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	<title>Ciencia archivos - CIAG - Círculo de Investigación de la Antropología Gnóstica</title>
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	<description>Web oficial del Círculo de Investigación de la Antropología Gnóstica</description>
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	<title>Ciencia archivos - CIAG - Círculo de Investigación de la Antropología Gnóstica</title>
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	<item>
		<title>La Energía Piramidal</title>
		<link>https://ciagweb.com/la-energia-piramidal/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Enrique]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 21 May 2023 17:33:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Articulo para el Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>                                                                                           La Energía    Piramidal &#160; En el Universo, existen gran ... <a title="La Energía Piramidal" class="read-more" href="https://ciagweb.com/la-energia-piramidal/" aria-label="Leer más sobre La Energía Piramidal">Read more</a></p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h1><strong>                                                                   </strong></h1>
<h1><strong>                       La Energía    Piramidal</strong></h1>
<p>&nbsp;</p>
<p>En el Universo, existen gran variedad de tipos y subtipos de energías, una de estas energías cósmicas puede ser captada por una forma piramidal y condensada en ella. Este tipo de energía fue descubierta después de muchos estudios realizados en Egipto, concretamente en la Pirámide de Keops (la Gran Pirámide), de 146 metros de altura y que se cree fue construido entre los años 2720 y 2760 antes de Cristo, con grandes bloques de piedras, perfectamente ensamblados.</p>
<p>Las pirámides son un tipo de construcción muy original, que han sido encontrados en diversas civilizaciones antiguas. Por ejemplo entre la cultura precolombina, destacan la pirámide del Adivino en Uxmal, <a href="https://ciagweb.com/el-equinoccio-de…mide-de-kukulkan/" target="_blank" rel="noopener">la pirámide de Kukulkan</a> en el recinto de Chichen-ltza, las pirámides de Teotihuacan dedicadas al Sol (Tonatiuh) a la Luna (Tonanzin) y a Venus (Quetzalcóatl), etc. Sin embargo, las más conocidas y famosas son las del antiguo Egipto, que se encuentran en el valle de Gizeh, junto al Cairo, estas son: Keops, Kefrén y Micerinos.</p>
<p>Existen otras pirámides en Egipto, entre las que destacan: la pirámide escalonada (parecida a las de México) dedicadas al faraón Zoser, que se encuentra en Saqqara, otra en forma romboidal del faraón Snofra en Afishur y otras de diferentes formas y tamaños.</p>
<p>Sin duda alguna la pirámide Hipótesis sobre la posible forma de construcción de la Gran Pirámide más famosa y más estudiada del mundo, es la de Keops. Herodoto (500 a 450 años a.C.), decía que esta pirámide la mandó construir el faraón Keops, y que empleó para ello más de 100.000 hombres.</p>
<p>Aunque esta teoría es desechada por la mayoría de los antropólogos y egiptólogos, ya que para mover los 2.600.000 bloques de piedra de que consta la Gran Pirámide se hubieran necesitado más de 175 años, trabajando los 100.000 hombres. Además no se ha encontrado ningún resto de Acrópolis o Necrópolis que indiquen que allí vivieron y trabajaron tal cantidad de personas.</p>
<p>En la Gran pirámide no se han hallado escrituras jeroglíficas, a excepción de una inscripción en la entrada, llamada Tetragrama y algunos signos esculpidos en la cámara subterránea.</p>
<p>Algunos autores clásicos; griegos, árabes, etc., aseguran que la pirámide estaba cubierta de un revestimiento que fue desapareciendo en el tiempo. En este revestimiento se inscribió, en escritura jeroglífica, todo el conocimiento Astronómico, Geométrico, Alquímico y Físico que la sabiduría egipcia poseía.</p>
<p>Muchos egiptólogos afirman que las pirámides son monumentos funerarios, sin embargo nunca se han encontrado momias en las pirámides, se encontraron sarcófagos, pero sin inscripción alguna.</p>
<p>Edgar Cayce, afirma que la Gran Pirámide fue construida hace más de 10.000 años y por gentes que vinieron de otros lugares.</p>
<p>El Dr. Paul Brunton, en su libro titulado <em>El Egipto secreto</em>, relata que tras obtener un permiso para pernoctar en el interior de la Cámara Real de la Gran Pirámide, pudo captar algo paranormal durante la noche. A media noche pudo ver como dos figuras se materializaban ante él, estas iban vestidas de sacerdotes egipcios y una de esas figuras le dijo:</p>
<p><strong><em>“Los caminos del sueño te llevarán lejos de los raíles de la razón, algunos han tratado de seguirlos y han regresado locos. Aléjate, aún estás a tiempo y camina por los senderos predestinados a los mortales”.</em></strong></p>
<p>Brunton, prosigue diciendo, que no quería irse sin saber la razón de la Gran Pirámide.</p>
<p>El otro sacerdote habló diciéndole, que la pirámide había sido un antiguo santuario, construido por las primeras razas de ésta humanidad a fin de sellar el pacto entre el creador y los hombres. Concluyó diciéndole a Brunton:</p>
<p><strong><em>«Debes volver con este mensaje: Si los hombres olvidan a su creador y miran con odio a su prójimo, como hicieron los príncipes de la Atlántida (en cuyo tiempo se construyó esta pirámide), serán abatidos por el peso de su propia iniquidad, lo mismo que ocurrió con los Atlantes».</em></strong></p>
<p>Manlí Itall, considerado un experto en antiguas religiones, asegura que la Gran Pirámide fue construida por supervivientes de la Atlántida, el continente perdido.</p>
<p><a href="https://ciagweb.com/samael-aun-weor/">Samael Aun Weor</a>, fundador de las enseñanzas Gnósticas dice que los Atlantes que marcharon antes del hundimiento de la Atlántida, se refugiaron en el continente de Grambozi (África) y formaron la ciudad de Cairona (Cairo), construyendo así las pirámides y otros muchos templos.</p>
<h3><strong>La pirámide, captador de energía</strong></h3>
<p>El secreto de la pirámide, radica en su forma, lados de la base y en su orientación que canaliza el magnetismo NORTE-SUR.</p>
<p>Existen varias hipótesis. Algunos científicos norteamericanos plantean que la pirámide es una lente gigantesca, capaz de captar la energía que influye, tanto a los seres vivos como a las especies inanimadas.</p>
<p>También existe la hipótesis, según dice Paul Brunton, que la Gran Pirámide fue construida con la finalidad de elevar la Conciencia como instrumento generador de niveles de energía más altos. Según esta hipótesis, cuando los sacerdotes alcanzaban un grado de conocimiento espiritual, eran llevados al interior para su Iniciación.</p>
<p>Leyes desconocidas imperan en las pirámides, con todo su misterio y esto es una realidad ya demostrada.</p>
<p>Existe un fenómeno que se produce dentro de la pirámide al cual se le ha dado el nombre de «Ondas de forma», «Campo de forma» o «Rayo verde negativo». Este fenómeno se localiza en la zona pequeña de la base de la pirámide. Si nosotros queremos ver el efecto de estas ondas de forma o rayos verdes negativos, podríamos hacer un simple experimento; construya una pirámide respetando proporcionalmente las medidas de la pirámide de Keops, según la tabla de medidas que damos más adelante.</p>
<p>La realidad del hecho es evidente, no hay necesidad de aparatos especiales para constatarlo. Por ejemplo, cualquier sustancia orgánica colocada en el interior, permanece en perfecto estado de conservación.</p>
<p>Según el ingeniero electrónico Edward Philippe, el llamado Rayo Verde es un rayo dedos componentes: uno electrónico y otro magnético. Dicho rayo puede existir en las fallas geológicas subterráneas, pero también puede manifestarse accidentalmente en ciertas formas geométricas.</p>
<p>Un famoso pionero de la extrafísica (que es distinta a la física que se estudia normalmente), llamado Conde Belizal, dice que ciertas personas emiten rayos bastaste cercanos al rayo verde negativo. Son las personas que comúnmente llamamos «magnetizadoras».</p>
<p>Algunos de los investigadores al hablar de las energías de las pirámides prefieren la expresión «ondas de forma» en vez de «rayo verde negativo».</p>
<p>La «Ciencia de la Forma», es una corriente científica que se empezó a valorar hace ya varios años y hoy en día ya se estudia en casi todas las universidades del mundo.</p>
