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Círculo de Investigación de la Antropología Gnóstica

 

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Investigación de la

Antropología

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EL DESDOBLAMIENTO ASTRAL

 

 

El desdoblamiento dice el maestro Samael que es algo muy simple y sencillo. Es un fenómeno tan natural como el comer y el beber.

 

Durante las horas del sueño, el alma vaga por el sagrado monte de que nos hablan los evangelios.

 

La Biblia nos habla sobre el monte diciendo:

 

Y aconteció como ocho días después de estas palabras, que tomó a pedro y a Juan y a Jacobo y subió al monte a orar.

 

Y entre tanto que oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su vestido blanco y resplandeciente.

 

Y he aquí dos varones que hablaban con él, los cuales eran moisés y Elías. Que aparecieron en majestad y hablaban de su salida la cual había de cumplir en Jerusalén.

 

Y pedro y los que estaban con él estaban cargados de sueño, y como despertaron vieron su majestad, y aquellos dos varones que estaban con él.

Y aconteció que apartándose ellos de él, pedro dice a Jesús: maestro, bien es que nos quedemos aquí; y hagamos tres pabellones, uno para ti y uno para moisés, y uno para Elías, no sabiendo lo que decía.

 

Y estando él hablando de esto, vino una nube que los cubrió, y tuvieron temor, entrando ellos en la nube.

 

Y vino una voz de la nube, que decía: este es mi hijo amado, a él oid.

 

Y pasada aquella voz, Jesús fue hallado solo y ellos callaron, y por aquellos días no dijeron nada a nadie de lo que habían visto.

Y aconteció al día siguiente, que apartándose ellos del monte, gran compañía les salió al encuentro

 

(ver. 28 al 37 cap. 9 San Lucas)

 

Ese monte es el espacio superior.

 

Todo ser humano puede visitar el monte a voluntad.

 

Las claves fundamentales que hay que estudiar, analizar, meditar y reflexionar profundamente son las siguientes:

 

Comprender que nosotros somos almas, que tenemos cuerpos, y que podemos entrar y salir del cuerpo a voluntad.

 

Acostarse en el lecho y tratar de adormecerse y existe un momento en el que ni se está dormido del todo, ni se está despierto del todo, esta es la puerta del misterio, el umbral del misterio.

 

Así adormecidos, con el cuerpo bien relajado (totalmente relajado, sin movimientos, sin sentir ni brazos, ni pies, etc.), sin pensar en nada, sin identificarnos con el físico, pensando que somos almas fluídicas, sutiles, vaporosas.

 

Así en ese estado levantarse del lecho con suavidad no bruscamente; sino como se levantan las almas, suavemente)

 

Cuidándose de no despertar del sueño (si nos levantamos bruscamente perdemos el sueño) porque el poder está en el sueño, por eso hay que aprender a manejar el sueño (incluso en la meditación).

 

Con mucho sueño se sale en cuerpo astral, con poco sueño se viaja con cuerpo de carne y hueso entre la 4ª y 5ª coordenada.

 

Por eso hay que aprender a graduar el sueño. Luego hay que salir con ese estado del dormitorio.

Y al salir de un pequeño saltito (dice el maestro en sus libros “pequeño” saltito, ya que si no despertáramos del sueño, no conseguiríamos nada)

 

Este “pequeño” saltito con la “intención de flotar” (si nuestra intención al saltar no es esa, si no tenemos esa fe, esa convicción, no flotaremos)

 

Y así volando ir a donde nuestro corazón nos lleve. Todo esto no es una práctica mental no se trata de pensar o imaginar que nos estamos levantando.

 

Todo esto debe traducirse a hechos. Por ejemplo: esto es como si uno se encuentra sentado aquí en una silla y piensa que se va a levantar y que se va a ir a la calle, pero no actúa es claro y evidente que seguiremos sentados en la silla.

 

Lo que se necesita es acción.

 

Debemos observar a las aves, ellas cuando van a volar, no razonar para ello, sino que vuelan instintivamente. Debemos pues imitar a las aves.

