundamen­to de gran obra, la materia prima de la cual hablaron los alquimis­tas medievales, es decir, el mer­curio en bruto. Mas, hoy ya no basta quedarse en las meras creencias, ni en los externos ri­tuales, es hora ya, que aprenda­mos a trabajar correctamente en las aguas interiores, para realizar dentro nuestro la Gran Obra, y convertirnos en hombres sola­res, ya que sólo trabajando co­rrectamente con el esperma sa­grado, transmutando nuestras energías en luz, vamos apren­diendo a separar el humo de las llamas, el azufre arsénico del azogue en bruto, para obtener de esta forma el alcohol de vino y tener la dicha algún día de fabri­car oro potable.</p>
<p>El agua, como viva repre­sentación de nuestras aguas seminales es algo que incluso todavía hoy en día se confunde en los pueblos «primitivos» (no siem­pre en la vida corriente, pero sí en el mito). En sumerio «a» significa agua, pero significa a la vez «es­perma, concepción, generación». En Indonesia los reyes de San-fo-ts&#8217;i usaban el título de Long Tsin, «Espíritu, esperma de nâga» (Es­píritu acuático femenino).</p>
<p>El agua, símbolo mágico y cosmogónico se convierte en la substancia mágica medicinal por excelencia; cura, rejuvenece y da la vida eterna.</p>
<p>La inmersión (el bautismo) en el agua, como símbolo de pu­rificación, es algo patente en to­das las religiones, algo que está estrechamente relacionado con el nacimiento, no sólo físico, sino también y muy especialmente Espiritual, por eso dice la Biblia (Ez. 36, 25): <em>«Os rociaré con </em><em>aguas puras, y seréis puros».</em> Y el profeta Zacarías ve en Espíritu, que <em>«…brotará entonces una fuente </em><em>para la casa de David y para los habitantes de Jerusalén, a fin de borrar sus pecados y manchas».</em></p>
<p>Las aguas son el Elixir de la Inmortalidad, confieren larga vida y fuerza creadora. Son el princi­pio de toda curación, «Que las aguas nos traigan el bienestar», exclamaba en sus oraciones el sacerdote védico (Atharva Veda II, 3, 6). «Las aguas son, en ver­dad sanadoras; las aguas alejan y curan todas las enfermedades» (ibidVI.91,3).</p>
<p>El agua es el habitáculo del fuego y dentro del agua está con­tenido el fuego. El que derrama sus aguas alquímicas pierde el fuego y queda en tinieblas, pero aquel que logre retener sus aguas y transmutarlas, conservará el fuego, y por ende, quedará lleno de luz, fuerza y poder.</p>
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		<title>Orfeo</title>
		<link>https://ciagweb.com/orfeo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Enrique]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 15 Jan 2023 13:50:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Articulo para el Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Mitología]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Orfeo Se suele recordar dos cosas acerca de Orfeo: que fue un músico y que descendió al Submundo en busca de su esposa Eurídice. Su historia es el mito arquetípico del poder de la música. Con la lira, obsequio de Apolo, Orfeo podía conmover todo en la creación, desde piedras, árboles y bestias hasta seres ... <a title="Orfeo" class="read-more" href="https://ciagweb.com/orfeo/" aria-label="Leer más sobre Orfeo">Read more</a></p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h1>Orfeo</h1>
<p>Se suele recordar dos cosas acerca de Orfeo: que fue un músico y que descendió al Submundo en busca de su esposa Eurídice. Su historia es el mito arquetípico del poder de la música. Con la lira, obsequio de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Apolo">Apolo</a>, Orfeo podía conmover todo en la creación, desde piedras, árboles y bestias hasta seres humanos, demonios y ángeles. Armado tan sólo con sus cantos, subyugó a los guardianes del Hades y persuadió a Plutón y Perséfone de que le permitieran llevar de retorno a Eurídice.</p>
<p>Orfeo fue un príncipe de Tracia, la tierra al norte de Grecia. Su madre fue <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cal%C3%ADope">Calíope</a>, la Musa de la poesía épica. Algunos dicen que su padre fue Apolo, y ciertamente Orfeo está bajo la tutela de este dios. A Apolo se le relacionaba también con el norte, ya sea porque venía de «Hiperbórea» o porque visitó esa lejana tierra después de su nacimiento en la isla de Delos.</p>
<p>Orfeo fundó los primeros Misterios de Grecia. El propósito de estos, hasta donde podemos decir, fue transmitir algún tipo de conocimiento directo que ayudase a enfrentar la perspectiva de la muerte.</p>
<p>El viaje de Orfeo al Submundo en busca de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Eur%C3%ADdice">Eurídice</a> ha de ser entendido dentro del contexto de los Misterios. En las primeras versiones de este mito, Orfeo tuvo éxito restituyendo a Eurídice a la vida. Sólo más tarde el episodio fue adornado por los poetas para que terminara trágicamente pues, en el último momento, Orfeo desobedeció la prohibición de mirar a su esposa antes de haber alcanzado la superficie de la tierra y la perdió de nuevo para siempre.</p>
<p>Orfeo, fue originalmente un psicopompo con el poder de rescatar almas de la gris condición, semejante al sueño, que en tiempos arcaicos se creía era el inevitable destino de los muertos.. Los iniciados en los Misterios recibían la seguridad de que ése no sería su destino y de que, como Eurídice, serían salvados del desconsolador reino de Plutón. Esta fue la primera vez que se instruyó en suelo griego acerca de la inmortalidad del alma, iniciándose una tradición que Pitágoras, Sócrates y Platón acrecentarían cada uno a su manera.</p>
