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Simbolismo de los animales: El león

El león

  1. Introducción

Para algunos pueblos de la antigüedad el león representaba al Sol. Aparece en Egipto como la diosa Sekhmet, la poderosa, mujer con cabeza de leona. En la mitología clásica, tras superar Hércules su primera prueba, estrangulando al león de Nemea, Júpiter/Zeus, su padre, crea la constelación de Leo. La diosa Rea/Cibeles, metamorfoseó en leones a dos amantes, Hipomenes y Atalanta, que son los que tiran de su carro.

En la tradición cristiana, el León crinado fue todo un emblema de realeza y justicia divina. En la escalinata que llevaba al trono del rey Salomón, el más sabio, había doce leones de oro en cada lado ya que a la dinastía davídica se la llama «el león que es de la tribu de Judá”. San Marcos evangelista se representa con un león alado; también el Arcángel San Miguel, Mikael: «Semejante a dios, el perfecto de dios», otorgando piedad, protección, perfección, poder, el destructor del mal.

El león es poder, sabiduría, justicia, seguridad en sí mismo, padre, juez y soberano, éxito y triunfo. Hay que tener el corazón de un león para ser capaces de silenciar, luchar y vencer al ego y a la materia.  Esa es la batalla espiritual y el poder consiste en abandonar los juicios y amar a raudales. «Considera en poco al león que derrota al enemigo; el verdadero león es aquel que se derrota a sí mismo.»

 Referencias del Maestro Samael al simbolismo del león.

Este trabajo trata sobre el león en su parte esotérica, mística, filosófica y alquímica.

Los símbolos tienen un valor esotérico, transcendental y que en silencio hablan a la conciencia del investigador competente, del que conoce los métodos y procedimientos de la antropología gnóstica.

Los símbolos se orientan siempre hacia la conciencia superlativa del Ser.

El método simbólico o analógico es una formidable herramienta, no solo para interpretar los sueños, sino también para develar en su totalidad la sabiduría oculta o sabiduría secreta.

En el libro “El mundo de los símbolos” del V.M. Samael Aun Weor, habla del simbolismo del león:

Garras del león: Coraje y nobleza.

León: El elemento fuego; el oro, el fuego sagrado del Kundalini.

El león representa a la ley, el karma. Los maestros, el poder, acción de la ley. El rigor de la ley objetiva. El fuego sagrado.

León de doble cabeza: Dos tierras: la visible y la invisible.

León de Nemea: Fuerza de los instintos y pasiones incontroladas que todo lo devasta y lo devora.

León domado: El fuego sagrado del tercer logos.

Leones de fuego: Representan a Kether, Chokmah y Binah, los verdaderos dragones de sabiduría.

León rojo: Oro potable; el Kundalini; fuego sagrado vivo. El fuego ya totalmente desarrollado. Azufre mezclado con mercurio y que se cristaliza al fin.

León (un león con alas de águila y corazón de hombre): Edad de oro.

En el libro “Glosario Gnóstico”, el V.M. Samael Aun Weor, nos dice que los nacidos en leo tienen las aptitudes, rasgos y sentimientos propios del león:

Leo: Leo es el trono del sol, el corazón del zodíaco. Leo gobierna el corazón humano. El sol del organismo es el corazón. En el corazón las fuerzas de arriba se mezclan con las de abajo, para que las de abajo se liberen. El metal de Leo es el oro puro. La piedra de Leo es el diamante. El color de Leo es el dorado. En la práctica hemos podido verificar que los nativos de Leo son como el león, valientes, iracundos, nobles, dignos, constantes. Empero gente hay mucha y es claro también encontramos altaneros, orgullosos, infieles, tiranos, etc. Los nativos de Leo tienen aptitudes de organizador, desarrollan el sentimiento y la bravura del león.

“Glosario Gnóstico”, Samael Aun Weor

En el libro titulado “Temario gnóstico” del V.M. Samael Aun Weor, en el capítulo del yoga de los sueños nos hace referencia de la postura del león:

Se meterá en su lecho y habiendo apagado las luces se echará en “decúbito dorsal” es decir, sobre sus espaldas, con los ojos cerrados y las manos en el plexo solar.

Se quedará completamente quieto durante algunos instantes y después de haberse aflojado o relajado totalmente, tanto en lo físico como en lo mental, se concentrará en Morfeo el dios del sueño. Es urgente tener fe y saber suplicar.

Nosotros debemos pedirle a Morfeo nos ilustre y despierte en los mundos suprasensibles.