 

Nosotros creemos que sabemos distinguir entre lo que es el físico, y el astral, y que si estuviéramos en el astral lo sabríamos. Pero no es así.

 

El mundo astral es tan igual, que a veces se da el caso de estar por la noche durmiendo en la cama, pero en esos momentos estar oyendo ruidos, y creernos totalmente convencidos que es que nos hemos despertado y que estamos en el físico, y entonces ni siquiera nos tomamos la molestia de comprobarlo.

 

Solo al despertar, venimos a comprender que habíamos estado en astral, pero era la sensación, y todo tan igual que no nos dimos cuenta, y perdimos la oportunidad; una oportunidad que seguramente nos habían dado los maestros para hacernos saber cual es el instante mágico que existe entre la vigilia y el sueño.

 

Por eso el verdadero esoterista, no piensa, ni cree (si puede estar en el astral, o si no lo está) sino que siempre comprueba.

 

Solo el inexperto o el necio se cree que tiene ya la capacidad de poder distinguir cuando está en el físico o cuando está en el astral, sin tener que comprobar (cuando en realidad no sabe ni lo uno, ni lo otro).

 

Lo importante es dejar la pereza y poner atención en el proceso del sueño. Las mantas y sabanas con que uno se cubre en la cama resultan muy agradables, y le cuesta a uno dejar la flojera.

 

La voluntad es indispensable; y si de verdad nos proponemos salir del cuerpo a voluntad, siguiendo con exactitud las indicaciones que el maestro da, se puede conseguir.

 

Sin la voluntad y la fe, el hombre podrá planificar los actos que quiera, pero nunca podrá ejecutarlos. Solo con la voluntad podemos transformar todo nuestro sistema y forma de vida, y hasta cambiar nuestra naturaleza.

 

Para este trabajo se debe elegir una posición bien cómoda, por ejemplo:

 

A) Posición de hombre muerto :

 

*colocar los brazos a los costados apoyados sobre la cama.

 

*piernas estiradas, como las de un cadáver.

 

*juntar los talones entre sí, separando las puntas de los pies a derecha e izquierda en forma de abanico.

 

 

B) Posición en estrella flamígera :

 

*acostarse en posición de estrella flamígera,

 

Abriendo las piernas y brazos a derecha e izquierda, y el cuerpo bien relajado. Así tenemos la figura de la estrella de cinco puntas. Ante esta figura huyen los tenebrosos.

 

También es necesario no acostarse después de comer, con el estómago lleno.

 

Existen muchas claves y mantrams; el estudiante una vez que las conozca y las haya estudiado puede escoger la que quiera, o más le guste. Y practicar intensamente, diariamente, sin cansarse, hasta lograr la victoria.

 

Durante el sueño funcionan tremendas energías subconscientes que el discípulo debe aprovechar como una “palanca” para desdoblarse o para meter su cuerpo dentro del hiperespacio.

 

Es bueno sahumar la habitación (el maestro habla de usar diariamente los 5 perfumes):

 

Incienso

Mirra

Aloe

Azufre

Alcanfor

 

El incienso es bueno, pues purifica el cuerpo astral.

 

Un buen incienso atrae a los grandes maestros que necesitamos para nuestro trabajo.

 

Podemos también mezclar incienso con benjuí.

 

El benjuí purifica el astral y desvanece los pensamientos groseros y sensuales.

 

La esencia de rosas también puede mezclarse con estos perfumes para purificar el ambiente.

 

Las rosas tienen un gran poder, es la reina de las flores.

 

También el olívano forma un ambiente devocional en la recamara.

 

Todos los perfumes arden deliciosamente en todos los templos hindúes, parsis, jainos, sintoístas...etc. También nunca faltaron en Grecia, Roma, Persia...etc.

 

Existe lo que se llama el desdoblamiento imprevisto y reflejo:

 

En cierta ocasión un caballero que estaba dormido tuvo que levantarse para abrir la puerta de su casa porque en esos instantes escuchó que alguien tocaba en ella. Cuando regresó a su habitación, tuvo la tremenda sorpresa de encontrar sobre su lecho a un hombre. Al observarlo bien, se dio perfecta cuenta de que ese hombre era el, o sea su propio cuerpo se había quedado entre su lecho.