<p>Los Himnos Órficos, una serie de encantamientos mágicos dirigidos a varios dioses y demonios, datan de este renacimiento. Lejos de descartar la adoración a Dionisio, el Orfismo hizo de él el verdadero centro de su doctrina. Uno de los mitos de Dionisio relata que siendo un niño, fue capturado por los Titanes (los rivales de los Dioses) quienes lo desmembraron y se lo comieron.</p>
<p>Afortunadamente, Zeus fue capaz de salvar el corazón de su hijo. Se lo tragó él mismo y, a su debido tiempo, dio a Dionisio un segundo nacimiento. Los Titanes fueron vencidos y de sus restos surgieron seres humanos. Consecuentemente, cada ser humano contiene un pequeño fragmento de Dionisio.</p>
<p>Es fácil reconocer en este mito la doctrina, familiar ahora aunque de ninguna manera común en esa época, de que cada persona no es sólo un compuesto de cuerpo y alma, sino que también posee una chispa de absoluta divinidad. Las religiones que mantienen esta doctrina apuntan a buscar, revivir y eventualmente actualizar esa chispa, ya sea en vida o después de la muerte.</p>
<p>Hacerlo realidad,  es volverse uno mismo un dios, por lo tanto inmortal. Esta es la última promesa de los Misterios. Para los no iniciados, sólo hay la perspectiva del Hades, un lugar no de tormento excepto para los muy malvados, pero no de placer, tampoco, aún para los mejores de los hombres. Eventualmente el alma ahí se debilita y muere, liberando a la chispa divina para reencarnar en otro cuerpo y alma.</p>
<p>El iniciado supuestamente está libre de esta rueda de nacimiento y muerte, y capacitado para proseguir a un destino más glorioso entre los dioses. Los iniciados Órficos no eran enterrados con ollas de alimentos y enseres, como recordatorios, sino quemados y enterrados con hojas de oro, inscritas en griego. Estas llevaban oraciones e instrucciones de lo que se debía decir y hacer al despertar después de la muerte. Se debía evitar a toda costa beber del Lago de Leteo (el olvido), y en lugar de ello doblar a la derecha, hacia el Lago de Mnemosina (la memoria), y dirigirse a sus guardianes con estas hermosas palabras:</p>
<p><strong>«Soy el hijo de la Tierra y del estrellado Cielo. Esto también vosotros lo sabéis. Me hallo desecado por la sed y estoy pereciendo. Venid, dadme inmediatamente la fresca agua que mana del Lago de la Memoria».</strong></p>
<p>O, al encontrarse con los que gobiernan el Hades, había que decir: «¡Vengo puro de entre los puros, Reina del Submundo, Eucles, Euboleus, y todos los otros dioses! Pues yo también reclamo ser de vuestra raza.»</p>
<p>En época romana, la figura del mismo Orfeo se había vuelto trágica. No sólo perdió a Eurídice por segunda vez, sino que él mismo sufrió una muerte cruel. Se dice que regresó a su Tracia nativa para intentar reformar a sus habitantes, pero cayó en desgracia a causa de las Ménades, mujeres seguidoras de los ritos no regenerados de Dionisio.</p>
<p>Gritando para silenciar sus mágicos cantos, lo descuartizaron miembro por miembro. Pero su cabeza flotó hacia el mar y se guareció en una roca de las isla de Lesbos, donde continuó cantando. Él mismo fue absorbido por su padre Apolo, y su lira fue exaltada a las estrellas como la constelación de Lira.</p>
<p>Con esta versión de su mito, Orfeo ocupó su lugar entre los otros salvadores sufrientes cuyos cultos eran populares en la Roma cosmopolita: Dionisio, Atis, Adonis, Hércules, Osiris y Jesús de Nazareth. Estos seres divinos ofrecían una relación personal con sus devotos que mucha gente encontró más satisfactoria que los distantes dioses olímpicos. Lo que estaba implicado es que así como ellos mismos habían sufrido, muerto y regresado a su cielo nativo, así harían sus seguidores.</p>
<p>Algunos de los primeros cristianos consideraron a Orfeo como una especie de santo pagano, hasta confundir su imagen con la de Jesús. Los dos salvadores eran semidioses de ascendencia real que buscaron remodelar una religión existente en bien de la humanidad.</p>
<p>Ambos descendieron al Hades para rescatar a seres queridos de la muerte eterna. Sus religiones enseñaban la inmortalidad potencial del alma, dependiendo de las acciones de cada uno en la vida. Ambos sufrieron muertes trágicas como sacrificio en aras de la religión que intentaban reformar: Orfeo, como la víctima desmembrada de la orgía dionisíaca; Jesús, en la imagen del Cordero degollado para la cena Pascual. Sus relaciones con la religión de origen fueron extremamente ambiguas. Orfeo fue asesinado por los sectarios de Dionisio, en un remedo de la muerte de éste.</p>
<p>La importancia otorgada a la vida futura alentó tanto a órficos como a cristianos a posponer sus placeres en ésta. Ambos grupos anhelaban vivir una vida de castidad y abstinencia (los órficos eran vegetarianos) que era bastante incongruente con la sociedad que los rodeaba.</p>
<p>También era causa de sorpresa que ambos practicaran la amistad hacia los extraños, no solamente hacia gente de su misma raza y credo, como griegos y judíos tendían a hacer. Pero esta era una conclusión natural del principio de que cada persona era en esencia divina. Consecuentemente, el Orfismo fue la primera religión en Europa, y tal vez en todas partes, en predicar lo que creemos virtudes «cristianas», en prometer una vida posterior cuya cualidad dependía de su práctica, y en instituir misterios como un preámbulo del futuro destino del alma.</p>
<p>Los órficos habían sido los primeros filósofos de Grecia y los ancestros espirituales de las escuelas pitagórica y platónica, renombradas por su ascetismo y su creencia en la inmortalidad del alma. Ahora, en el resurgimiento Orfico, imprimieron sus principios a la nueva religión.</p>
<p>A través de una codificación numérica de palabras claves y frases en el (Nuevo) Testamento griego, la Cristiandad fué vinculada con la tradición Pitagórica, en la cual la música y el número eran los primeros principios del universo. Pero este conocimiento no era para consumo general: era esotérico.</p>