A esta altura comienza a apoderarse del gnóstico esoterista una somnolencia muy especial, y entonces adoptamos la postura del león que consiste en echarse sobre su costado derecho, con la cabeza apuntando hacia el norte, tira las piernas hacia arriba lentamente hasta que las rodillas queden dobladas.

En esta posición, la pierna izquierda se apoya sobre la derecha; luego coloca la mejilla derecha sobre la palma de la mano derecha y deja que el brazo izquierdo descanse sobre la pierna del mismo lado.

“Temario gnóstico” del V.M. Samael Aun Weor

En el Arcano número 11”La Persuasión», el Maestro Samael nos indica:

Descripción de la lámina: En las aguas de la vida la piedra cúbica, dentro de la piedra el ave zancuda, sobre ésta la paloma del Espíritu Santo.

Al medio una mujer cierra las fauces de un León furioso, indicando que ella es superior a la violencia. En la cabeza la corona y de su frente asoma la serpiente, indicando maestría.

El león es el elemento fuego, también representa el Oro, antiguamente los carros de los reyes eran jalados por leones y en la simbología esotérica el carro de guerra jalado por los leones simboliza los cuerpos solares.

Significado esotérico del arcano: En la cábala se le conoce a este arcano 11 como la persuasión. El jeroglífico de este arcano es una mujer hermosa, que tranquilamente y con una serenidad olímpica cierra con sus propias manos las fauces de un furioso león.

Los tronos de los reyes divinos estuvieron adornados con leones de oro macizo. El oro significa el fuego sagrado del kundalini. Esto nos recuerda a Horus = Oro.

Necesitamos transmutar el plomo de la personalidad en el oro del espíritu, este trabajo sólo es posible en el laboratorio del alquimista.

Cuando el pichón de alquimista es coronado, se trasforma en un dios del fuego, entonces abre con sus propias manos las fauces terribles del furioso león. El oro potable de la alquimia es el fuego sagrado del espíritu santo. Sería imposible el ligamen de la cruz-hombre, en el triángulo-espíritu (arcano no. 12), sin oro potable.

El once se descompone cabalísticamente así:

1 + 1 = 2 1 = masculino. 2 = femenino. 1 hombre + 1 mujer = 2 hombre-mujer, el «fuego».

El número 11 consta de dos unidades que Henry Kunrath traduce en estas dos palabras: solve coagula. Necesitamos acumular el fuego sagrado, y luego aprender a proyectarlo.

La clave está en la conexión del membrum virile con el genitalia murielis, quietud del membrum virile y del genitalia murielis, de cuando en cuando suave movimiento. Transmutar los instintos animales en voluntad.

La pasión sexual en amor. Los pensamientos lujuriosos en comprensión y así vocalizar los mantrams secretos.

El hombre es una unidad, la mujer es otra, éste es el número 11 del tarot. Sólo por medio de la mujer, trabajando en la gran obra, podemos encarnar al niño de oro, a Horus, el verbo, la gran palabra. Así pues, el número 11 es el número más multiplicable.

“Tarot y Kábala” Samael Aun Weor

En el capítulo lV –   El karma, el maestro Samael nos dice cómo combatir al león de la Ley:

En los mundos Internos existe un templo en donde ofician los 42 Jueces del karma. Estos son los cuarenta y dos chacales. Se les llama así porque cubren su cabeza con una especie de máscara religiosa, que tiene la forma de cabeza de perro lobo o chacal. Estos cuarenta y dos maestros son los de la ley de la compensación: La denominada ley del karma.

Todos los males que hacemos a otros en pasadas reencarnaciones nos toca pagarlos en la próxima encarnación.

No sólo se paga karma por el mal que se hace sino también por el bien que se deja de hacer pudiendo hacerlo. El que tiene con qué pagar, paga y sale bien en sus negocios. El que no tiene con qué pagar indudablemente tiene que pagar con dolor inevitablemente.

Dicen los señores del karma: «Haced buenas obras para que pagues tus deudas»  «Al león de la ley se le combate con la balanza». Si el platillo de las malas acciones pesa más; entonces podemos poner buenas acciones en el platillo de las buenas acciones. Se dice: Aumenta el peso del platino de las buenas acciones para inclinar el platillo a nuestro favor. Así es como podemos cancelar las viejas deudas y evitarnos dolor.

Cuando una ley inferior es trascendida por una ley superior, la ley superior lava la ley inferior.