<p>Sin embargo, esta Ciencia de la Forma, ya era conocida en el antiguo Egipto, hace más de 5.000 años, con la construcción de las pirámides, las formas geométricas más perfectas que el hombre conoce.</p>
<p>La pirámide no genera energía, lo que hace es captar energía cósmica. Por ejemplo es interesante recordar que la pirámide del Sol en Teotihuacan, tenía las paredes del interior de las cámaras de mica, material acumulador de energía, con el que hasta hace poco, se fabricaban la mayoría de las pilas de acumulación.</p>
<p>La forma de la pirámide, es una forma perfecta y la podemos encontrar en toda la naturaleza. En nuestro propio cuerpo físico tenemos 30.000 células piramidales en cada hemisferio cerebral.</p>
<p>Una coincidencia que no podemos pasar por alto, es el descubrimiento realizado en Brasil en el Centro Nacional de Investigaciones Científicas y Psicotrónicas. La «magnetita» mineral de donde proviene la palabra magnetismo, por su valor energético, está cristalizada en forma de pirámide y posee el mismo ángulo que la Gran Pirámide de Keops.</p>
<p>Está demostrado científicamente, que en el Universo existen dos fuerzas básicas, la telúrica o negativa y la cósmica o positiva. Podríamos decir que la negativa es la responsable del proceso de entropía o de destrucción y la positiva puede ser considerada como la fuerza creadora.</p>
<p>La pirámide como catalizador de energía, fue redescubierto accidentalmente, en 1930 por un investigador francés llamado Antoine Bovis. Este investigador observó que en la Cámara del Rey y otros lugares de la Gran Pirámide, había algunos animales, gatos, aves, etc., que morían allí, sin embargo sus cuerpos no exhalaban mal olor, entrando en un estado de deshidratación o momificación.</p>
<p>El Dr. Amr. Goher, miembro del proyecto que estudia la incidencia de «Rayos Cósmicos» sobre las pirámides dice:</p>
<p><strong><em>«O bien la geometría de la pirámide está afectada, o bien existe un misterio inexplicable, llámelo como quiera, ocultismo, magia, brujería, etc. El caso es que operan en las pirámides unas fuerzas que desafían las leyes de la ciencia».</em></strong></p>
<p>Otro investigador, Laercio Pinheiro, descubrió el gran poder terapéutico de las pirámides, curando y auxiliando en el tratamiento de enfermedades. También descubrió que las pirámides, detienen la deteriorización de los cuerpos orgánicos como la leche, manteca, queso, fruta, etc.</p>
<p>También se han hecho varias investigaciones sobre cómo las pirámides estimulan el raciocinio y la vitalidad del ser humano.</p>
<p>Las reproducciones de las pirámides, construidas a escala, son las que despiertan mayor interés, hasta el punto que en Estados Unidos, ya existen unas 10.000 viviendas construidas en forma piramidal.</p>
<p>Cualquier persona puede construir una pirámide con efectos curativos. Las de tamaño reducido pueden ser colocadas sobre alguna parte enferma del cuerpo físico, para aliviar el dolor. Es importante el material que se va a usar para su construcción, no debe ser un material que absorba la energía. Debe ser compacto, cartón, cartulina, aluminio, cobre o preferentemente cristal. Resulta muy importante la orientación de la pirámide, debe estar orientada en sentido Norte-Sur.</p>
<p>Si se desea usar las energías de la pirámide, nunca se debe sentar uno, directamente sobre la base de la pirámide, pues así se evitan las influencias de las energías telúricas (negativas) que se captan en la base de la pirámide.</p>
<p>Nosotros mismos podemos construir una pequeña pirámide, a escala de la famosa construcción egipcia de Keops, para poder realizar experimentos con alimentos orgánicos.</p>
<p>Una vez construida sitúe en el centro de la misma un soporte que alcance un tercio de la altura de dicha pirámide, encima de este soporte coloque un vaso de leche o un trozo de carne, fruta o cualquier otro producto orgánico, que se deteriore en cuestión de horas, fuera de la pirámide colocará lo mismo que deposite en el interior de la pequeña pirámide.</p>
<p>Después de siete días, podrá comprobar que el producto que dejó fuera de la pirámide ha sufrido un proceso de descomposición o un estado progresivo de deterioro, mientras que, lo que se encontraba en el interior de la pirámide todavía está en buen estado.</p>
<p>Dar respuesta a todo esto es bastante complicado. Las hipótesis al respecto son muy variadas, aunque la mayoría enfatiza en que la pirámide actúa como un sencillo y eficaz «captador» y «condensador» de energía cósmica. Esta energía se encuentra en el Universo y por razones todavía difíciles de comprender para el ser humano, son captadas y acumuladas en el interior de la pirámide.</p>
<p>De lo que podemos estar seguros es que los experimentos dan resultados favorables.</p>
<p>Construir una pirámide a escala de la de Keops, no resulta muy difícil, simplemente hay que tomar bien las medidas. Existen dos tablas, una de la pirámide clásica y otra la de la pirámide modificada. Algunas de las medidas de acuerdo con el tamaño que queramos proporcionar la pirámide, son estas:</p>
<h3><u>Pirámide clásica</u>. (La más común):</h3>
<p><strong>Altura                         Base                           Apotema                    Arista</strong></p>
<p>100 mm.                     157´0 mm.                  121´1 mm.                  149´4 mm.</p>
<p>200                              314´1                          254´3                          298´8</p>
<p>300                              471´2                          381´4                          448´3</p>
<p>400                              628´3                          508´5                          597´8</p>
<p>500                              785´4                          635´8                          747´3</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3><u>Pirámide modificada.</u></h3>
<p><strong>Altura                         Base                           Apotema                    Arista</strong></p>
<p>100 mm.                     157´5 mm.                  127´3 mm.                  149´7 mm.</p>
<p>200                              315                              254´6                          299´4</p>
<p>300                              472                             381´8                           448´9</p>
<p>400                              630                              509´1                          598´7</p>
<p>500                              787´5                          636´4                          748´3</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Siguiendo estas medidas, podemos construir una pirámide a escala de la de Keops. El material que utilicemos depende de nosotros. Lo más sencillo y económico es de cartón, bastará con preparar cuatro triángulos de las medidas exactas.</p>
<p>Después de varias investigaciones se ha comprobado, que el material más conveniente, para las investigaciones con las pirámides es el cristal, ya que el índice de eficacia obtenido es del 100%, mientras que materiales como el cobre, el cuarzo o el aluminio compuesto, su índice oscila entre el 85%, 98% y 78% respectivamente.</p>
<p>Como conclusión diremos que este campo de investigación está todavía en sus inicios, aunque numerosos son los experimentos que se están realizando constantemente.</p>
<p>También vale la pena que nos paremos a pensar y reflexionar, cómo en el Antiguo Egipto, se conocía a la perfección el poder de las pirámides y sin embargo hoy en día, con los avances científicos que posee la humanidad es cuando empezamos a descifrar sus misterios.</p>
<p>&nbsp;</p>
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			</item>
		<item>
		<title>La Teoría Evolutiva</title>
		<link>https://ciagweb.com/la-teoria-evolutiva/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Enrique]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 21 May 2023 17:06:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Articulo para el Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>                                                         La Teoría Evolutiva Samael Aun Weor Estamos en un momento de grandes inquietudes, y el misterio del origen del hombre debe ser aclarado. El terreno de las conjeturas es detestable, es como un paredón sin cimientos; basta darle un ligero empujón para convertirle en menudo sedimento. Lo más grave de la Antropología materialista es ... <a title="La Teoría Evolutiva" class="read-more" href="https://ciagweb.com/la-teoria-evolutiva/" aria-label="Leer más sobre La Teoría Evolutiva">Read more</a></p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h1><strong>                                                         La Teoría Evolutiva</strong></h1>