<p>El Orfismo fue la primera religión esotérica en dos aspectos: primero, impuso el sello de los Misterios, de manera que las enseñanzas impartidas en la iniciación no eran reveladas a extraños; segundo, dió una interpretación más profunda, simbólica, a mitos existentes tales como la Teogonía (genealogía de los dioses Greco-Romanos). Desde entonces, los Misterios y el conocimiento de significados ocultos en las escrituras han sido dos de las principales marcas del esoterismo.</p>
<p>El impulso Orfico sobrevive hasta hoy, no tanto en la religión sino en las artes, de las que Apolo es el patrón tradicional y las Musas las inspiradoras. Estas «artes» eran originalmente disciplinas más próximas en ciertos sentidos a lo que nosotros llamamos ciencias: incluían historia y astronomía, además de danza, música, poesía, y drama. Sus efectos eran calculados, hasta en el sentido literal de estar gobernadas por las matemáticas. Lo cual es obvio en el caso de la astronomía y la música.</p>
<p>Pero la poesía, también, se expresa controlada por el número rítmico. La danza es movimiento rítmico y geométrico; el drama y la historia regulan los recuerdos sueltos y los rumores sobre eventos terrenos y divinos, y los transforman en lecciones morales y filosóficas.</p>
<p>Cualquiera que sea la condición de las artes hoy en día, el papel de las Musas no era originalmente el de entretener a las personas sino el de civilizarlas, utilizando técnicas deliberadas y altamente desarrolladas basadas, en su mayor parte, en números. Esto nos devuelve a las elaboradas matemáticas de Stonehenge y otros monumentos prehistóricos, y a la visión de John Michell de una civilización conservada en estado de gracia mediante el incansable cantar de una canción mántica, su música regida por número y proporción.</p>
<p>Se dice que Orfeo, cantando acompañado de la lira de Apolo, tenía el poder de conmover toda clase de cuerpo y alma. Pudo forzar a separarse a las rocas que entrechocan, para que el barco de los Argonautas pasara a salvo entre ellas; consiguió tocar los propios corazones de los dioses.</p>
<p>Piedras que han sido «movidas» y colocadas en orden geométrico son la substancia tanto de Stonehenge como de los templos griegos, monumentos que aún en su ruina imponen reverente respeto y transmiten un sentido de sublime armonía. La música, asimismo, aunque no consista en otra cosa que en aire vibrando de acuerdo a leyes matemáticas, ha tenido siempre el inexplicable poder de tocar el corazón y exaltar el espíritu.</p>
<p>En una civilización bien ordenada, las dos artes de la arquitectura y la música trabajan unidas: la primera, en proporcionar armoniosos entornos para el cuerpo y deleitar la vista; la segunda en deleitar el oído y producir armonía en el alma.</p>
<p>Este es el ideal Orfico y Apolíneo, manifestado en todas aquellas obras de arte que llamamos «clásicas». No son exclusivas de Grecia, en ningún sentido. En la China antigua, por ejemplo, una música hierática, acompañada de ceremonias religiosas, fue reconocida como el mejor medio para procurar la paz en el Imperio y el buen gobierno de sus ciudadanos.</p>
<p>También México cuenta con una versión del clasicismo apolíneo en la arquitectura de los mayas, que, al igual que los círculos de piedra europeos, estaba geométricamente planeada y cósmicamente orientada. Occidente ha tenido fases clásicas en todas las artes cuando el auge de un cierto estilo es alcanzado, y con él una imagen de diversidad armónica tan tranquilizadora como el paso regular del sol a través de las estaciones.</p>
<p>En la música occidental, las siete cuerdas de la lira de Apolo resuenan como la escala diatónica (las notas blancas del piano). Su manifestación más «clásica» no se halla en Bach o Mozart, sino en el canto llano que sirvió a la Iglesia Cristiana por mil quinientos años o más, antes de ser desplazado por tipos más sofisticados de música y luego descartado totalmente.</p>
<p>La reciente popularidad del canto llano entre una generación que nunca asistió a la iglesia puede ofender a los tradicionalistas porque la música y su letra son apartadas de su contexto litúrgico. Pero el resurgimiento del canto llano demuestra que el poder tranquilizador, curativo y elevador del canto diatónico sin acompañamiento es sentido por el alma intuitivamente, tal como fuera en tiempos de Orfeo.</p>
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<p>&nbsp;</p>
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		<title>Mito del juicio de las almas de Platón</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Enrique]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 29 Mar 2022 10:19:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Articulo para el Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Mitología]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Mito del juicio a las almas (Extraído del Gorgias o la retórica, de Platón) Sócrates.- Si alguno, pues, ayudara a eliminar la injusticia, no tendría motivos para temer que se portaran mal con él, y sería el único que podría prodigar sus beneficios gratuitamente, si realmente pudiera volver virtuosos a los hombres. ¿Me das la ... <a title="Mito del juicio de las almas de Platón" class="read-more" href="https://ciagweb.com/mito-del-juicio-de-las-almas-de-platon/" aria-label="Leer más sobre Mito del juicio de las almas de Platón">Read more</a></p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h1>Mito del juicio a las almas</h1>
<p>(Extraído del Gorgias o la retórica, de Platón)</p>
<p>Sócrates.- Si alguno, pues, ayudara a eliminar la injusticia, no tendría motivos para temer que se portaran mal con él, y sería el único que podría prodigar sus beneficios gratuitamente, si realmente pudiera volver virtuosos a los hombres. ¿Me das la razón en esto?</p>