 

Éste hombre se desdobló porque el se levantó con la más entera naturalidad, no hubo análisis mental, ni temores, ni prejuicios, simplemente salió a abrir la puerta, eso fue todo.

 

Esta narración nos demuestra como nosotros si no comprobamos no sabemos, ni tomamos conciencia en realidad de en que dimensión estamos.

 

Este caballero ni por un instante en su marcha hacia la puerta, y luego hacia su cama, dudó de que estuviera en el físico.

 

Es más si en esos momentos alguien con conciencia despierta le hubiera dicho que el no estaba en el físico, no le hubiera creído, el se creía capaz de saber donde estaba, aun sin comprobar.

 

En los libros del maestro samael, podemos leer otro caso muy interesante, que se puede acoplar a estos casos de desdoblamiento imprevisto y reflejo.

 

Alguien le narró al maestro la siguiente historia:

 

Una noche estando profundamente dormido, escuché gritos y ruidos como de gente que quebraba vidrios y peleaba en la calle; temiendo que quebrasen un vidrio de mi automóvil que estaba en la calle, me levanté tomé unas pantuflas y los pantalones y me fui por el pasillo, después me asomé a una ventana y descubrí con sorpresa que no había gente, ni ruidos y en cambio había paz y tranquilidad, y vi la calle iluminada y mi coche en perfecto estado.

 

Pensando que tal vez había sido una ilusión o pesadilla, regresé al dormitorio y al abrir y penetrar unos pasos, me quede estupefacto al verme en la cama profundamente dormido junto a mi esposa, con los brazos fuera de las cobijas, la pierna izquierda totalmente destapada, y la cara recostada del lado izquierdo.

 

Al ver esta escena, me entró un terrible pavor y me sentí atraído hacia mi cuerpo como si tuviera imán, me desperté sobresaltado.

 

También es necesario abandonar el miedo, la salida en astral no encierra ningun peligro.

 

Cuando al volver no se recuerda, es porque no ha existido desdoblamiento a voluntad, pues como dice el maestro, parece imposible que una persona que se desdobla a voluntad, que sale de su cuerpo intencionalmente, concientemente, no sea capaz de recordar lo que vio.

 

Esto es como salir uno de su casa camino a la oficina y luego regresar a la casa ¿cómo no se va a recordar en lo que trabajó en la oficina, o lo que se vio, etc?

 

El maestro samael nos narra lo que fue su primer desdoblamiento de la siguiente manera: (libro "Más allá de la muerte") (pág. 65):

 

Cuando yo era joven todavía resolví desdoblarme a voluntad, entonces puse mucha atención en el proceso del sueño.

 

Cuando ya me sentía dormitando, en ese estado de transición entre la vigilia y el sueño, actué inteligentemente, yo no me puse a pensar en que me iba a desdoblar, por que es obvio que me hubiera quedado pensando, repito: actué, me levanté con gran suavidad de mi propio lecho y al hacerlo se produjo una separación muy natural entre el alma y el cuerpo.

 

Salí de mi casa a la calle en forma espontánea y clara, luego caminé por una calle solitaria. Deteniéndome por unos instantes en la esquina siguiente de la calle, reflexioné sobre el lugar donde debía dirigirme y resolví ir a Europa.

 

Es ostensible que tuve que viajar por encima de las aguas del atlántico flotando asombrosamente en el espacio luminoso. Al fin llegué a la ciudad de Paris.

 

Flotando en esa atmósfera luminosa, sentía la necesidad de entrar en una casa. Allí ocurrió el encuentro con un iniciado que había conocido en antiguas reencarnaciones. El también estaba fuera del cuerpo, y pude evidenciar que su cuerpo yacía dormido entre la cama; junto a él vi una mujer y dos niños que también dormían, entendí que se trataba de su esposa y de sus dos hijos. Saludé cariñosamente a mi amigo y al alma de su esposa, no está de más decir que como los niños dormían, sus almas estaban fuera, y se asustaron con mi inusitada presencia.