<p><a href="https://ciagweb.com/samael-aun-weor/"><em><u>Samael Aun Weor</u></em></a></p>
<p>Estamos en un momento de grandes inquietudes, y el misterio del origen del hombre debe ser aclarado. El terreno de las conjeturas es detestable, es como un paredón sin cimientos; basta darle un ligero empujón para convertirle en menudo sedimento.</p>
<p>Lo más grave de la Antropología materialista es el hecho de negar los Principios Inteligentes de la maquinaria universal. Obviamente, tal actitud deja a la maquinaria sin cimientos. No es posible que la maquinaria ande o sea construida al azar. Los Principios Inteligentes de la Naturaleza están activos en todo proceso selectivo y se manifiestan sabiamente.</p>
<p>Absurdo sería también embotellarnos en el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Evoluci%C3%B3n_humana">dogma de la mecánica evolutiva</a>. Si en la Naturaleza existen los principios constructivos, incuestionablemente también existen los destructivos.</p>
<p>Si hay evolución en las especies vivientes, a ésta la acompaña la involución. Hay evolución por ejemplo en el germen que muere para que el tallo nazca, evoluciona la planta que crece, que echa flores, hojas y que al fin da frutos. Hay involución en la planta que se marchita, que fenece y que, por último, se convierte en un montón de leños. Hay evolución en la criatura que se gesta dentro del vientre materno, en el niño que juega y en el joven. Hay involución en el anciano que decrece y que al fin muere. Evolucionan los mundos cuando surgen del caos de la Vida, después involucionan cuando al fin se convierten en nuevas lunas.</p>
<p>Si consideramos la Antropología exclusivamente dentro de la mecánica evolutiva, estamos hablando en forma parcial, caemos en el error. Mas, si estudiamos la Antropología a la luz de la involución, entonces marcharemos equilibradamente porque <em>Evolución e Involución constituyen el eje mecánico de toda la Naturaleza.</em></p>
<p>Estimar que la Evolución es la única base de todo este gran mecanismo natural, resulta absurdo en forma total. Tenemos que considerar la vida y la muerte, los tiempos de desarrollo y los tiempos de caducidad: sólo así marcharemos correctamente dentro de la Dialéctica Gnóstica en su estructura integral.</p>
<p><em> </em></p>
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			</item>
		<item>
		<title>Revolutum Totum</title>
		<link>https://ciagweb.com/revolutum-totum/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Enrique]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 03 May 2022 16:05:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Articulo para el Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>REVOLUTUM TOTUM Señoras: Señores: Revolutum totum así han dicho los que no pueden o no quieren entender el verdadero significado de lo que constituye los principios de la ciencia oculta, que, como precisamente el término lo indica, no pueden ser comprendidos por aquéllos que no tienen otra misión que meterse en el laberinto teológico, para ... <a title="Revolutum Totum" class="read-more" href="https://ciagweb.com/revolutum-totum/" aria-label="Leer más sobre Revolutum Totum">Read more</a></p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>REVOLUTUM TOTUM</p>
<p id="u13043-5">Señoras:</p>
<p id="u13043-7">Señores:</p>
<p id="u13043-9">Revolutum totum así han dicho los que no pueden o no quieren entender el verdadero significado de lo que constituye los principios de la ciencia oculta, que, como precisamente el término lo indica, no pueden ser comprendidos por aquéllos que no tienen otra misión que meterse en el laberinto teológico, para distraer y apartar del camino de la verdad al estudiante de buena fe.</p>
<p id="u13043-12">Revolutum totum ha sido el eco que ha repercutido en las redacciones de algunos periódicos, que por otra parte, no son sino el eco de la opinión pública.</p>
<p id="u13043-14">Los primeros y los segundos han estado en sus puestos.</p>
<p id="u13043-17">Los primeros, porque sería extraordinario que renunciaran a su misión; y los segundos, porque su deber consiste en dar a conocer, sin apreciaciones personales, los acontecimientos sucedidos, así como la opinión del público.</p>
<p id="u13043-20">Totum Revolutum, digo también yo, están hoy día los principios religiosos y científicos: 360 sectas protestantes que alberga sólo los Estados Unidos, 5 o 6 distintas al Catolicismo; por el otro lado cuántos cismas en la ciencia; cuántas escuelas antagonistas en que las disputas van siendo cada día más agrias y donde reina por un lado la rutina ciega y por el otro el dogmatismo fanático; pero por encima de todo aquello hay un letrero luminoso que cincelado en oro contiene la frase en Sánscrito: Satyaf nasti paro dharmah, «No hay religión más elevada que la verdad». Y yo agregaría: no hay nada más hermoso y sublime que la ciencia.</p>
<p id="u13043-23">Para evitar torcidas interpretaciones no quise dar la presente Conferencia en el salón del Empedradíllo, que sin retribución alguna y con inmerecidas consideraciones se me proporcionó en días pasados.</p>
<p id="u13043-26">Ajeno, pues, a todo aquello que puede ser en perjuicio del verdadero ideal que me propongo llevar a cabo al propagar las ideas científicas que constituyen mi convicción y que son el tema de los sabios de todos los países, me he procurado este nuevo local, graciosamente cedido por el «Mexícan Heráld.», para estar exento de las críticas mal intencionadas y de toda injustificable sospecha.</p>
<p id="u13043-29">Nunca los secretos íntimos del ocultismo han sido el patrimonio de las masas, y si sus principios y bases científicas exponemos en conferencias públicas, dando aquí y allá indicaciones que parecen un totum revolutum, prohibido nos está, por la misma naturaleza de estas cosas, hacer iniciaciones públicas, que no originarían sino la burla de los espíritus vulgares.</p>
<p id="u13043-32">Mas las puertas del augusto templo iniciático, donde reina la virtud y la ciencia, se hallan abiertas para todo hombre de buena voluntad, y sobre todo, para aquel que, cansado de aprender, quiere al fin saber.</p>
<p id="u13043-35">Allí le tendemos la mano, no revestidos con la toga del maestro, ni con el sentimiento del amigo; que más que discípulos deseamos compañeros en la brega de la vida y del estudio.</p>
<p id="u13043-38">La hipótesis de Gustavo Le Bon que conmueve los mas profundos cimientos del edificio científico por atacar uno de los dogmas de la ciencia oficial la dualidad fuerza y materia, como en otra época las verdades de Galileo conmovieron los basamentos de la Cosmografía Geométrica y destruyendo muchos de los dogmas religiosos establecidos entonces. La grandiosa y trascendental hipótesis citada, la exprese en pocas palabras repitiendo la frase de Le Bon: “La Fuerza y la Materia son dos modalidades de una misma cosa: Energía!!!” Según esta Hipótesis, la materia es energía en equilibrio estable y la fuerza es la energía en equilibrio pasajero o inestable: en el fondo de las cosas, hay una sola entidad universal, la energía, que en su evolución complicada y progresiva, ha dado lugar a todo el conjunto de fenómenos y cosas objetivas que llamamos mundos o universos »Macrocosmo»&#8216;, y el conjunto de fenómenos y cosas subjetivas que forman el ser humano, «Microcosmo».</p>
<p id="u13043-41">De este nos ocupábamos en la Conferencia anterior, detallando la Naturaleza en su carácter esencial, «la fuerza psíquica.’’, y hoy nos ocuparemos del Macrocosmo y de su distintivo, la fuerza Cósmica.</p>
<p id="u13043-44">No necesito valerme de argumentos, como la última noche, para comprobar la fuerza psíquica: la fuerza cósmica nadie la pone en duda; pero trataré de sus particularidad que al vulgo pasan desapercibidas, y como ocultistas nos ocupamos en analizar.</p>
<p id="u13043-47">Veamos ante todo, nuestra posición exacta en el Universo, Macrocosmos. Pues bien; la ciencia oficial nos enseña que nos hallamos situados sobre un planeta llamado tierra que presenta la forma de un globo achatado por sus polos y que da vuelta sobre si mismo con el espacio y alrededor del sol.</p>