<p>Callicles.- Sí.</p>
<p>Sócrates.- Sin duda, por esta razón no es ninguna vergüenza recibir un salario por otros consejos que se dan referentes, por ejemplo, a la arquitectura o todo arte parecido.</p>
<p>Callicles.- Así me parece.</p>
<p>Sócrates.- En cambio, sería vergonzoso que alguien se negara a inspirar a un hombre toda la virtud que pueda tener, y enseñarle a gobernar perfectamente su familia o su patria, y a negarle sus consejos a menos que se le diera dinero. ¿No es cierto?</p>
<p>Callicles.- Sí.</p>
<p>Sócrates.- Es evidente que la razón de esta diferencia consiste en que de todos los beneficios éste es el único que despierta en el que lo recibe el deseo de convertirse a su vez en bienhechor; de manera que es una buena señal el dar muestras de reconocimiento al autor de un beneficio tal y una mala el no demostrar gratitud. ¿No te parece que es así?</p>
<p>Callicles.- Sí.</p>
<p>Sócrates.- Explícame, pues, con toda claridad, cuál de estas dos maneras de gobernar un Estado me recomiendas: ¿el de luchar con energía para que los atenienses sean mejores, como hace un médico, o el de servirlos y adularlos? Dime la verdad, Callicles; justo es que termines la conversación exponiendo tus pensamientos con la misma franqueza con que empezaste a hablarme; dímelo con exactitud y valentía.</p>
<p>Callicles.- Te recomiendo que seas el servidor de Atenas.</p>
<p>Sócrates.- Es decir, que me invitas, Callicles, a convertirme en su adulador.</p>
<p>Callicles.- Allá tú, Sócrates; pero si no tomas el partido de lisonjearlos&#8230;</p>
<p>Sócrates.- No me repitas una vez más lo que tantas me has dicho: de que me llevará a la muerte alguno que tenga ganas de ello, si no quieres que te repita a mi vez que el que haga morir a un hombre de bien será por fuerza un malvado; ni que me arrebatará lo que pueda poseer, a fin de que no tenga que decirte que después de despojarme de mis bienes como me los quitará injustamente los usaría injustamente, es decir, ignominiosamente y, por tanto, miserablemente.</p>
<p>Callicles.- Me parece, Sócrates, que estás en la firme convicción de que nada de esto te puede suceder, como si estuvieras muy lejos de todo peligro, y que ningún hombre por malo y despreciable que pueda ser, pueda llevarte ante los tribunales.</p>
<p>Sócrates.- Sería yo verdaderamente un insensato, Callicles, si no creyera que en esta ciudad a cualquiera puede sucederle lo que señalas. Sin embargo, estoy seguro de que, si comparezco ante un tribunal con el riesgo de ser condenado a algo de lo que tú dices, mi acusador será algún malvado, pues ningún hombre honrado acusaría a un inocente; incluso no sería nada increíble que se me condenara a muerte. ¿Quieres que te diga por qué tengo esta sospecha?</p>
<p>Callicles.- Sí, quisiera saberlo.</p>
<p>Sócrates.- Creo que soy uno de los pocos atenienses, por no decir el único, que se dedica al verdadero arte de la política y el único que la practica en estos tiempos. Pero como, en todo caso, lo que constantemente digo no es para agradar, sino que busca el mayor bien y no el mayor placer, y como no quiero emplear esas ingeniosidades que tú me aconsejas, no sabré qué decir ante un tribunal, en el caso que dices. Y ahora repito lo que dije a Polos: me juzgarán como juzgarían unos niños a un médico acusado por un cocinero. Piensa, en efecto, de qué modo podría defenderse el médico puesto en tal situación, si se le acusara con estas palabras: «Niños, este hombre os ha causado muchos males a vosotros; a los más pequeños de vosotros os hace cortes y os hace sufrir, enflaqueciéndoos y sofocándoos; os da las bebidas más amargas y os obliga a pasar hambre y sed; no como yo, que os hartaba con toda clase de manjares agradables». ¿Qué crees que podría decir el médico puesto en ese peligro? Si dijera la verdad: «Yo hacía todo eso, niños, por vuestra salud». ¿No te figuras que los jueces protestarían a gritos y con todas sus fuerzas al escuchar su respuesta?</p>
<p>Callicles.- Me parece que así sería.</p>
<p>Sócrates.- ¿No te figuras que este médico se vería en el mayor de los apuros para saber lo que tendría que decir?</p>
<p>Callicles.- Sin duda.</p>
<p>Sócrates.- Sé que me sucedería algo semejante si comparezco ante un tribunal. En efecto, no podré citar placeres que les haya proporcionado, placeres que ellos consideran beneficios y servicios útiles; pero yo no envidio ni a los que los procuran ni a los que los disfrutan. Si alguien me acusara de corromper a los jóvenes porque les hago dudar, o de censurar a los mayores con palabras ásperas en privado o en público, ni podré decir la verdad: «Todo lo que digo es justo y obro en beneficio vuestro, oh jueces», ni ninguna otra justificación, de manera que probablemente sufriré lo que me traiga el destino.</p>
<p>Callicles.- ¿Y te parece bien, Sócrates, que un hombre se encuentre en esa situación en su ciudad y que no sea capaz de defenderse?</p>
<p>Sócrates.- Sí, Callicles, siempre que pueda responder de una cosa con la que te has mostrado acorde más de una vez; con tal, digo, de que pueda probar para su defensa que no ha dicho ni hecho nada injusto contra los dioses ni contra los hombres. Si alguien me demostrara que soy incapaz de procurarme esta clase de protección y de procurársela a otro, me avergonzaría al ver probado mi error, tanto en presencia de muchas personas como de pocas, y si, por esta incapacidad, fuera condenado a muerte, me irritaría; pero si perdiera la vida por faltarme la retórica de adulación, estoy seguro de que me verías sobrellevar serenamente la muerte. Porque nadie teme la muerte en sí misma, excepto el que es totalmente irracional y cobarde; lo que sí teme es cometer injusticia. En efecto, que el alma vaya al Hades cargada de multitud de delitos es el más grave de todos los males. En prueba de que esto es así, si tú quieres, estoy dispuesto a referirte una narración.</p>