Nuestros discípulos deben aprender a viajar en cuerpo astral, para visitar el templo de los señores del karma. El jefe de este templo es Anubis.

“Los misterios de la vida y de la muerte” Samael Aun Weor

En el libro Rosa Ígnea, el maestro Samael nos dice que el león de la ley está más allá del bien y del mal:

1.- has entrado ahora en la vértebra treinta y dos de la médula espinal de tu cuerpo mental ¡oh Arhat!

2.- Esta es la segunda cámara santa de tu cabeza.

3.- El fuego abrasador del universo chisporrotea ahora ardientemente en esta santa cámara de tu cuerpo mental.

4.- Este es el sagrado del león de la ley.

5.- Naturae santa sororera. Has parido un nuevo león de la ley en el mundo de la mente cósmica.

6.- Examina bien el casco de tu bestia, y alégrate, ¡oh Arhat!

7.- Un rayo terrible, una exhalación espantosa cae de los cielos infinitos y hace estremecer la tierra, con el trueno de sus voces…

8.- Es el rayo de la justicia cósmica.

9.- Ese rayo está más allá del bien y del mal.

10.-El león de la ley está más allá del bien y del mal.

11.-El león de la ley conoce lo bueno de lo malo, y lo malo de lo bueno. En todo lo bueno hay algo de malo, y en todo lo malo hay algo de bueno.

12.- El súper-hombre está más allá del bien y del mal.

13.- La justicia es la suprema piedad, y la suprema impiedad de la ley.

14.- La inteligencia del súper-hombre es aterradora, pero el súper-hombre desdeña la inteligencia porque la inteligencia es sólo una cualidad de prakriti y prana (materia y energía).

15.- El íntimo está más allá de la inteligencia en el reino supremo de la omnisciencia.

16.- El íntimo está aún mucho más allá del amor, en el reino supremo de la felicidad.

17.- La felicidad de dios, en un plano más inferior, se expresa como amor, y el amor es el summun de la sabiduría.

18.- Las dos columnas de nuestra fraternidad blanca, son sabiduría y amor.

19.- La balanza de la justicia cósmica tiene dos platillos en perfecto equilibrio.

20.- En uno de esos platillos está la sabiduría, y en el otro, el amor.

21.- Amor y sabiduría mantienen en perfecto equilibrio los dos platillos de la balanza cósmica.

22.- Todo desequilibrio de la balanza, es castigado por los leones de la ley.

23.- ¡Hijos de los hombres! acordaos de que los dos platillos de la balanza cósmica, son: sabiduría y amor.

24.- ¿Habéis pecado contra la diosa Luna? Si ello es así ¿cómo puedes reclamar felicidad en el amor?

25.- ¿Habéis pecado contra la sabiduría? ¿Cómo puedes entonces, hermano mío, estar rodeado de felicidad?

26.- Al león de la Ley se combate con la balanza. Cuando una ley inferior es trascendida por una ley superior, la ley superior lava a la ley inferior. Haz buenas obras para que pagues tus deudas.

27.- Quien tiene capital con qué pagar, paga y sale bien en los negocios; cuando no tenemos capital, y se encuentra falta en los libros del karma, tenemos que pagar con dolor.

28.- Entra ahora ¡oh Arhat! al santo templo de la mente cósmica para recibir tu fiesta.

29.- Ahora sois un nuevo león de la ley, en el mundo del entendimiento cósmico.

30.- Tu mente flamea entre el crepitar ardiente de naturae santa sororera.

31.- La mente de los leones del entendimiento cósmico arde entre las llamas abrasadoras de esta Rosa-Ígnea del universo.

32.- «Amor es ley, pero amor consciente».

“Rosa Ígnea” capitulo xx, Samael Aun Weor

Signo zodiacal de leo

El maestro Samael, en su libro “Curso Zodiacal” nos dice:

Leo es la morada de los hijos de la llama, a quienes la Biblia llama “tronos”.

El corazón es el sagrado templo del maestro interno. El maestro Interno nos habla en forma de corazonadas, si el hombre obedeciera a esas corazonadas, viviría sin problemas.

Así pues, durante este signo de leo, debemos practicar con especialidad la meditación interna. Yo aconsejo a mis discípulos que practiquen la meditación interior en aquellos instantes en que se sienten más predispuestos al sueño.

Debéis dominar totalmente el potro cerrero de la mente. Debéis controlar toda posible reacción de la mente, ante las cosas y sonidos del mundo físico.