<p id="u13043-49">Una multitud de seres vivientes, mas o menos bien organizados, que rodean y forman así los diversos peldaños de la escala que nos separa de los minerales. Pero esto no es todo; además, alrededor de la morada amatoria hay otros planetas; giran como astros opacos que no son iluminados pero si accionados o dinamizados por las emanaciones fluídicas de un Sol.</p>
<p id="u13043-52">Estos numerosos planetas y sus satélites constituyen con el sol mencionado, uno de los órganos del mundo físico que según los sabios, contiene una infinidad de sistemas solares, análogos al que se nos hace pertenecer.</p>
<p id="u13043-55">Este Universo o macrocosmo que se nos aparece tan poblado, ofrece todavía otros caracteres capaces de excitar la curiosidad y la de todo observador,</p>
<p id="u13043-57">El primero de esos caracteres, es que la fuerza esencial de la .Naturaleza; trata siempre de impedir la realización de obras humanas y aún se esfuerza por aniquilar todo lo que nos ha costado trabajo hacer.</p>
<p id="u13043-60">El hombre no llega, por tanto, a mantener la estabilidad de sus creaciones; sino que lucha sin cesar con la fatalidad o el destino.</p>
<p id="u13043-63">Veamos lo que pasa sobre la tierra. Si después de habernos tejido suntuosas telas, confeccionado hermosos trajes, edificado &#8216;habitaciones confortables, erigido monumentos y ciudades soberbias, apenas vamos a cesar en nuestra acción, inmediatamente una fuerza que parece invisible las toma, las menoscaba, las destruye y, sobre todo o mas bien, las transforma.</p>
<p id="u13043-66">Pues bien, los insectos o microorganismos se apoderan de nuestros productos, comiéndoselos y asimilándose su substancia; el moho que corroe al fierro, las hojas verdes de los árboles, las plantas que curan y las que matan al hombre de la selva. Los bosques vírgenes son sucedidos por campos bien cultivados; y en lugar de una ciudad llena de iglesias, vemos aparecer un campo desierto. En este caso, la naturaleza se nos presenta como terrible destructora.</p>
<p id="u13043-68">No conociendo ni el tiempo ni el espacio, la naturaleza menosprecia profundamente la vida humana. También se nos aparece esa potencia o energía natural bajo un aspecto de indómito destino, que despiadado sigue su ruta sin ocuparse de nuestras recriminaciones, de nuestros pesares y de nuestras desventuras; y, por último, esa espada de dos filos se muestra como fuerza creadora y conservadora. El estudio de ella, en apariencia soberana, constituye toda una filosofía: el Panteísmo, filosofía en la cual todo se ama a-sí mismo: Dios es todo.</p>
<p id="u13043-71">Nosotros los ocultistas cristianos, todos admirados de la grandeza y hermosura de la naturaleza, creemos y afirmamos que ella no es sino una emanación o el reflejo de un principio superior y divino, por eso somos, en vez de panteístas, cosmoteistas.</p>
<p id="u13043-74">Tal es la esencia íntima de la doctrina cabalista: en el fondo de todo ella está Ainsoph, de donde dimanan todos los sefirotes; es la esfera caótica perdida entre las nubes del Adniluth; esto es el simbolismo oculto del «Padre nuestro .que estás en los cielos», cuyo texto griego dice:»en te ayonas», en los cielos, en los iones.</p>
<p id="u13043-77">Ainsoph, es el ser en sí, el selfnes de los ingleses, es el Ser, de los seres, es la base de las vibraciones de todo lo bueno, justo y exacto. , No queremos esta noche detenernos en estos detalles, que sería irnos a estudios de ocultismo profundo, sino seguir la naturaleza lo más íntimamente que podamos.</p>
<p id="u13043-79">Para poder penetrar en los rincones más recónditos de ella, partiremos de lo palpable, para llegar a aquello que no vemos físicamente.</p>
<p id="u13043-82">Sin dárnosla de científicos, preguntamos ¿qué son las fuerzas que existen y se manifiestan inmediatamente alrededor de nosotros? Estas fuerzas animan a millares de seres distribuidos en tres planos: plano mineral, plano vegetal y plano animal. El conjunto de estos seres y fuerzas terrestres constituyen lo que los antiguos llamaban mundo elemental.</p>
<p id="u13043-85">Ahora, apartándonos de este mundo terrestre, volvamos nuestra mirada a la bóveda celeste.</p>
<p id="u13043-88">Veremos estrellas y astros que recorren su camino matemáticamente determinado. Esos también son seres que viven. Muchos consideran como extravagante y ridícula la idea que acabo de emitir, pues, en general, cuesta trabajo figurarse dotados de vida a esas numerosas aglomeraciones geológicas de rocas y de vegetales; nos parece igualmente extraordinario concebir que estén vivos esos cuerpos redondos. Pues bien, debo insistir en la idea de los Iniciados antiguos que la tierra es un ser viviente, que tiene la forma de una esfera o de un globo.</p>
<p id="u13043-91">Pero es menester no caer en exageraciones, sino evitar el error; por cierto se encuentran las más grandes analogías entre el ser humano y el ser planetario llamado Tierra; ésta, como nosotros, tiene sus respiraciones, su circulación, su asimilación y hasta se encuentra algún parecido entre sus órganos y los nuestros.</p>
<p id="u13043-94">Los arroyos, los ríos y los torrentes son los capilares y los vasos sanguíneos; parece que los bronquios, y las vesículas pulmonares, son los árboles, los vegetales que absorben el carbono de la atmósfera y lo transforman en carbonatos terrosos. Los átomos minerales en el horno químico central, se transforman en productos de preciosa asimilación; las vetas auríferas, las cristalizaciones diamantinas, también arrojan al exterior sus productos de excreción, por esos inmensos orificios detectantes llamados cráteres; en resumen, se puede así con todas estas analogías, demostrar la similitud extrema entre Microcosmo y el Macrocosmo. Estas dos palabras, que eran solamente del dominio de la filosofía oculta, han tomado ya carta de naturalización en las ciencias positivas, y así se encuentra en la obra de texto que se tiene en la clase de Biología de la Escuela Normal para Profesores de México; y en Europa, parece que los hombres de ciencia rivalizan en dar amplitud en los estudios a que esos términos se refieren. En la última conferencia señalé a la ligera la relación que existe entre el Microcosmo y el Macrocosmo, y dije que el primero se divide en siete planos; expliqué esos planos, fundándome en el septenario aceptado por los Orientales tan maravillosamente descrito por Bessant; en el Universo es igual, pero los siete planos del Macrocosmo no los basaremos en los autores ocultistas, sino en los estudios de uno de los astrónomos más conocidos, dejando a mí inteligente auditorio el trabajo de establecer la relación entre ambos. El astrónomo a que me refiero es Laplace, él nos habla:</p>
<p id="u13043-97">1º. de una substancia caótica.</p>
<p id="u13043-99">2º. de condensación de esa substancia caótica en nebulosa.</p>
<p id="u13043-101">3º. de resolución .de nebulosa.</p>
<p id="u13043-103">4º. de formación de soles.</p>
<p id="u13043-105">5º. de desprendimientos de planetas.</p>
<p id="u13043-107">6º. de formación de sistemas planetarios, y</p>
<p id="u13043-109">7º. de los planetas con sus satélites.</p>
<p id="u13043-112">Este septenario es aceptado por todos los hombres de de; ida; tal es la cosmogonía de Laplace y verá el auditorio que cumplo fiel con el cometido de atenerme a las ciencias exactas y aceptadas.</p>
<p id="u13043-115">Parece que Laplace se inspiró en el monumento literario más antiguo del entendimiento humano, el libro de Dzyan, síntesis de la doctrina ocultista, que forma la base de todos los sistemas filosóficos y de todas las religiones. En la primera hoja de papirus de ese libro se encuentra el símbolo sintético siguiente:&#8230; un círculo vació&#8230; el padre espacio&#8230;el caos&#8230; el ain soph, la substancia caótica de Laplace; en seguida un círculo en un &#8216;punto en el centro, el anupataca, el primer logos, la condensación en un punto del caos formando la primera nebulosa; después el círculo dividido por un diámetro, engendrado éste por un movimiento transversal del punto: es el espíritu divino, moviéndose sobre el haz de las aguas, señalado en el Génesis bíblico; después un círculo con un diámetro y un radio vertical hacia abajo: esto indica la condensación de la nebulosa, pesando más y más, hasta transformarse en materia; hay por fin, otro círculo atravesado por dos diámetros perpendiculares, que forman; la cruz, símbolo de la materia pesada.</p>