<p>Callicles.- Puesto que has terminado lo demás, acaba también eso.</p>
<p>Sócrates.- Escucha, pues, como dicen, un precioso relato que tú, según opino, considerarás un mito sin realidad, pero que yo creo un relato verdadero, pues lo que voy a contarte lo digo convencido de que es verdad.</p>
<p>Como dice Homero, Zeus, Poseidón y Plutón se repartieron el gobierno cuando lo recibieron de su padre. Existía en tiempos de Cronos, y aun ahora continúa entre los dioses, una ley acerca de los hombres según la cual el que ha pasado la vida justa y piadosamente debe ir, después de muerto, a las Islas de los Bienaventurados y residir allí en la mayor felicidad, libre de todo mal; pero el que ha sido injusto e impío debe ir a la cárcel de la expiación y del castigo, que llaman Tártaro.</p>
<p>En tiempos de Cronos y aún más recientemente, ya en el reinado de Zeus, los jueces estaban vivos y juzgaban a los hombres vivos en el día en que iban a morir; por tanto, los juicios eran defectuosos. En consecuencia, Plutón y los guardianes de las Islas de los Bienaventurados se presentaron a Zeus y le dijeron que, con frecuencia, iban a uno y otro lugar hombres que no lo merecían. Zeus dijo:</p>
<p>«Yo haré que esto deje de suceder. En efecto, ahora se deciden mal los juicios; se juzga a los hombres vestidos, pues se los juzga en vida. Así es, que muchos cuya alma está corrompida, están revestidos de hermosísimos cuerpos, de noblezas y de riquezas, y cuando se trata de pronunciar el fallo, se presentan muchísimos testigos a declarar en su favor y dispuestos a testimoniar que han vivido bien. Los jueces se dejan deslumbrar por todo esto y además ellos juzgan vestidos con su cuerpo; esto es un obstáculo.</p>
<p>Así pues, en primer lugar, hay que quitar a los hombres el conocimiento anticipado de la hora de la muerte, porque ahora lo tienen. Por lo tanto, ya se ha ordenado a Prometeo que les prive de este conocimiento. Además, hay que juzgarlos desnudos de todas estas cosas. En efecto, deben ser juzgados después de la muerte. También es preciso que el juez esté desnudo y que haya muerto; que examine solamente con su alma el alma de cada uno inmediatamente después de la muerte, cuando está aislado de todos sus parientes y cuando ha dejado en la tierra todo su ornamento, a fin de que el juicio sea justo.</p>
<p>Yo ya había advertido esto antes que vosotros y nombré jueces a tres hijos míos, dos de Asia, Minos y Radamantis, y uno de Europa: Éaco. Éstos, después de que los hombres hayan muerto, celebrarán los juicios en la pradera, en la encrucijada de la que parten los dos caminos que conducen: el uno a las Islas de los Bienaventurados y el otro al Tártaro. A los de Asia les juzgará Radamantis, a los de Europa, Éaco; a Minos le daré la misión de pronunciar la sentencia definitiva cuando los otros dos tengan duda, a fin de que sea lo más justo posible el juicio sobre el camino que han de seguir los hombres.»</p>
<p>Esto es, Callicles, lo que he oído decir, y tengo confianza en que es verdad. Pienso que de este relato se saca la siguiente conclusión. La muerte, según yo creo, no es más que la separación de dos cosas: el alma y el cuerpo. Cuando se han separado la una de la otra, conserva cada una de ellas, en cierto modo, el mismo estado que cuando el hombre estaba en vida.</p>
<p>En el cuerpo quedan visibles todos los cuidados y enfermedades. Por ejemplo, si cuando uno vivía tenía un cuerpo grande por naturaleza o por la alimentación o por ambas cosas, después de muerto su cadáver es grande; si era robusto, también lo es después de muerto, y así sucesivamente. Si era un continuo merecedor de azotes y, cuando vivía, tenía las señales de los golpes, las cicatrices del látigo o de otras heridas, también después de muerto son manifiestas estas señales. Si alguno en vida tenía los miembros rotos o deformados, también una vez muerto quedan visibles estos mismos defectos. En una palabra, la disposición adquirida por el cuerpo en vida permanece manifiesta después de la muerte en todo o en parte durante cierto tiempo.</p>
<p>Me parece que esto mismo sucede respecto al alma, Callicles; cuando pierde la envoltura del cuerpo, son visibles en ella todas las señales, tanto las de su naturaleza como las impresiones que el hombre grabó en ella por su conducta en cada situación. Así pues, cuando llegan a presencia del juez, los de Asia, por ejemplo, ante Radamantis, éste les hace detenerse y examina el alma de cada uno sin saber de quién es, sino que, con frecuencia, tomando al rey de Persia o a otro rey o príncipe cualquiera, observa que no hay en su alma nada sano, sino que la ve cruzada de azotes y llena de cicatrices por efecto de los perjurios y la injusticia, señales que cada una de sus acciones dejó impresas en el alma, y ve que en ella todo está torcido por la mentira y la vanidad y nada es recto, porque ha vivido lejos de la verdad. Observa también que el poder, la molicie, la insolencia y la intemperancia de sus actos han llenado el alma de desorden y de infamia; al ver esta alma, la envía directamente con ignominia a la prisión en la que debe sufrir los castigos adecuados.</p>
<p>Es propio de quien sufre un castigo, si se le castiga justamente, hacerse mejor y así sacar provecho, o servir a los demás de ejemplo para que, al verle otros sufrir el castigo, tengan temor y se mejoren. Los que sacan provecho de sufrir un castigo impuesto por los dioses o por los hombres son los que han cometido delitos que admiten curación; este provecho no se alcanza sino por medio de sufrimientos y dolores, aquí y en el Hades, porque de otro modo no es posible curarse. Los que han cometido los más graves delitos y, a causa de ellos, se han hecho ya incurables son los que sirven de ejemplo a los demás; padecen los mayores y más dolorosos suplicios a causa de sus culpas, colgados, por así decirlo, allí en la prisión del Hades, donde son espectáculo y advertencia para los culpables que, sucesivamente, van llegando.</p>