Durante este signo de Leo, vocalizad diariamente la vocal “o” para despertar el chacra del corazón. Entre el Sol y Mercurio, existe un planeta secreto de donde emana la vida de todo lo que palpita en el plano físico.

Las jerarquías azules del Sol son la fuente de toda vida. Los nativos de Leo son enérgicos y bondadosos al mismo tiempo, son magnánimos, místicos y autoritarios.

Tienen tendencia a la ira, y deben luchar mucho para dominar ese defecto. Leo, siendo el trono del Sol, anuncia fortuna y posición elevada. El significado oculto de Leo es la intuición.

El metal de ese signo es el oro y la piedra, el diamante. Los nativos de Leo son autoritarios y sólo quieren mandar. Leo trae algunos viajes. Moralmente sufren mucho los nativos de Leo.                                                                                                                           «Curso Zodiacal» – Samael Aun Weor

En el libro: “Tratado Esotérico de Astrología Hermética” el maestro Samael nos indica como son los nativos de Leo:

El metal de leo es el oro puro. La piedra de leo es el diamante; el color de leo es el dorado.

En la práctica hemos podido verificar que los nativos de leo son como el león, valientes, iracundos, nobles, dignos, constantes.

Empero gente hay mucha y es claro que entre los nativos de leo también encontramos altaneros, orgullosos, infieles, tiranos, etc.

Los nativos de leo tienen aptitudes de organizador, desarrollan el sentimiento y la bravura del león. Las personas desarrolladas de este signo, llegan a ser grandes paladines.

El tipo mediocre de leo es muy sentimental e iracundo. El tipo mediocre de leo sobreestima demasiado sus propias capacidades.

En todo nativo de leo existe siempre la mística ya elevada en estado incipiente; todo depende del tipo de persona.

Los nativos de leo están siempre predispuestos a sufrir accidentes de los brazos y de las manos.

«Tratado Esotérico de Astrología Hermética» – Samael Aun Weor

La Esfinge

Esta famosa escultura con rostro humano y cuerpo de león, contemporánea de las grandes pirámides, está también situada en la meseta de Guiza, formando parte de la necrópolis de la antigua Menfis. Se cree que su rostro representa al faraón Kefren, también llamado Khafra. Con setenta metros de longitud y veinte de altura, la famosa Esfinge se esculpió aprovechando un montículo de piedra caliza en la llanura, completado con bloques de piedra.

En la cultura egipcia, el maestro Samael, nos habla de la esfinge como el símbolo material de un gran genio elemental de la naturaleza: La civilización egipcia data de un período neptuniano-amentino antiquísimo.

 

La Esfinge, que ha resistido el curso de los siglos, es tan sólo la imagen de la esfinge elemental de la diosa naturaleza. Esta Esfinge elemental es la suprema maestra de toda la magia elemental de la Naturaleza.

En el Egipto elemental, existe una escuela de magia elemental, a la cual puede afiliarse el estudiante. Esta escuela es el templo de la Esfinge Elemental.

Toda la naturaleza es el cuerpo de una diosa que existe en el plano astral; esa diosa tiene en su cabeza una gran corona de reina, y usa túnica blanca resplandeciente. Ella es la que manda en la naturaleza, y es la bendita Diosa Madre del Mundo.

En los mundos internos tiene un templo donde oficia y manda.

Ese templo tiene dos altares, y en medio de ellos vemos un león de oro macizo, que simboliza al “león de la Ley”.

 

Es necesario que el mago aprenda a hablar con esa diosa en el plano astral. La diosa madre del mundo también tiene un intercesor elemental que es la Esfinge elemental de la naturaleza.

La imagen de la esfinge es tan solo el símbolo material de un gran genio elemental de la naturaleza, el único guardián de la antiquísima sabiduría de la gran madre naturaleza.

Cuando algún gnóstico solicita entrada a ese templo de la Esfinge, los guardianes lo examinan minuciosamente para ver si es digno y merecedor de entrar e ingresar a esa escuela como discípulo.

“Tratado de medicina oculta y magia práctica”. Samael Aun Weor

Las garras del león de la Esfinge, representan el fuego; la cabeza de la Esfinge, representa el agua; las patas de toro de la Esfinge, representan al elemento tierra; las alas de la Esfinge, representan el elemento aire. Cuatro son las virtudes que se necesitan para poder llegar, uno, a la auto-realización íntima del Ser: hay que tener el valor del león, la inteligencia del hombre, las alas del espíritu y la tenacidad del toro. Sólo así es posible llegar a la auto-realización íntima del Ser…

Conferencia “El camino y la vida”. Samael Aun Weor

Esa esfinge milenaria en la sagrada tierra de los faraones, corresponde a la esfinge elemental de la naturaleza, aquel misterioso instructor del santo colegio dévico.