<p id="u13043-118">La cruz y la rosa: la rosa, símbolo del infinito; la cruz, símbolo de la Naturaleza: agua, tierra, aire, fuego de los alquimistas; símbolo también del Verbo, encarnado, de la energía cristalizada en materia.</p>
<p id="u13043-121">A cada paso oímos mofarse a los científicos del día, dé los antiguos astrónomos y alquimistas: dicen que aquellos ignorantes no tenían método científico; que cometían tal o cual error; pero la ignorancia está de parte de los doctos del día, que no ven sino lo que tienen inmediatamente delante de las narices; tras de la careta de positivistas. se esconden un sinnúmero de rutinarios fanáticos que critican lo que no conocen, pues si estudiaran un poco de ocultismo, verían que los antiguos sabios se valían de símbolos o mitos que es menester saber descifrar.</p>
<p id="u13043-124">Muchas veces al traducir las palabras de. las obras antiguas no han sabido traducir el concepto. Cuando los antiguos hablan de cuatro elementos, no es porque no conocieran los elementos químicos que nosotros conocemos, sino que se referían solamente a los estados de la materia: quiero decir, sólido, líquido gaseoso y radiante.</p>
<p id="u13043-127">Ellos llamaban al fosfato de fierro, tierra azul; al acetato de mercurio, tierra foliada; a la magnesia, tierra absorbente.</p>
<p id="u13043-130">Aquéllos eran nombres populares; y si los químicos actuales se ríen de ello, no se ponen en el caso en que 1,000 anos más adelante, nuestros descendientes, al leer la palabra piedra infernal, pueden creer que el nitrato de plata nos infundía tanto terror, que lo creíamos salido del mismísimo infierno.</p>
<p id="u13043-132">Al estudiar detenidamente las obras de los alquimistas antiguos, nos sorprende su adelantado saber. Así Agripa describe en el año 1510, el cuarto estado de la materia, el radiante, ha poco descubierto por el químico Crookes.</p>
<p id="u13043-135">Por otro lado, teorías médicas de Paracelso, han servido de burla a los galenos durante siglos, y recientemente se ven obligados a aceptarlas como base de ciertas doc-trinas médicas. Lo que pasa con las obras de Paracelso, se repite con la mayor parte los alquimistas de la Edad Media; pero lo que hace llegar nuestra admiración a su colmo, es el leer la obra de Dzyan, cuya explicación del primer papirus acabo de describir, que sintetiza la involución triangular descendente del sello de Salomón. . . loa símbolos de las hojas siguientes son en los que Dzyan señala la evolución triangular del pentaclo salomónico y vuelta de la materia a su primer principio, disgregación de los átomos, desquiciamiento de los sistemas planetarios, irradiación de la materia pasando al estado etérico y de éste al caótico; y no se diga que esta es una fantasía quimérica: examinemos un hecho comprobado por una de las ciencias más exactas: la Astronomía.</p>
<p id="u13043-138">Nuestro sol, en su séquito de planetas, se dirige con una velocidad extraordinaria hacia la constelación de Hércules: estos dos sistemas se semejan a dos gigantescos amantes que se atraen al través de los espacios infinitos anhelando un abrazo supremo, del cual surgirá quién sabe qué número de soles y mundos; dentro de muchos siglos, al encontrarse estos dos sistemas estelares en su ingente choque, se producirá un desarrollo tal de calor, que quedarán reducidos a materia radiante todos los astros que componen a ambos.</p>
<p id="u13043-141">Esa materia incandescente constituirá una estrella temporal que, al enfriarse, producirá una nebulosa que evolucionará fragmentándose, como todos sus congéneres, en otros soles y planetas.</p>
<p id="u13043-144">Vemos que este hecho, demostrado e innegable por las ciencias positivas, corresponde exactamente a la antigua verdad hermética: Cuando un sol muere otro nace. I. N. R. I. Igne natura renovatur integra.</p>
<p id="u13043-147">Hemos terminado al ciclo del caos a la materia, de la materia al caos y de éste nuevamente a aquella por los siglos de los siglos. En los espacios infinitamente pequeños hay también soles y sistemas planetarios; la ley de Hermes Trimegisto es eterna e inmutable: sicut inferius, sicut quot superius. Lo que hay arriba, hay abajo: el hombre es sencillamente el reflejo del cosmos.</p>
<p id="u13043-150">En consecuencia, tomemos un microscopio, y examinemos un glóbulo sanguíneo.</p>
<p id="u13043-153">Veremos que ese glóbulo está formado de un zodíaco o envoltura. En seguida encontramos un núcleo, que es el sol, y después pequeños corpúsculos llamados cromatoplastos, que giran alrededor de ese núcleo.</p>
<p id="u13043-156">Vemos asimismo que entre estos pequeños cromatoplastos que se mueven en torno de ese núcleo, hay seres muy pequeños que se agitan como si fuesen seres humanos y a los que llamamos microbios.</p>
<p id="u13043-159">Ellos sin duda niegan la existencia del amo que los lleva y en el cual se agitan, siendo en tal caso, como ciertos hombres que niegan la existencia de Dios, aunque lo lleven en sí mismos.</p>
<p id="u13043-162">Es menester comprender que nosotros estamos en relación con el infinito, o en otras palabras, nos encontramos frente a él, como estos pequeños habitantes microscópicos de un insignificante glóbulo sanguíneo se hallan frente al alma humana.</p>
<p id="u13043-165">En consecuencia, poner en duda la existencia del absoluto, en el cual vivimos, es lo mismo que pudiera hacerlo una especie de bíbrión terrestre, que pretende que el sol y el zodíaco no existen, porque él no los ve.</p>
<p id="u13043-168">Esta comparación es tan Justa desde el punto de vista humano, que creo que al establecerla consiga uno de mis objetos: excitar a mis oyentes al estudio comparativo del hombre y del Universo.</p>
<p id="u13043-171">Sí, señores, la existencia de Dios es una realidad, lo Dios existe, pero no es lo que el vulgo supone, no es ni puede ser un ser personal sino la sustancia, que los conocimientos de los iniciados reflejan en sus mentes y sus corazones; es la chispa divina en nosotros. Los ocultistas alemanes en sus centros han adquirido la costumbre de nunca decir el Dios o Dios sino lo Dios, para expresar así, que Dios es una sustancia y no un ser.</p>
<p id="u13043-174">Acabamos de ver la vida en uno de los elementos orgánicos, que forma el microcosmo: el glóbulo sanguíneo; ahora consideraremos la misma vida en uno de los elementos de los planetas que forman el organismo sideral.</p>
<p id="u13043-177">Tenemos los minerales, cuya vida ha sido puesta en evidencia por el doctor Bolsch.</p>
<p id="u13043-180">En efecto, si por medio de una barra metálica cualquiera cerramos el circuito de un galvanómetro interponiendo en él un aparato registrador semejante al que sirve para demostrar la contractibilidad muscular, obtendremos los fenómenos siguientes: haciendo pasar la corriente sin someter al metal a ninguna modificación, se obtiene un trazo recto regular; más si se modifica el metal, por medio de los vapores del cloroformo, la línea recta del trazo se transforma en una línea quebrada u adulada. Si por medio del ácido oxálico se ataca el mismo metal, toda manifestación de movimiento queda abolida: el metal ha muerto.</p>
<p id="u13043-182">Esta experiencia demuestra que los minerales viven y tal vez sienten; pero no es solamente esto: Von Benedilet, Félix Jules, y cerca de nosotros un sabio mexicano que mencioné, en mí última conferencia, han demostrado, que las partículas minerales toman una forma organoide; principalmente este último profesor no hace todavía un año, ha podido obtener celdillas minerales, que nacen, crecen, se reproducen y mueren; estamos en los dinteles del Sancta Sanctorum de la vida; probablemente le tocará a México la honra de dar la última palabra en este estudio.</p>
<p id="u13043-185">Una revista médica de Londres (*) advierte á los cirujanos de Calcuta que no lleven lancetas u otros instrumentos de cirugía a su país, pues ha sido observado por continuada experiencia, que el acero inglés no puede soportar el clima de la India, pues ya sea un manojo de llaves, un cortaplumas u otra cosa cualquiera de Inglaterra o&#8217; Estados Unidos, se cubre completamente de orín antes de las 24 horas de haber llegado a Egipto, mientras los objetos fabricados con acero del país permanecen sin oxidarse.</p>
<p id="u13043-188">Se ve, pues, que la vitalidad del metal, sufre los cambios de clima lo mismo que el ser humano.</p>