<p>Yo digo que Arquelao llegará a ser uno de éstos, según lo que dice Polos, y cualquier otro que sea un tirano de esa clase. Creo que el mayor número de los que sirven de ejemplo sale de los tiranos, reyes, príncipes y de los que gobiernan las ciudades, pues éstos, a causa de su poder, cometen los delitos más graves e impíos. Confirma esto Homero, pues son reyes y príncipes los que él ha representado como condenados en el Hades a castigos sin fin: Tántalo, Sísifo y Ticio. En cambio, a Tersites o a cualquier otro malvado de vida privada nadie lo ha representado sujeto a los más graves castigos, porque, en mi opinión, no le era posible hacer tanto mal y, por ello, ha sido más afortunado que aquellos a los que les era posible hacerlo.</p>
<p>En efecto, Callicles, los hombres que llegan a ser más perversos salen de entre los poderosos; sin embargo, nada impide que entre ellos se produzcan también hombres buenos, y los que lo son merecen la mayor admiración.</p>
<p>Ciertamente es muy difícil y digno de gran alabanza mantenerse justo toda la vida, cuando se tiene plena libertad de ser injusto. Estos hombres son pocos, aunque, en efecto, aquí y en otras partes, han existido en el pasado y creo que existirán en el futuro hombres buenos y honrados respecto a esa virtud de administrar justamente lo que se les confía. Uno muy famoso, aun entre los demás griegos, ha sido Arístides, hijo de Lisímaco; pero, amigo, la mayor parte de los hombres poderosos se hacen malos.</p>
<p>Como iba diciendo, cuando Radamantis toma a uno de esos hombres, no sabe absolutamente nada acerca de él, ni quién es ni quiénes son sus padres, pero sí sabe que es un malvado, y, al ver esto, lo envía al Tártaro con la indicación de si le juzga curable o incurable; llegado allí, sufre los castigos adecuados.</p>
<p>Alguna vez, al ver un alma que ha vivido piadosamente y sin salirse de la verdad, alma de un particular o de otro cualquiera, pero, especialmente, estoy seguro de ello, Callicles, de un filósofo que se ha dedicado a su ocupación, sin inmiscuirse en negocios ajenos mientras vivió, se admira y la envía a las Islas de los Bienaventurados.</p>
<p>Esto mismo hace también Éaco; cada uno de ellos juzga teniendo en la mano una vara; Minos está sentado observando; sólo él lleva cetro de oro, como en Homero dice Ulises que le vio “llevando un cetro de oro, administrando justicia a los muertos”.</p>
<p>En todo caso, Callicles, estoy convencido de estos relatos y medito de qué modo presentaré al juez mi alma lo más sana posible. Despreciando, pues, los honores de la multitud y cultivando la verdad, intentaré ser lo mejor que pueda, mientras viva, y al morir cuando llegue la muerte. E invito a todos los demás hombres, en la medida en que puedo, y por cierto también a ti, Callicles, correspondiendo a tu invitación, a esta vida y a este debate que vale por todos los de la tierra, según yo afirmo, y te censuro porque no serás capaz de defenderte cuando llegue el juicio y el examen de que ahora hablaba; más bien, cuando llegues ante ese juez, el hijo de Egina, y te tome y te ponga ante sí, te quedarás boquiabierto y aturdido, no menos tú allí que yo aquí, y quizá alguien te abofeteará indignamente y te ultrajará de mil modos.</p>
<p>Quizá esto te parece un mito, a modo de cuento de vieja, y lo desprecias; por cierto, no sería nada extraño que lo despreciáramos, si investigando pudiéramos hallar algo mejor y más verdadero. Pero ya ves que, aunque estáis aquí vosotros tres, los más sabios de los griegos de ahora: tú, Polos y Gorgias, no podéis demostrar que se deba llevar un modo de vida distinto a éste que resulta también útil después de la muerte.</p>
<p>Al contrario, en una conversación tan larga, rechazadas las demás opiniones, se mantiene sola esta idea, a saber: que es necesario precaverse más de cometer injusticia que de sufrirla y que se debe cuidar, sobre todo, no de parecer bueno, sino de serlo, en privado y en público. Que si alguno se hace malo en alguna cosa, debe ser castigado, y éste es el segundo bien después del de ser justo, el de volver a serlo y satisfacer la culpa por medio del castigo. Que es preciso huir de toda adulación, la de uno mismo y la de los demás, sean muchos o pocos, y que se debe usar siempre de la oratoria y de toda otra acción en favor de la justicia.</p>
<p>Acepta, pues, mis razones y sígueme por la ruta que te conducirá a la felicidad en esta vida y después de tu muerte como acaba de demostrar este discurso.</p>
<p>Sufre que se te menosprecie como un insensato, que te insulten, si quieren, y hasta déjate abofetear sin protestar aunque te parezca infamante. Ningún mal te sucederá por ello si eres realmente un hombre bueno dedicado a la práctica de la virtud.</p>
<p>Después, cuando nos hayamos ejercitado así en común, entonces ya, si nos parece que debemos hacerlo, nos aplicaremos a los asuntos públicos o deliberaremos qué otra cosa nos parece conveniente, puesto que seremos más capaces de deliberar que ahora.</p>
<p>En efecto, es vergonzoso que, estando como es evidente que estamos al presente, presumamos de ser algo, nosotros que cambiamos a cada momento de opinión sobre las mismas cuestiones, y precisamente sobre las más importantes, ¡tan grande es nuestra ignorancia!</p>
<p>Por consiguiente, tomemos como guía este relato que ahora nos ha quedado manifiesto, que nos indica que el mejor género de vida consiste en vivir y morir practicando la justicia y todas las demás virtudes.</p>