Las esfinges de Ezequiel tienen también cuatro caras, como la esfinge egipcia. El fuego está representado por el león. Ese es el oro potable. El mercurio de la filosofía secreta, está representado por el águila voladora. La sal está representada por las patas del toro de la esfinge. El agua está representada por la cabeza de hombre de la esfinge.                                                                                                         “Magnus Opus” Samael Aun Weor

En “la Atlántida”, el maestro Samael nos dice, quienes fueron los sabios constructores en aquella sociedad de la gran Esfinge:

Respuesta: Fueron los miembros de la sociedad de Akaldan, una sociedad atlante. Los grandes sabios de la mencionada sociedad siempre levantaban Esfinges en la antigua Atlántida y después, cuando estos sabios se retiraron de ese continente por causa del gran cataclismo que se avecinaba (y que ellos no ignoraban), se orientaron hacia el continente Gramonsi (hoy llamado África) Desde allí, desde el sur del África, avanzaron hasta el país de Nylia (hoy llamado Nilo) y, precisamente en Cairona; (Llamado hoy El Cairo), vivieron y construyeron las esfinges…

Dichas esfinges representan al fuego, al aire, al agua y a la tierra. Las garras del León representan al fuego; el rostro humano al agua; las alas simbolizan al aire y las patas de toro hacen: referencia a la tierra… Estos cuatro elementos son fundamentales en la gran obra y se sintetizan en la sal, el azufre y el mercurio de la alquimia. En la sal está contenido el elemento Tierra, el elemento agua y el elemento aire. En cuanto al azufre, vemos que se alimenta de la Tierra (y esto lo evidenciamos en los volcanes) donde también está presente el fuego. Y en cuanto al mercurio, vemos que participa del aire y del agua. La sal, el azufre y el mercurio están, pues, allí en los cuatro elementos.

“Respuestas que dio un Lama”.  Samael Aun Weor

 Referencias del maestro Sivananda al simbolismo del león.

El maestro Sivananda, en su libro “Senda Divina”, nos habla de la verdadera libertad, de la liberación, y nos cuenta una pequeña historia poniendo como referencia a la figura del león, leamos con atención sus palabras:

La verdadera libertad es la liberación del nacimiento y la muerte. La verdadera libertad es la liberación de las trabas de la carne y la mente. La verdadera libertad es la liberación de los lazos del Karma. La verdadera libertad es la liberación del apego al cuerpo y demás. La verdadera libertad es la liberación del egoísmo y los deseos. La verdadera libertad es la liberación de los pensamientos y de las atracciones y aversiones.

La verdadera libertad es la liberación de la pasión, la ira, la avaricia, etc. La verdadera libertad es la identificación con el ser supremo. La verdadera libertad es la realización del Ser. La verdadera libertad es fundirse en lo absoluto. La libertad yace en el desapego. La libertad yace en la carencia de deseos. La libertad yace en la disolución de la mente. La erradicación y aniquilación de los deseos conduce al sublime estado de la dicha suprema y la libertad perfecta.

Una triste equivocación

Conoce tu naturaleza auténtica y divina. Abandona este sendero terroso. Eres un león y no un cordero. Eres un verdadero emperador y no un mendigo. Eres el hijo de Dios y no un ser débil atado a esta tierra perecedera.

Sólo piensas en tu cuerpo, tu alimento, tu esposa, tu hijo, tu amigo, etc.; pero nunca diriges tu mente hacia el interior para descubrir qué hay dentro de ti mismo.

Crees que tu cuerpo, este manojo de huesos y carne, es real y de acuerdo a ello desarrollas todo el abanico de ambiciones y actividades de tu vida.

Has confundido a la sombra con la sustancia. Te contentas con cosas superficiales.

A pesar de tener la capacidad de pensar, no deseas utilizar ese poder en la búsqueda del ser inmortal.

Has perdido la valiosa joya del Atman (el Ser) para obtener un simple trozo de cristal roto. ¿No es esto acaso una insensatez?

¿Por qué balas como un cordero? Afirma, reconoce y realiza tu naturaleza bráhmica (divina). Te contaré una pequeña historia.