<p id="u13043-191">La vida que habita en cada uno de las moléculas cósmicas, llámese cohesión, fuerza de afinidad o atracción universal, pone en relación a todos estos elementos, unos con otros, de tal manera que la partícula más pequeña de sustancia universal u orgánica no queda aislada en el gran conjunto cósmico, sino que está influenciada por las inmensas masas siderales al través del espacio-éter: quiero hablar de las influencias de los planetas y de los astros sobre las más pequeñas moléculas de nuestro sistema planetario. Nadie ignora que, sobre todo la gente del campo, para sembrar plantas y cortar árboles, respeta la influencia de la luna; y aunque por el otro lado aquellas creencias son señaladas como supercherías, tócanos a nosotros averiguar, qué hay de cierto a ese respecto.</p>
<p id="u13043-193">(*) Isis sin Velo.</p>
<p id="u13043-196">Los fisiólogos deben comprobar que el cuerpo no sólo se alimenta por medio del estómago y por la piel sino también de un modo imperceptible, por medio de la fuerza cósmica, que Paracelso llama sideral, y de la cual cada individuo extrae para sí mismo su nutrición específica.</p>
<p id="u13043-198">Paracelso dice: «el hombre no sólo extrae la salud de los elementos, cuando éstos están en equilibrio, sino también la enfermedad, cuando están perturbados».</p>
<p id="u13043-200">Los cuerpos vivos están sujetos a las leyes de atracción y de afinidad química, como la ciencia admite; la propiedad física más notable de los tejidos orgánicos, según los fisiólogos, es la propiedad de imbibición.</p>
<p id="u13043-203">¿Por qué no admitir con los Kabalistas, que nuestro cuerpo absorbente, atractivo y química reciba dentro de sí mismo las influencias astrales o, como dice Paracelso, siderales? El sol y las estrellas nos atraen, y nosotros, recíprocamente, les atraemos.</p>
<p id="u13043-206">Una observación curiosa respecto de la atracción universal por medio de la fuerza cósmica, entre todos los cuerpos del sistema planetario y entre todas las cosas así  orgánicas como inorgánicas, que a ellos pertenecen, se registra en un informe de un embajador francés en Siam (*). «En Siam, dice el diplomático en cuestión, hay dos especies de peces de agua dulce, llamados por los siameses, Pal-out y Pla-cadí.</p>
<p id="u13043-209">Una vez salados y colocados, sin cortarlos, en la marmita, se les ve seguir exactamente el flujo y reflujo del mar, subiendo más o menos en la marmita, según el mar suba o baje. Mr. Loubert, que así se llama el que da estos detalles, hizo experimentos con estos peces durante mucho tiempo, en compañía de un</p>
<p id="u13043-211">(*) Isis sin Velo.</p>
<p id="u13043-214">Ingeniero del Gobierno francés, y de esta manera atestigua por la verdad de su afirmación, lo que al principio habla sido despreciado como una fábula baladí.</p>
<p id="u13043-216">Tan potente es esta misteriosa atracción, que obra sobre los peces aun cuando sus cuerpos estén completa -mente podridos y caigan a pedazos.</p>
<p id="u13043-218">Esta identidad de esencia a la cual podemos denominar «el espíritu de la materia cometaria, o fuerza cósmica» siempre permanece en relación directa con los astros de los cuales procede, y así existe una atracción mutua entre los dos: el ser humano y los astros, o entre el Microcosmo y el Macrocosmo, siendo ambos imanes.</p>
<p id="u13043-221">La idéntica composición de la tierra y todos los demás cuerpos planetarios, con el cuerpo terrestre del hombre, queda comprobada por la teoría de unidad de materia.</p>
<p id="u13043-224">El cuerpo procede de los elementos; el espíritu de la fuerza cósmica ó de los astros.</p>
<p id="u13043-227">De los elementos saca el hombre sus alimentos y bebidas para el sostenimiento de su carne y sangre; la inteligencia y pensamientos se nutren de las materias emanadas de los astros.</p>
<p id="u13043-230">El primer aserto ya ha sido comprobado por el espectroscopio&#8230; y llamaría la atención de los estudiosos sobre las obras de John Willíam Traper.</p>
<p id="u13043-232">De las sustancias conocidas de que se compone el cuerpo del hombre, han sido descubiertas ya en los astros el hidrógeno, sodio, calcio, magnesio y hierro. .</p>
<p id="u13043-234">En todas las estrellas observadas, que se cuentan por centenares, se ha encontrado el hidrógeno, excepto en dos.</p>
<p id="u13043-237">De manera que el espectroscopio ha vindicado por lo menos una de las teorías de los Kabalistas antiguos y yo espero que con el tiempo demostrará las demás.</p>
<p id="u13043-239">(*) Un sabio italiano, Folgeraiter, ha encontrado un medio de conocer las varias inclinaciones y declinaciones magnéticas que ha sufrido nuestro planeta después de más de tres mil años, pues sabido es que los polos magnéticos terrestres y los de rotación no coinciden, y que la brújula varía, no indicándolos por lo tanto.</p>
<p id="u13043-242">Para averiguarlo el sabio italiano con un aparato de su invención se vale del examen de las especies arqueológicas de barro, de la siguiente manera:</p>
<p id="u13043-244">Sí elevamos a unos 800 grados un objeto de barro, un ladrillo, por ejemplo, al enfriarse adquiere por inducción del campo electro-magnético de la tierra, una imantación mesurable y permanente.</p>
<p id="u13043-247">Por tanto, si de antemano, conocemos la posición que tenía el ladrillo en el horno en tal momento, se puede determinar cuál sería, a la sazón, la dirección de dicho campo inductor.</p>
<p id="u13043-250">Con frecuencia sabemos, respecto de los barros artísticos de la antigüedad, su posición más probable, eliminando aquellas otras que dados sus ornamentos, no pudieron tener durante el cocimiento.</p>
<p id="u13043-253">La posición vertical es en ellos, por otra parte, la más lógica.</p>
<p id="u13043-256">El sabio italiano ha comprobado también que cada uno de los ladrillos de un antiguo muro romano no han perdido su primitiva imantación al salir del horno. Colocados azahar en la construcción, han conservado sus respectivas imantaciones sin sufrir lo que pudiera llamarse imantación general del muro.</p>
<p id="u13043-259">(*) De la Revista «Verdad». Buenos Aires.</p>
<p id="u13043-262">Hasta fragmentos de una misma vasija recompuesta, han mostrado en las experiencias del doctor Arezzo una orientación magnética común, la de su eje, lo que ha permitido á David Brunches adivinar hasta la cantera de su procedencia.</p>
<p id="u13043-265">Vasos etruscos, ocho siglos anteriores a Cristo, han informado a Folgeraiter, de que la inclinación magnética en la Italia de entonces no era boreal como hoy, sino austral. Dos siglos después, según otros vasos ulteriores, .por Italia pasaba el ecuador magnético.</p>
<p id="u13043-268">La declinación magnética, que es otro de los datos del problema, nos la dan a su vez aquellos muros que en época conocida han sufrido el calor de un incendio; y este criterio se ha aplicado también en Geología por Brunches a los basaltos y otras sustancias afectadas por las erupciones volcánicas.</p>
<p id="u13043-270">No se necesita una inteligencia excepcional para comprender, por lo expuesto, que el estudio sistemático de los múltiples barros históricos de diferentes épocas, de fechas bien conocidas, que guardan nuestros Museos, nos dará observaciones exactas, infalibles acerca de la orientación del magnetismo, o fuerza cósmica de nuestro planeta en sus épocas retrospectivas: cuál egipcia, cuál romana, cuál griega, cuál incaica, o azteca; y que del conjunto de todas aquellas surgirá evidenciada la ley o «ciclo de sus seculares variaciones. Pero ya entonces podremos invertir el problema; y conocida la ley y averigua la orientación magnética que cada viejo cacharro acusa, llegaremos a determinar la fecha exacta del cacharro mismo, por encima; de todas las disquisiciones arqueológicas, de todas las disputas bíblicas, al inapelable fallo de la ciencia experimental magnética.</p>
<p id="u13043-273">En resumen Señores, vemos que existe una sustancia universal, llámese magnetismo terrestre, fuerza sideral astral o cósmica; que ella sea el Pan de los griegos, el Ain soph de los hebreos, que represente el dios monista de Haekel, el Noumenus de Kant, parece una sustancia que compenetra los espacios intermoleculares, así como los espacios infinitos que separan los mundos, los espacios interatómicos o intercelulares del cerebro humano, así como las partículas que separan los átomos de la fotosfera solar;.esta sustancia que vibra con el éter produciendo los admirables colores del espectro y viene a comunicarse c;; la paleta de Miguel Ángel, de Murillo o Rafael, para producir la verdad de la forma que es la belleza o la armonía de los colores.</p>