 

Entonces comprendí la necesidad de retirarme para evitar que tales almas espantadas regresaran a sus cuerpos, y si esto hubiera sucedido, los niños hubieran llorado y el llanto habría despertado a mi amigo y a su esposa. Y el diálogo se habría suspendido.

 

Propuse a mi amigo abandonar la casa para salir conmigo a dar una vuelta por las calles de Paris, él aceptó.

 

Nos fuimos juntos por las afueras de aquella gran ciudad y hasta le aconsejé volver al camino entrando en la senda de la luz, por último le propuse visitar un templo maravilloso que existe en Alemania.

 

Mi amigo declinó tal invitación diciéndome que no podía hacer eso porque debía concentrar su atención en los problemas de la vida práctica, puesto que tenía mujer, hijos... Me despedí de aquel iniciado y suspendiéndome en la atmósfera me fui hasta que llegué a un templo maravilloso. Allí vi a almas de distintas nacionalidades, que platicaban entre sí.

 

Busqué allí a un cierto amigo hábil en el desdoblamiento, más no lo hallé. Entonces me acerqué hasta el umbral del templo y vi un jardín exquisito, y en el fondo se destacaba la silueta de un templo espléndido iluminado por los esplendores de las estrellas; quise entrar, mas el guardián intervino diciéndome; este es el templo de la sabiduría retírate, todavía no es tiempo.

 

Obedeciendo, me retiré; entonces me miré a mí mismo, observé mis manos y mis pies, y los comparé con los de mi cuerpo físico que había dejado dormido entre el lecho.

 

Estas comparaciones dieron por resultado que instantáneamente regresara a mi vehículo físico material. Entonces desperté sobresaltado.

 

El momento preciso del desdoblamiento se encuentra entre la vigilia y el sueño. Este instante es tan importante que los aztecas lo usaban en sus prácticas de nahualismo.

 

En la linde entre la vigilia y el sueño ellos se transformaban en tigres, y aun cuando sus cuerpos habían tomado la forma de felino, ellos llenos de fe y confianza se levantaban de sus lechos musitando la fórmula ritual: “nosotros nos pertenecemos”.

 

El maestro samael nos cuenta que cuando se está en astral, y nuestra conciencia comienza otra vez a dormirse, existe una clave, que nos narra en su libro mi regreso al Tíbet con la siguiente historia:

 

Una noche cualquiera, no importa cual, ni la fecha, ni el día, ni la hora, platicaba yo con un adepto de la blanca hermandad en el universo paralelo de la quinta dimensión, la conversación era en verdad suave y deliciosa y corría lentamente como un río de oro bajo la selva espesa.

 

De pronto bajo el follaje sublime del árbol de la vida le interpelé así: ¿tiene usted cuerpo físico? ¿Está usted consciente? Es obvio que las respuestas me dejaron plenamente satisfecho: “si, estoy despierto, tengo cuerpo físico, pero en estos momentos siento que mi conciencia comienza a dormirse por grados, lentamente, poco a poco, conforme mi vehículo denso me atrae, hacia eso que llaman estado de vigilia”.

 

Lo más interesante fue aquél momento inefable en que el adepto flotando estático en el ambiente sideral, juntó beatíficamente sus dos pies en tal forma que las plantas de estos hicieron contacto entre sí; entonces es evidente que pareció fortalecerse; su conciencia recobró lucidez. Es claro que yo imité su ejemplo y el adepto me explicó la clave diciéndome:

 

Con este secreto, podrás resistir a la atracción magnética del cuerpo denso, y así podrás permanecer fuera todo el tiempo que quieras.

 

Vemos como los niños pequeños, fundamentalmente los bebés que comienzan a caminar, a veces caminan por sitios peligrosos, o sea cerca de precipicios, y nosotros pensamos que se debe a que son pequeños y no entienden.

 

Pero la realidad no es esa, sino que ellos a veces creen que todavía se encuentran en el plano astral, como estaba la esencia antes de nacer, y por eso la esencia dentro de ese plano volaba y se tiraba por precipicios sin problema de que ocurriera algo.

 

 

 

 

 

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