Escucha con absoluta atención:

Había en cierta ocasión una cría de león que había sido abandonada por su madre moribunda entre algunos corderos. Éstos cuidaron de la cría de león, que pronto se convirtió en un gran león.

Pero como los corderos a su alrededor balaban ba-a-a, él también aprendió a hacer lo mismo.

Cierto día, acertó a pasar por allí otro león y vio de pronto al león-cordero balando a pleno pulmón entre el rebaño de corderos. Sorprendido, preguntó al león-cordero: « ¡Hermano! ¿Qué te ocurre? ¿Cómo puedes hallarte en un estado tan despreciable?» El león-cordero no dudó en replicar: «Soy un cordero y me siento feliz entre mis hermanos» « ¡Qué absurdo!», rugió el otro león y le dijo: «Ven conmigo. Te mostraré que vives bajo una ilusión.»

Llevó al león-cordero a orillas de un río y haciéndole contemplar su propia imagen reflejada en las aguas, le dijo: «Mírate reflejado. Eres un león, como yo.» El león-cordero contempló su propia imagen y exclamó con alegría: « ¡Qué terrible equivocación he cometido! Ciertamente que soy un león. No soy en absoluto un cordero, como creía.» Dicho lo cual, lanzó al aire un terrible rugido y se fue con el otro león.

¡Hermano! También tú estás balando como el león-cordero. Has olvidado tu verdadera naturaleza divina. La soberanía es en ti natural. La soberanía es un atributo del Atman. Pero, por causa de la ignorancia, has confundido al cuerpo con Atman, y por ello tratas de no tener rival en cuanto al cuerpo físico se refiere, en los negocios, en la oficina, en la universidad, en los juegos, en los dominios y en cualquier faceta de la actividad.

Pero sólo podrás alcanzar la soberanía absoluta realizando al Atman. Sólo la libertad del Ser, o Atma-suarayia, puede hacerte absolutamente independiente: Sólo Atma-suarayia puede convertirte en el gobernador supremo o el monarca absoluto de todo el Universo. Por tanto, realiza este maravilloso Atman y conviértete en un verdadero potentado en los tres mundos.                                                                                                                      «Senda Divina» –    Sri Swami Sivananda

Referencias de la maestra Blavatsky, al simbolismo del león.

La Maestra Blavatsky, en su libro “La Doctrina Secreta” nos referencia al león diciéndonos:

El grupo más elevado hallase compuesto por aquellas a que se da el nombre de las Llamas Divinas, de las cuales se habla también como de los «leones de fuego» y de los «leones de vida», cuyo esoterismo hallase con seguridad oculto en el signo zodiacal de Leo.

Son el nucléolo del mundo superior divino. Son los soplos ígneos informes, idénticos en un aspecto a la tríada Sephirotal superior, que los cabalistas colocan en el mundo arquetipo. La misma jerarquía, con los mismos números, se encuentra en el sistema japonés, en los “principios», tal como lo enseñan las sectas shinto y buddhista.

Yo miré, y vi un torbellino… una… nube y fuego envolviéndola… y también del centro de esto se destacaba el parecido de cuatro criaturas vivientes… tenían la apariencia de un hombre.

Y cada una tenía cuatro caras y cuatro alas… la cara de un hombre y la cara de un león; la cara de un buey y la cara de un águila…

Y mientras contemplaba yo las criaturas vivientes, vi una rueda sobre la Tierra… con sus cuatro caras… como si fuese una rueda en medio de otra rueda… pues el espíritu de la criatura viviente estaba en la rueda.                                                                                                                        “Doctrina secreta” tomo I, H.P. Blavatsky

El «hombre» fue aquí substituido por el «dragón». Compárense los espíritus ofitas. Los ángeles reconocidos por la iglesia Católica Romana, que corresponden a estas «caras», eran entre los ofitas: el dragón, Raphael; el león, Michael; el toro o buey, Uriel y el águila, Gabriel. Los cuatro forman compañía con los cuatro evangelistas, y prologan los Evangelios.

“Doctrina secreta” tomo I, H.P. Blavatsky

Todas eran las vírgenes madres de un hijo nacido de modo inmaculado, el Sol. Raoul Rochette muestra a la diosa Luna de los atenienses, Palas, o Cibeles, Minerva, o también Diana, invocada en sus fiestas como…, “la madre única de Dios”, teniendo a su hijo-niño en su regazo, sentada sobre un león y rodeada de doce personajes; en quienes los ocultistas reconocen a los doce grandes dioses, y el piadoso orientalista cristiano a los Apóstoles, o más bien a la profecía griega pagana de los mismos.                                                                                                                    “Doctrina secreta” tomo II, H.P. Blavatsky

Confucio y su escuela enseñaban la esfericidad de la tierra y hasta el sistema heliocéntrico; mientras que, próximamente tres veces 600 años después del filósofo chino, los Papas de Roma amenazaban y hasta quemaban “herejes” por afirmar lo mismo.

