CIAG 

Círculo de Investigación de la Antropología Gnóstica

 

Círculo de

Investigación de la

Antropología

Gnóstica

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CIAG - ALCOY

Carrer Cid, 62, bajo Izquierda - 03803 Alcoi

INFORMACIÓN DE LAS ACTIVIDADES Y APERTURA DE NUEVOS GRUPOS

ESCRIBIR A: ciag.alcoy@gmail.com

 

 

Primer curso gratuito:

LA MEDITACIÓN Y EL UNIVERSO DE LA MENTE

 

Lugar: CARRER DEL CID, 62 Bajo Izq. (ALCOY)

 

Comienzo: MARTES 23 DE FEBRERO

 

Hora: 19,00

 

Observaciones: CONTINUARÁ TODOS LOS MARTES A LA MISMA HORA

 

Información: Tel. 647969566

 

SINOPSIS:

 

 Este curso teórico-práctico está elaborado para todas las edades y niveles de entendimiento, tiene como finalidad adentrarnos en EL MUNDO DE LA MENTE MEDIANTE LA CIENCIA DE LA MEDITACIÓN.

 

La mente, es un componente metafísico que poseemos y que todos aceptamos, aunque al igual que el alma no sea visible o tangible. Igualmente ocurre con el pensamiento, que nadie ha visto, ni medido o pesado, pero aceptamos su existencia, ya que pensamos.

 

En esoterismo se explica que la psiquis, que agrupa el intelecto, la mente, el ego, la personalidad, el alma, etc., es aquello que se puede estudiar, pero no medir, pesar o palpar.

 

Hay investigadores que opinan que la mente es el cerebro o alguna otra parte o función del cuerpo, más esto es incorrecto, es considerado un error.

 

Lo cierto es, que el cerebro es un elemento físico, que se puede ver, fotografiar e incluso someterse a una operación quirúrgica. En cambio, la mente al no ser material, no se puede ver, tocar o fotografiar. Por lo tanto, el cerebro no es la mente. La mente utiliza el cerebro, pero no es el cerebro.

 

Podría nuestro cuerpo estar sentado, tranquilo en un cómodo sillón, y sin embargo nuestra mente estar agitada con los diversos pensamientos. Esto indica que nuestro cuerpo y nuestra mente pueden estar discordantes, ya que no son una misma entidad.

 

La mente, por tanto, es energética y sutil. Puede independizarse de la materia, e incluso trasladarse a sitios lejanos para ver y oír lo que está sucediendo en esos lugares.

 

El cerebro está hecho para registrar todos los estímulos que llegan al cuerpo (físico o no físico) incluido el pensamiento.

 

El cerebro registra los pensamientos y reacciona mandando estímulos, más solo es un instrumento de la mente. La mente es activa, siempre está en movimiento.

 

Nosotros necesitamos estudiar, observar e investigar nuestra propia mente mediante las diversas técnicas de la meditación si es que de verdad queremos experimentar lo real.

 

Para llegar al estado de arrobamiento místico o para irrumpir en el vacío iluminador. Necesitamos el dominio de la mente. Se trata ante todo de conseguir la quietud y el silencio de la mente, ya que solo así se puede llegar al éxtasis, al samadhi. Cuando la mente está en silencio adviene lo nuevo, aquello que no es del tiempo.

 

 

Segundo curso gratuito sobre: PSICO-ASTROLOGÍA ZODIACAL

 

Lugar: CARRER DEL CID, 62 Bajo Izq. (ALCOY)

 

Comienzo: JUEVES 25 DE FEBRERO

 

Hora: 20,30

 

Observaciones: CONTINUARÁ TODOS LOS JUEVES A LA MISMA HORA

 

SINOPSIS:

 

Este curso elaborado para todas las edades y niveles de entendimiento, tiene como finalidad adentrarnos en el mundo de LOS ASTROS Y DEL ZODIACO, ya que todos los seres estamos sometidos a las influencias astrales originadas desde el mismo instante de nuestro nacimiento.

 

Los procesos kármicos o dharmicos nos sitúan al nacer en una familia u otra; en un país de Europa o de cualquier otro continente; en una u otra situación social. Todos regidos por los astros.

 

En el esoterismo no existe la casualidad, más bien existe la causalidad, o la causa y efecto. Todo en el universo ocupa un espacio durante un tiempo. Todo está medido.

 

Dice el escritor ocultista francés Alphonse Louis Constant, más conocido por el seudónimo de Eliphas Levi:

 

“De todas las artes derivadas de la teúrgia de los antiguos; la astrología es la menos desconocida. La verdadera astrología es la que está ligada a la cábala, no la de los lectores de horóscopos de la decadencia y de la edad media.”

 

“Debemos devolver la astrología a su primitiva pureza... La luz astral recibe y conserva todas las huellas de las cosas visibles; de aquí resulta que la disposición cotidiana del cielo se refleja en esa luz.”

 

Y es que ciertamente nada es indiferente en la naturaleza; con mayor razón el lugar de tal o cual estrella en el cielo no podría ser indiferente en el destino del niño que nace y que entra por su nacimiento en la armonía universal del mundo sideral.

 

Los astros están encadenados unos a otros por las atracciones que los mantienen en equilibrio y los hacen moverse regularmente en el espacio.

 

Esas redes de luz van de todas a todas las esferas y no existe un solo punto en cada planeta al cual no esté unido uno de esos hilos indestructibles.

 

Paracelso o Teofrasto Paracelso, el médico, alquimista y astrólogo suizo del siglo xv, ha sido quizás el último gran astrólogo de las prácticas; curaba las enfermedades por medio de talismanes formados bajo influencias de los astros y reconocía en todos los cuerpos la marca de su estrella dominante y esta era según él, la verdadera medicina universal.

 

Reconocer el signo de cada estrella en los hombres, en los animales y en las plantas, es la verdadera ciencia de Salomón, esa ciencia que se perdió y cuyos principios se han conservado como todos los demás secretos en el simbolismo de la cábala.

 

Jámblico, el gran teúrgo alquimista griego del siglo II, invocaba a los genios planetarios, y los materializaba en el mundo físico para conversar con ellos, y era por medio de ellos como realizaba sus grandes maravillas.

 

La teúrgia, o divina magia, solo se puede ejercer mediante el íntimo del teúrgo, y el íntimo es nuestro espíritu, la razón anímica de nuestra existencia. También es muy cierto que la naturaleza es un gran laboratorio alquimista, donde existen esencias y se combinan acontecimientos astrológicos y zodiacales de toda índole.

 

El ZODÍACO fue conocido en la India, en Caldea, en Babilonia o en Egipto durante incalculables edades, y el conocimiento de los SABIOS (MAGOS) de estos países, con respecto a las influencias ocultas de las estrellas y de los cuerpos celestes sobre nuestra tierra y nuestra psiquis, fue mucho mayor de lo que la astrología profana puede jamás esperar alcanzar.

 

Hoy los horóscopos y astrología se han vuelto mecánicas y engañosa, sus exponentes se han olvidado de los principios inteligentes que son los rectores de las constelaciones zodiacales.