<p>Sigámoslo, pues, nosotros e invitemos a los demás a seguirlo también, abandonando ese otro en el que tú confías y al que me exhortas, porque en verdad no merece, Callicles, amigo mío.</p>
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		<title>La Mitología de Abraxas</title>
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		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 24 Nov 2021 12:15:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Articulo para el Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Mitología]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Haciendo una investigación sobre la palabra «Abraxas» encontramos que la gran Maestra y esoterista Helena P. Blavatsky nos dice que se trata de una palabra mística que se remonta hasta Basílides, el Pitagórico de Alejandría, en el año 90 después de Cristo. Basílides empleaba la voz Abraxas como un nombre de la divinidad; decía que ... <a title="La Mitología de Abraxas" class="read-more" href="https://ciagweb.com/la-mitologia-de-abraxas/" aria-label="Leer más sobre La Mitología de Abraxas">Read more</a></p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p id="u35607-2">Haciendo una investigación sobre la palabra «Abraxas» encontramos que la gran Maestra y esoterista Helena P. Blavatsky nos dice que se trata de una palabra mística que se remonta hasta Basílides, el Pitagórico de Alejandría, en el año 90 después de Cristo.</p>
<p id="u35607-5">Basílides empleaba la voz Abraxas como un nombre de la divinidad; decía que era la divinidad suprema entre las siete principales, y que estaba dotada de 365 virtudes. Esto era algo simbólico y tiene que ver con la numeración griega:</p>
<p id="u35607-8">a = 1</p>
<p id="u35607-10">b = 2</p>
<p id="u35607-12">r = 100</p>
<p id="u35607-14">a = 1</p>
<p id="u35607-16">x = 60</p>
<p id="u35607-18">a = 1</p>
<p id="u35607-20">s = 200</p>
<p id="u35607-23">TOTAL 365</p>
<p id="u35607-26">Es decir, que la suma de los valores numéricos que atribuían a cada letra de la palabra Abraxas forma un total de 365, que correspondía a los 365 días del año solar, o lo que es igual un ciclo de «acción divina», el conjunto de las 365 manifestaciones sucesivas atribuidas a Dios en un año.</p>
<p id="u35607-29">Otros autores como C. W. King, autor del libro «Los Gnósticos», considera la palabra Abraxas similar a la hebrea «Shemahamphorasch» que es una palabra sagrada del extenso nombre de Dios. Aunque la gran autoridad masónica Oliver relaciona el nombre de Abraxas con el de Abraham.</p>
<p id="u35607-32">En otras latitudes, también aparece el nombre de Abraxas y se respeta que Abraxas es la copia de las palabras indas «Abhimanin» (el hijo mayor de Brahma) y «Brahma» combinadas.</p>
<p id="u35607-35">Por otro lado, según Leisegang, en su libro «La Gnose», Abraxas se identifica con Mitra; dice que es el mediador entre la humanidad y el único Dios, el sol invencible, que se veneró en la antigüedad por los siglos III-IV. Este Abraxas-Mitra, en su origen persa, es el mediador entre Ahuramazda y Ariman, es decir entre el Bien y el Mal.</p>
<p id="u35607-38">Tampoco podemos olvidar la presencia de Abraxas en la Teurgia; como palabra mágica relacionada con el Abracadabra que proviene de la frase hebrea: «Abreq ad hâbra» que significa: «Envía tu rayo hasta la muerte».</p>
<p>A este respecto H. P. Blavatsky nos dice que «Abracadabra» es un término posterior a la voz sagrada de «Abraxas» que, a su vez, deriva de una sagrada y antigua palabra copta o egipcia, la cual era una formula mágica que significaba simbólicamente: «No me dañes», y estaba dirigida a la divinidad. Se escribía en un amuleto o talismán y se llevaba sobre el pecho debajo de la ropa o colgada al cuello.</p>
<p id="u35607-41">Las piedras Abraxas eran usadas por los gnósticos, eran unas gemas que llevaban inscrita esta palabra griega que se usaban como talismán. Los amuletos se convirtieron en un objeto tan común entre los cristianos que en el siglo IV se prohibió tanto su fabricación como su uso, bajo la pena de ser expulsado de la orden sagrada a la que se perteneciera.</p>
<p id="u35607-44">Las gemas Abraxas representaban, generalmente, un cuerpo humano con cabeza de gallo, en una mano llevaba un escudo y en la otra un látigo, y dos serpientes en lugar de piernas.</p>
<p>A veces, aparecían otras figuras fantásticas como una cabeza de león, elefante, serpiente, etc. En algunas gemas aparece con las letras I A O que designan a la divinidad. Estas letras, en realidad, están contenidas en la palabra GALLO o GAIO.</p>
<p id="u35607-47">El V. M. Samael Aun Weor nos devela el misterio del Abraxas. Nos explica que aquel que recibe la iniciación venusta encarna a su estrella. Esta estrella crucificada en la cruz es el cristo de los Abraxas.</p>
<p>Nos habla también el Maestro del significado de la doble cola de serpiente que forma las patas del gallo solar de los Abraxas. Una es la serpiente ascendente, la serpiente de cobre de Moisés, la otra es la serpiente descendente.</p>
<p>Todo el trabajo de la Gran Obra consiste en desprenderse de los anillos encantados de la serpiente seductora; domarla, vencerla, ponerle el pie sobre la cabeza, y levantarla por el canal medular, para abrir las siete iglesias.</p>
<p id="u35607-50">De las dos serpientes que se enroscan en el caduceo de mercurio, en el ser humano normal y corriente, la serpiente derecha asciende, mientras la izquierda desciende hacia los propios infiernos atómicos del hombre, para la satisfacción animal.</p>
<p>Antes de que el hombre hubiera salido del Edén las dos serpientes estaban levantadas sobre la vara, como en los ángeles que tienen sus dos polos, masculino y femenino de su fuerza sexual, fluyendo hacia arriba, hacia la cabeza.</p>