Ríanse de él porque habla de la “tortuga sagrada”. Ninguna persona despreocupada puede hallar gran diferencia entre una tortuga y un cordero, como aspirantes a lo sagrado, puesto que ambos son símbolos y nada más.

El buey, el águila (37), el león y a veces la paloma son los “animales sagrados” de la Biblia de Occidente; los tres primeros se ven agrupados en derredor de los Evangelistas; y el cuarto, asociada con estos una faz humana, es un Seraph, es decir, una “serpiente de fuego”, el Agathodaemon gnóstico probablemente.

“Doctrina secreta” tomo II, H.P. Blavatsky

El Hombre, o Acuario, está en la esfera de Rubén, que se declara tan “inestable como el agua” (la Vulgata, dice: corriendo como el agua”);

Géminis, en la de Simeón y Leví, a causa de su estrecha asociación fraternal; Leo, en la de Judá, “el león fuerte” de su tribu, “el cachorro del león”; Piscis, en la de Zabulón, que “morará al abrigo del mar”; Tauro, en la de Issachar, por ser “un asno fuerte descansando”, etcétera, y por tanto, asociado a los establos; Virgo-Escorpión, en la de Dan, que está descrito como “una serpiente, una culebra que muerde en el sendero”, etc.;

Capricornio, en la de Naphtalí, que es “una cierva (venado) en libertad”; Cáncer, en la de Benjamín, porque es “voraz”; Libra, la balanza, en la de Aser, cuyo “pan será nutritivo”; Sagitario, en la de José, porque “su arco pronostica la fuerza”. Por último, para el duodécimo signo, Virgo, independiente de Escorpión, tenemos a Dinah, la hija única de Jacob. La tradición muestra a las supuestas tribus llevando los doce signos en sus estandartes. Pero en efecto, además de lo dicho, la Biblia está llena de símbolos y personificaciones teo-cosmológicos y astronómicos.

“Doctrina secreta” tomo II, H.P. Blavatsky

V – Referencias del maestro Huiracocha, al simbolismo del león.

El maestro Huiracocha, en su novela iniciática Rosa-Cruz, también nos habla y nos da referencias sobre el león:

Tenemos razones para asegurar que todos estos hombres muertos en la guerra, de tantos países, renacerán al mismo tiempo y en un cercano porvenir; es de comprender que la muerte prematura de tantos miles de hombres en un país, traiga al mismo la necesidad de un número extraordinario de nacimientos.

Esta última guerra fue necesaria para que la raza, sumida en el materialismo, reaccionara y viniera una época de espiritualidad que ahora se inicia. De aquí a unos cuantos años veremos cosas raras. Hoy el ocultismo se impone.

No habéis encontrado coincidencias raras entre las inscripciones de estas pirámides, las de Egipto, y las piedras druídicas de Alemania.

Los grandes iniciados de Osiris, hablaban de los leones del norte, que debían renacer allende los mares. La reencarnación la veis expuesta por todas las grandes religiones y hasta se dice en los evangelios que Juan al hablar de Jesús dijo que era Elías.

También en el Evangelio de San Juan dice Jesús: “En verdad, en verdad os digo, que si no naciereis de nuevo, no entraréis en el reino de los cielos”.

“Rosa-Cruz” Arnold Krumm-Heller, (Maestro Huiracocha)

 Referencias al león, en los libros sagrados: La Biblia.

La palabra Biblia proviene del griego y del latín y significa “libros”.

La Biblia está dividida en dos partes principales: el antiguo testamento y el nuevo testamento.

El antiguo testamento describe el nacimiento y fundación del pueblo Hebreo, el nuevo testamento detalla la venida del hombre prometido, el nacimiento, la vida y la crucifixión y muerte del gran maestro Jesús; Jesús es más que una figura histórica, es más que un hombre, él es el hijo de Dios hecho carne, y su venida ha sido el evento más importante en la historia de la humanidad.

  1. Pero veamos algunas referencias de la biblia sobre el león:

No juzgará por apariencias, ni sentenciará de oídas.