<p id="u13043-275">Esa sustancia, que en el clavicordio de Mozart, Castro, Beethoven, Wagner y Straus, hace brotar melodías, armonías ingentes que elevan al espíritu y lo acercan a la belleza eterna y absoluta; esa fuerza, que en la boca de Demóstenes, de Mirabeau, de Castelar, Núñez de Arce, Rubén Darío, o Gutiérrez Nájera, se transforma en torrentes de vida, que transportan a las multitudes y encarnan la omnipotente energía de la idea. Esa fuerza es perfume en la violeta, rubor en la virgen, acierto en el manejo administrativo de Don Porfirio Díaz, atracción en los astros, ideas en el sabio.</p>
<p id="u13043-278">Lo Dios en el cosmos, que no debemos aceptar con la fe ciega del carbonero sino analizar (*) con el matraz de la química trascendental.</p>
<p id="u13043-281">(*) Para nuestro cerebro limitado no es posible analizar a Dios ilimitado: para comprender a Dios es menester elevarse a Dios, porque sólo Dios a sí mismo se comprende; pero lo sentimos en nosotros al comprender en todo lo bueno, justo y exacto; así el pintor los percibe en la armonía de los colores, el matemático lo define como una integral y siendo el hombre la diferencial o; para estar más exacto, sabemos que en álgebra calculamos con potencias. Así. por ejemplo a como base a la potencia 1 representa la línea, o un cuerpo con una dimensión; a la potencia 2 representa el plano o un cuerpo con dos dimensiones; a la potencia 3&#8243; un cuerpo con tres dimensiones.</p>
<p id="u13043-284">Hasta acá podemos llegar con nuestros sentidos. Con nuestra inteligencia calculamos con dimensiones más alta, llegamos hasta la potencia infinita.</p>
<p id="u13043-287">Si nuestra inteligencia admite esto en la matemática, la ciencia, por consiguiente, debe admitir bajo cualquier nombre a Dios, como a la potencia infinita.</p>
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		<title>La alquimia</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Enrique]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 30 Mar 2022 10:26:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Articulo para el Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La alquimia La alquimia según la ciencia oficial, se define a la alquimia como: &#8211; «&#8230;Conjunto de especulaciones y ex­periencias generalmente de carácter eso­térico relativas a las transmutaciones de la materia, que influyó en el origen de la ciencia química». &#8211; Tuvo como fines prin­cipales la búsqueda de la piedra filosofal y de la panacea universal. ... <a title="La alquimia" class="read-more" href="https://ciagweb.com/la-alquimia/" aria-label="Leer más sobre La alquimia">Read more</a></p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h1>La alquimia</h1>
<p>La alquimia según la ciencia oficial, se define a la alquimia como:</p>
<p>&#8211; «&#8230;Conjunto de especulaciones y ex­periencias generalmente de carácter eso­térico relativas a las transmutaciones de la materia, que influyó en el origen de la ciencia química».</p>
<p>&#8211; Tuvo como fines prin­cipales la búsqueda de la piedra filosofal y de la panacea universal. Tuvo destaca­dos y célebres seguidores durante la Edad Media. Se supone que tuvo su origen en Egipto y Asia Menor y habría sido introdu­cida en Europa por los árabes y los judíos.</p>
<p>&#8211; Transmutación maravillosa e increí­ble.- Disciplina experimental, precursora de la moderna ciencia química que, por medio de un elemento desconocido y maravilloso llamado «piedra filosofal», pretendía la transmutación de los metales en oro y la consecución de la panacea universal, o elixir de la eterna juventud.</p>
<p>En Europa tuvo su momento de floreci­miento durante la Edad Media&#8230;»</p>
<p>Tam­bién nos dice:</p>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignleft wp-image-2942" src="https://ciagweb.com/wp-content/uploads/2022/03/alquimia-1-300x300.jpg" alt="" width="350" height="350" srcset="https://ciagweb.com/wp-content/uploads/2022/03/alquimia-1-300x300.jpg 300w, https://ciagweb.com/wp-content/uploads/2022/03/alquimia-1-150x150.jpg 150w, https://ciagweb.com/wp-content/uploads/2022/03/alquimia-1.jpg 700w" sizes="(max-width: 350px) 100vw, 350px" />Los herméticos, o cultivadores de este arte sagrado de Hermes, son en realidad herederos del concepto aristotélico de la unidad de la materia, según el cual una sola materia original se reviste con distin­tas formas (accidentes), que son los que la especializan en los distintos tipos de realidad. De ahí la idea de transmutar unos accidentes en otros, lo que en el caso de los metales implicaría que, mediante la manipulación de las formas (co­lor, peso, brillo, dureza&#8230;), podría provocarse un proceso de perfecciona­miento hacia materias cada vez más no­bles, tendencia implícita también en la doctrina aristotélica, que afirma la ten­dencia de todas las cosas hacia su perfec­ción.</p>
<p>Pero la alquimia prometía además a sus practicantes un beneficio adicional: el elixir de la larga vida, una tintura que sanaba el organismo de cualquier enfer­medad, incrementando de modo asom­broso sus potencias físicas.</p>
<p>El alquimista parte de la creencia de que todos los metales están compuestos de mercurio y azufre, aunque en diferen­tes proporciones. El objetivo ansiado es la consecución de la «piedra filosofal», también llamada, «el gran magiste­rio», «precioso elixir», «tintura», «quintaesencia», la cual, por simple contacto con los metales fundidos, los transmutaría en oro.</p>
<p>Pero la alquimia se distingue además de las modernas ciencias por servirse de un lenguaje alegórico-simbólico que nos la presenta no sólo como una técnica encaminada a descubrir fenómenos natu­rales o a la experimentación con los ele­mentos físicos, sino como un camino hacia la interioridad, una vía de conocimiento místico y metafísico, inseparable­mente unida con la realidad física.</p>
<p>No podría ser de otro modo, teniendo en cuenta que el alquimista no se limita a asistir como espectador al tránsito de la materia hacia su propia perfección, sino que intenta influir en este proceso eri­giéndose así en sustituto del tiempo. Gra­cias a la soñada «piedra filosofal», se sitúa en otra dimensión de la existencia en la que de nada sirve el lenguaje conven­cional de las ciencias. Se hace así necesa­rio recurrir a un lenguaje simbólico e impenetrable para los no iniciados, pues el lenguaje convencional se revela como insuficiente para transmitir la idea de lo esencial. Si el objetivo de un maestro alquimista es expresar lo indecible la vía no puede describirse por medio de pala­bras, tan solo puede ser imperfectamente sugerida por medio de imágenes simbóli­cas. Algunas de estas imágenes útiles para interpretar los grabados alquímicos son:</p>
<p>&#8211; El ángel: Sublimación, ascensión de lo volátil.</p>
<p>&#8211; El hombre y la mujer: Azufre y mer­curio</p>
<p>&#8211; La corona: Símbolo de la perfección metálica.</p>
<p>&#8211; El matrimonio: Unión del azufre y el mercurio.</p>
<p>&#8211; El niño: Símbolo de la piedra filosofal.</p>
<p>&#8211; La rosa: Según su color denota un momento particular en el proceso de la obra.</p>
<p>&#8211; La salamandra o el dragón entre llamas: Fuego.</p>
<p>&#8211; El sol: Oro filosófico.</p>
<p>&#8211; El triángulo: Los tres principios fundamentales (azufre, mercurio y sal).</p>
<p>&#8211; Venus: Cobre.</p>
<p>&#8211; El huevo: Matraz especial en el que se encerraba la materia durante la trans­mutación.</p>
<p>La alquimia se presenta al hombre moderno como una disciplina de aspecto y limites confusos. Puede parecer una fase experimental pre-científica, debido a su falta de sistematicidad y a lo impenetra­ble de su lenguaje, pero lo citado es que los alquimistas lograron no pocos descubrimientos gracias al carácter experimen­tal de sus actividades. En este sentido, la actitud del filósofo inglés Francis Bacon, expresada en su «Novum Organum» re­sulta proto-típica: Bacon refiere la fábula del padre que dejó a sus hijos una here­dad asegurándoles que en ella se escon­día un tesoro. Los hijos removieron toda la tierra del campo sin encontrarlo, pero a cambio el campo resultó ser después mucho más fértil y éste fue el verdadero tesoro. Así, los experimentos alquímicos, si bien no parecen haber dado los frutos soñados, si allanaron el camino de las ciencias experimentales modernas.</p>