<p>Actualmente, los seres humanos tienen su energía sexual dividida: mientras la corriente solar masculina positiva asciende, la energía negativa femenina lunar desciende. Hay que levantar el polo negativo de nuestra fuerza creadora. Las dos serpientes deben fluir hacia arriba, hacia la cabeza como los ángeles.</p>
<p id="u35607-53">En el libro «Curso Esotérico de Kábala» del Maestro Samael Aun Weor, en su capítulo VI, podemos leer:</p>
<p id="u35607-56">“La clave se encuentra en la Serpiente, las patas de Gallo de los Abraxas es una doble cola de serpiente. Existe la serpiente tentadora del Edén y la serpiente de cobre de Moisés entrelazadas en el Tau, es decir, en el lingam sexual.</p>
<p>La serpiente normalmente está encerrada en el chacra Muladhara (Iglesia de Éfeso). Ella dormita en ese centro coxígeo. La serpiente debe salir de su Iglesia inevitablemente.</p>
<p>Si sube por el canal medular, nos convertimos en ángeles, si baja hasta los infiernos atómicos nos convierte en demonios. Ahora comprenderéis porque la serpiente del caduceo es siempre doble, la fuerza sexual es el Hile de los gnósticos.»</p>
<p id="u35607-59">En un fragmento de otro libro dice:</p>
<p id="u35607-62">«El alma se halla entre dos caminos el de la luz o el de las tinieblas y el problema es absolutamente sexual. La clave se encuentra en la serpiente sagrada. El gallo que representa el 1. A. O., el Verbo, la palabra.»</p>
<p id="u35607-65">El ABRAXAS de los gnósticos es el INRI de los cristianos, el TAO chino, el ZEN budista&#8230;</p>
<p id="u35607-68">Para finalizar con este aspecto haremos mención de un escrito de Carl Gustav Jung, que recopiló de Basilides de Alejandría, y se titulaba «Los siete sermones a los muertos» o «Septem Sermones ad Mortus».</p>
<p>Este escrito lo regalaba en ocasiones a sus amigos, pero no permitía que lo publicaran. Jung tomó de los gnósticos el pensamiento en paradojas, y utilizaba terminología gnóstica como la palabra Abraxas para denominar a la divinidad.</p>
<p id="u35607-71">Jung, finalmente, dio su permiso para la publicación de este escrito dentro de su libro de memorias después de dudar y sólo «en aras a la honradez», pero no permitió que se publicara la solución del anagrama que se encuentra al final del séptimo sermón.</p>
<p id="u35607-74">Hemos extraído algunos párrafos de estos siete sermones a los muertos en los que se refiere concretamente al Dios Abraxas.</p>
<p id="u35607-77">Dicen así:</p>
<p id="u35607-80">«Este es un Dios del que vosotros nada sabíais, pues los hombres lo olvidaron. Nosotros lo denominamos por su nombre: ABRAXAS.</p>
<p id="u35607-83">Es todavía más indeterminado que Dios y Diablo. Para diferenciar a Dios de él, llamamos a Dios Helios o Sol.</p>
<p id="u35607-86">Abraxas es acción, frente a él no hay nada sino lo irreal, por ello su naturaleza activa se despliega libre&#8230;</p>
<p id="u35607-89">Abraxas está por encima del Sol y por encima del Diablo&#8230;</p>
<p id="u35607-92">Si el Pleroma tuviera una esencia, Abraxas seria su manifestación&#8230; Es fuerza, duración, trasformación.</p>
<p id="u35607-95">Los muertos avanzaron como niebla a través de los pantanos y gritaron: Háblanos más sobre el supremo Dios.</p>
<p id="u35607-98">Abraxas es el Dios difícilmente reconocible, su poder es el supremo, pues el hombre no lo ve.</p>
<p id="u35607-101">Del Sol ve el Summum Bonum, del diablo el lnfinitum Malum, de Abraxas, sin embargo, la Vida indeterminada en todos los aspectos que es la madre del bien y del mal.</p>
<p id="u35607-104">La vida parece ser más pequeña y más débil que el Summum Bonum, razón por la cual resulta difícil pensar que Abraxas supere en poder incluso al sol, que es la fuente iluminante de toda fuerza de vida misma.</p>
<p id="u35607-107">Abraxas es el sol y, a la vez, el abismo eternamente arrollador del Vacío, del Diablo.</p>
<p id="u35607-110">El poder de Abraxas es ambivalente. Vosotros no lo veis pues en nuestros ojos lo opuestamente orientado de este poder deja de ser.</p>
<p id="u35607-113">Lo que Dios Sol dice es vida.</p>
<p id="u35607-116">Lo que dice el Diablo es muerte.</p>
<p id="u35607-119">Abraxas, sin embargo, dice la palabra digna y condenada, que es a la vez vida y muerte. Abraxas produce verdad y mentira, bien y mal, luz y tinieblas en la misma palabra y en el mismo acto.</p>
<p id="u35607-122">Por ello Abraxas es temible. Es soberbio como el león en el instante en que vence a su victima. Es bello como un día de primavera. Es el lleno que se une con el vacío. Es la cópula sagrada, es el amor y su homicidio, es el santo y su traidor. Es la más clara luz del día y la más profunda noche del absurdo.</p>
<p id="u35607-125">Verle significa ceguera, conocerle significa enfermedad, rezarle significa muerte, temerle significa sabiduría, no oponerse a Él significa salvación.</p>
<p id="u35607-128">Dios vive detrás del sol, el Diablo vive detrás de la noche.</p>
<p id="u35607-131">Lo que Dios engendra a partir de la luz, el Diablo lo arrastra a la noche. Pero Abraxas es el mundo, su devenir y dejar de ser mismo.</p>
<p id="u35607-134">A cada ofrenda al Dios Sol el Diablo presenta su maldición. Todo cuanto solicitáis del Dios Sol, produce un acto del Diablo. Todo cuanto creáis con Dios da al Diablo poder de actuación.</p>
<p id="u35607-137">Este es el terrible Abraxas&#8230;</p>
<p id="u35607-140">Cuando el gran mundo se torna frío, la estrella ilumina. No hay nada entre el hombre y su Dios, en cuanto al hombre puede separar su mirada del espectáculo llameante de Abraxas&#8230;</p>
<p id="u35607-143">Aquí hombre, allí Dios. Aquí debilidad y nadería, allí eterna fuerza creadora. Aquí oscuridad total y frío húmedo, allí sol pleno».</p>
<p id="u35607-144">
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