Juzgará con justicia a los débiles, sentenciará a los sencillos con rectitud; herirá al violento con la vara de su boca, con el soplo de sus labios matará al malvado.

Será la justicia el ceñidor de sus lomos; la fidelidad, el cinturón de sus caderas.

Habitará el lobo junto al cordero, la pantera se tumbará con el cabrito, el ternero y el león pacerán juntos; un muchacho pequeño cuidará de ellos.

La vaca vivirá con el oso, sus crías se acostarán juntas; el león comerá paja, como el buey, el niño de pecho jugará junto al escondrijo de la serpiente, el recién destetado meterá la mano en la hura del áspid. Nadie causará ningún daño en todo mi monte santo, porque el conocimiento del Señor colma esta tierra como las aguas colman el mar.                                                                                                              “Isaías” 11:3-9

En medio del fuego vi la figura de cuatro seres, cuyo aspecto era este: parecían hombres, pero cada uno tenía cuatro caras y cuatro alas; sus piernas eran rectas y las plantas de sus pies era como la de un buey; brillaban como bronce bruñido; debajo de las alas, en los cuatro costados, tenían manos humanas, el aspecto de los cuatro era el mismo, y las alas, de iguales dimensiones, se emparejaban unas con otras; al andar no se volvían de espaldas, sino que todos ellos caminaban de frente.

La cabeza de los cuatro era igual; por delante tenía aspecto humano; por la derecha de león; por la izquierda, de toro y por detrás de águila. Sus alas estaban desplegadas hacia lo alto: dos se tocaban entre si y las otras dos cubrían sus cuerpos.  Los cuatro caminaban de frente; iban hacia donde el espíritu les dirigía, sin volverse de espaldas al andar.

“Ezequiel” 1:5-12

¿Cómo te trataré, Efraín?  ¿Acaso puedo abandonarte, Israel?  ¿Te trataré como a Adamá, y te dejaré igual que a Seboin?

El corazón me da un vuelco, todas mis entrañas se estremecen. No dejaré correr el ardor de mi ira, no volveré a destruir a Efraín, porque yo soy Dios, no un hombre; en medio de ti yo soy el Santo, y no me complazco en destruir.

Irán siguiendo al Señor; el rugirá como un león, rugirá y sus hijos vendrán temblando desde occidente. Vendrán temblando desde Egipto; como un pájaro, como una paloma, desde Asiria: y yo les haré habitar en sus casas. Oráculo del Señor.

“Oseas” 11:8-11

Lo que dejó el saltamontes lo devoró la langosta, lo que dejó la langosta lo devoró la chicharra, y lo que dejó la chicharra lo devoró la caballeta.

¡Despertaos, borrachos, y llorad, gemid, bebedores de vino, pues ya no gustareis más el mosto!

Un pueblo poderoso e innumerable invade mi tierra; sus dientes son dientes de león, y de leona son sus colmillos; arrasa mis viñedos y destroza mis higueras; las ha descortezado por completo, las ha abatido, y sus ramas ha quedado blancas.

¡Llora, como llora una doncella vestida de sayal por el esposo de su juventud! Ofrenda y libación han cesado en el templo del señor.                                                                                                           “Joel” 1:4-9”

¿Quién es digno de abrir el libro y romper sus sellos? Y nadie en el cielo, ni en la tierra ni debajo de la tierra podía abrir el libro y ver su contenido. Entonces yo me eché a llorar desconsoladamente, porque nadie era digno de abrir el libro y ver su contenido. Y uno de los ancianos me dijo:

No llores, pues ha vencido el león de la tribu de Judá, el retoño de David, y él abrirá el libro rompiendo sus siete sellos.

Vi entonces en medio del trono, de los cuatro seres vivientes y de los ancianos, un cordero en pie con señales de haber sido degollado. Tenía siete cuernos y siete ojos, que son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra. Se acercó el cordero y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono; y cuando tomó el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron ante el cordero.

“Apocalipsis” 5:3-8

Finalizaremos con el siguiente poema del Bagavad Ghita:

Deseando aumentar su alegría, el patriarca de los Kurus, el abuelo, como un león que rugía sopló su concha, el sin miedo.

Entonces las conchas y tambores los tamborcillos y cuernos con repentinos estruendos dejaron el campo lleno.

Luego tirados por blancos caballos sentados en una gran cuadriga Madhava por Arjuna acompañado, Tocaron sus caracolas divinas.

Fin.