<p>La alquimia tuvo, desde luego, su par­te de falsedad, fraude y engaño, como cabía esperar de una disciplina tan asistemática. Fueron numerosos los píca­ros que se aprovecharon de la codicia o de la ignorancia de las gentes para conse­guir favores y riquezas. Por otra parte abundan también los casos de estudiosos serios, aunque desafortunados, que in­cluso perdieron la vida por no conseguir el ansiado oro filosofal para los podero­sos de cuyo favor habían disfrutado.</p>
<p>En cualquier caso, no todo fue superchería: A las experiencias alquímicas les debe­mos el descubrimiento de técnicas que luego resultarían inmensamente útiles para las ciencias positivas, como los mé­todos para el refinado de diversos meta­les, la destilación alcohólica, la sublimación de sustancias como el sulfuro y el arsénico blanco&#8230;</p>
<p>A Raimundo Lulio le debemos el descubrimiento de la acetona, y a Paracelso el conocimiento de los efectos fisiológicos de diversos meta­les.</p>
<p>Historia de la Alquimia.</p>
<p>Hacia el año 200 antes de Cristo, Zósimo de Panópolis redactó una enci­clopedia de alquimia. Por él sabemos que en Egipto se practicaba esta disciplina bajo vigilancia real y sacerdotal y que no se permitía publicar ningún resultado. Zósimo se atrevió a violar estas prohibi­ciones. Hoy sabemos que en el Egipto de los faraones los metalúrgicos conocían el modo de obtener hierro y cobre, así como el de contrastar el oro y la plata. Parece que en la misma época se practicaban en China unas disciplinas parecidas. En el mundo islámico la alquimia conoce un gran florecimiento, con figuras como Harún al Raschid, tan citado en Las mil y una noches. Sin embargo no llegará a occidente hasta el siglo Xll, gracias a las expediciones de los cruzados.</p>
<p>El primer libro de alquimia escrito en Europa es obra del inglés Robert Chester, y data de 1144, aunque en realidad es una redac­ción en latín de un tratado árabe sobre la piedra filosofal. Inmediatamente, empe­radores y reyes, como Enrique IV de In­glaterra o Christian IV de Dinamarca se interesan por las posibilidades de riqueza que ofrece la alquimia, y contratan a los más reputados alquimistas de la época a su servicio. A Alberto Magno, el «Doctor Universal» se le atribuyen numerosos es­critos sobre la disciplina hermética.</p>
<p>Parece que la península ibérica tuvo un papel importante en la recepción y posterior difusión de la alquimia, debido a la dominación árabe. Destacan en la alquimia española las figuras de Raimundo Lulio y de Arnaldo de Vilanova, pero no son los únicos casos de interés por esta disciplina que podemos encontrar en nuestra historia. Alfonso X el Sabio re­prueba la Alquimia en un capítulo de sus Siete Partidas pero parece que ni él mis­mo fue capaz de resistirse a la atracción de la piedra filosofal, e incluso se le atribuyen varias obras sobre el arte transmutatoria. También es conocido el caso de don Enrique de Villena (1384-1434), cuya fama de mago perdu­ró después de su muerte hasta el punto de que Ruiz de Alarcón, Rojas Zorrilla, Quevedo, Hartzenbusch lo convierten, pasados los siglos, en protagonista de alguna de sus obras. Fernando el Católico y hasta Felipe II tomaron alquimistas a su servicio. A este último dedica su obra «Breve tratado intitulado de alchimia» el alquimista Pedro Stenberg. La alquimia española evoluciona a finales del XVII hacia las ciencias positivas de la farmacopea y la medicina, como ocurre también en el resto de Europa.</p>
<p>El interés de los estudiosos por las disciplinas alquímicas fue decreciendo en el siglo de Lavoisier, pero no murió del todo. Hasta 1819 existió la sociedad her­mética de Westfalia, cuyo fin era el de recopilar las aportaciones de sus socios acerca de las experiencias alquímicas.</p>
<p>La alquimia es tan antigua como el hombre mismo. La encontramos plasma­da en los templos sagrados del viejo Egipto y siempre aparecen en las ense­ñanzas de los Iniciados que a lo largo de la historia han existido.</p>
<p>En la edad Media, los alquimistas, siempre celosos de develar los sagrados misterios de la naturaleza y de la divini­dad, ocultaban la esencia de la alquimia, expresando un lenguaje alquímico confu­so e incomprensible para aquellos que no estaban preparados para recibir los mis­terios iniciáticos. Eran otras épocas, esta­ba absolutamente prohibido revelar la clave de todos los enigmas. Clave que, transmitida a través de un juego oscuro de palabras y conceptos, ni los más brillan­tes intelectuales alcanzaban a compren­derla.</p>
<p>Mas ahora, en estos tiempos de mo­dernismo, de la bomba atómica y de la confusión total de la humanidad, el V.M. Samael Aun Weor consciente de los destinos que aguardan a esta «civilización» rasgando el velo del misterio, entre­ga sin ningún reparo la llave secreta de la verdad, de la gran realidad: el gran Arca­no.</p>
<p>El gran Arcano, el Arcano A.Z.F., es la mágica puerta que conduce hacia la re­dención del ser humano. Puerta que se ha abierto para los valientes, para aquellos, revolucionarios del espíritu que, anhe­lantes de la más pura espiritualidad, sien­ten que sus corazones los impulsan a trascender los dogmas, la mecanicidad de este mundo, para remontar el vuelo, convertidos en áureos pájaros Fénix, ha­cia el inalterable infinito. La meta: la mis­ma divinidad.</p>
<p>Ha llegado la hora de que compren­damos que la alquimia es una ciencia ciento por ciento esotérica, que el alqui­mista no es un hombre encerrado entre tubos de ensayo, probetas y matraces. El alquimista es un iniciado, que, trabajan­do en su propio laboratorio interior, tiene un solo objetivo: realizar el Magnus Opus, la gran obra. Debemos entender que la gran obra es un proceso iniciático, que lo podemos vivir en nuestro interior psico­lógico y espiritual, y cuya culminación es el niño de oro de la alquimia, la resurrec­ción del Cristo interior profundo dentro de nosotros mismos, aquí y ahora.</p>
<p>Con la castidad, se ha confundido su significado, pues siendo una castidad cien­tífica, por estos tiempos de modernismo lo confunden con el celibato que es muy diferente y perjudicial para la salud hu­mana, causando al ser humano grandes desarreglos y enfermedades de todo tipo, La castidad científica es muy diferente llamada también transmutación o ciencia de la transmutación. En Brown-Sequard (Italia) hubo un sistema que le llamaban «carreza», que no es sino el mismo arca­no A.Z.F.</p>
<p>La Biblia es de aspecto alquimista, al igual que el Corán y muchos libros sagra­dos de la historia, pero que si uno no es esoterista no los entiende.</p>
<p>Moisés, Hermes, Krishna, Buda, Jesús, fueron entre otros unos grandes magos alquimistas, ya que trabajaron con el fue­go y el agua.</p>
<p>El nombre de Moisés quiere decir «salvado de las aguas», significa que ha­bía sido bautizado, que hacía los trabajos alquímicos, y gracias a las aguas alquímicas estaba siendo salvado.</p>
<p>En la edad media los alquimistas tra­bajaban en secreto y de forma velada, debido a que era una época donde la inquisición, perseguía todo lo que no fuera de origen católico.</p>
<p>La alquimia es el trabajo en la forja de los cíclopes, también su símbolo es la gran obra, la cual hemos de realizar den­tro de nosotros. El trabajar con el mercurio seco, significa la eliminación de los demonios rojos de Seth, y el que hay que realizar con el azufre arsenicado, es el de disolver nuestro fuego infrasexual o pa­sional.</p>
<p>El oro sale del mercurio, que simbo­liza la transmutación y las aguas.</p>
<p>El trabajo en la gran obra, y la elimi­nación de los agregados psicológicos nos lleva entre muchas otras virtudes, al elixir de la eterna juventud o la “piedra filosofal” que representa a nuestro Real Ser Inter­no.</p>
<p>Santiago el «Mayor» es el patrón de la alquimia. Muchas catedrales de todo el mundo tienen su simbolismo alquímico.</p>
<p>Antes de que viniese Jesús el Cristo al mundo, el bautismo ya existía, siendo este un sacramento muy antiguo y un pacto alquímico.</p>
<p>La verdadera alquimia no exige labor mecánica, consiste en la purificación del alma y la transmutación del hombre ani­mal en un ser divino. Una de las transmutaciones que debemos hacer den­tro de nosotros, es la transmutación del plomo de la personalidad, en el oro puro del espíritu.</p>
<p>El alquimista necesita un Atanor para trabajar en la gran obra, ese Atanor es la mujer. Es imposible ser un buen alqui­mista sino se trabaja en la piedra filosofal.</p>
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